Licenciado en felicidad

Columna | Sin Sesgo

Arq. Mario C. Contreras Figueroa

Recientemente estaba leyendo sobre una universidad que ofrece la carrera de Licenciado en Felicidad. Sí, como se lee.

Ahora hay que estudiar para ser felices, ya no se puede de una manera empírica. Será por eso que hay tanta infelicidad en el mundo.

¿Qué es la felicidad?

Mucha gente la confunde con estar contento o con reírse. Yo creo que es un estado de vida.

San Josemaría Escrivá, un santo de nuestros tiempos, decía que

“La gente está triste. Hacen mucho ruido, cantan, bailan, gritan, pero sollozan. En el fondo del corazón no tienen más que lágrimas: no son felices, son desgraciados. Y el Señor a vosotros y a mí nos quiere felices.

La alegría, fundada en la esperanza en Dios, es algo muy hondo; no tiene por qué manifestarse externamente y es compatible con el cansancio, es compatible con el dolor, que Dios permite, pero que hemos de sobrellevar con el garbo de un hijo de Dios.”

Es casi increíble pensar que, en pleno siglo XXI, con todos los bienes que podemos poseer, las nuevas tecnologías, las facilidades para la comunicación, para viajar, para interactuar, para hacernos de información y conocimiento, son cada vez más las personas que viven con tristeza, más los casos de depresión y de frustración permanentes. Crecimos creyendo que, mientras más tuviéramos, más felices íbamos a ser. Y nos hemos vuelto acumuladores compulsivos, cada quien en la medida de sus posibilidades: de dinero, de mercancía, de bienes materiales, de “amigos” en las redes sociales y cada vez estamos más aislados.

Las tasas de suicidios van al alza, al igual que las de violencia, robos, asaltos, corrupción y todo lo que no nos hace felices.

Y cada vez somos más infelices y nuestras vidas son más complicadas. Cargamos con todo y al mismo tiempo no nos comprometemos con nada ni con nadie.

En tiempos más simples, la felicidad consistía en encontrar a la persona con la que ibas a compartir tu vida, en tener hijos, un techo. En disfrutar de un día soleado o de la lluvia. Nos alegraba escuchar al amigo, reunirnos en familia, estrenar los domingos, ir a misa y luego a comer en la calle.

Casualmente, cuando la humanidad dispone de más bienes materiales y virtuales, es cuando más insatisfecha se encuentra. Todos queremos más. Lo más nuevo. El Iphone 4 se hizo obsoleto el día de su presentación, hay que tener ahora el Iphone 5, 6, 7, 8, 9, 10, el que sea, hay que tener. Y si no lo tienes, te sales de la corriente.

¿Será por eso que ahora todo viene por números? Los automóviles ya no tienen esos nombres ingeniosos, todos con “efe” o recordando hechos y ciudades misteriosos. Ahora todos son números y tienes que tener el número mayor. Y en este caso, el tamaño sí importa. Establecemos competencias contra las redes sociales, donde todo el mundo pretende ser lo que no es.

Los padres nos sentimos obligados a comprar a los hijos la Tablet de moda, no lo vayan a hacer menos sus amigos. Y creemos que la famosa tableta los va a educar, cuando solo les damos la llave para la puerta de todos los contenidos de internet, censurados o no.

Y vas por la calle viendo chamacos como endemoniados, aislados del mundo y con caras de frustración, porque su Tablet no responde cómo ellos quieren. Y mientras menor es la capacidad económica, mayor es el gasto. Un vendedor de una compañía de teléfonos celulares me confiaba, en alguna ocasión en la que me negaba a comprar el teléfono más caro, que llegan familias enteras con recursos limitados y compran a los niños y a los adolescentes los equipos más caros del mercado. Y a muchos meses sin intereses.

Las quincenas ya están empeñadas desde antes del día de pago, lo que causa mayor frustración.

Pero no son solo los más pequeños. Con la finalidad de llenar el vacío de su vida, ¿cuántas señoras maduras tiran su dinero y el de su familia en los casinos? Luego dan espectáculos penosos cuando quieren que el gerente les devuelva el dinero que perdieron, porque era todo lo que tenían para comer.

Tener más cosas no nos ha hecho más felices. De hecho, tener más es desear más y es cada vez más deprimente, porque es una historia sin fin.

Eso no quiere decir tampoco lo que muchos nostálgicos dicen, que éramos más felices antes, cuando sólo había trompos y canicas. Es para mi gusto una manera de escaparnos de la realidad y anclarnos en un pasado que, ciertamente era más simple, pero no necesariamente más feliz.

Lo que ha pasado es que, si antes dominábamos nuestros deseos, hoy somos presa de ellos y no podemos disfrutar de todas las maravillas que hoy existen y que muchos no soñábamos hace apenas veinte años.

En lugar de poseer los bienes, estos nos poseen a nosotros y dejamos la felicidad por la ansiedad.

Lo que sí es cierto es que antes teníamos reglas claras y podíamos distinguir lo que nos convenía de lo que no, lo correcto de lo errado, el bien que es Dios del mal que es el demonio. De hecho, antes el diablo era fácil de reconocer y ahora se disfraza de tal forma que llegamos a pensar que es bueno, porque no parece malo. Todo es tan relativo que nos tomamos la atribución de actuar como dioses y decidir por nosotros mismos.

Ahí si puedo decir ¡qué tiempos aquellos, cuando el valor de referencia de todos y de todo era Dios! Ahí sí era más sencillo tomar las decisiones correctas, porque no nos habíamos trepado en nuestra soberbia, esa soberbia que sacó a nuestros primeros padres del paraíso.

Pero no queremos que nadie nos diga qué es lo que tenemos que hacer y preferimos ser infelices a ser libres. Caemos en nuestra propia trampa y confundimos libertad con libertinaje, a Dios con mi soberbia, el ser felices con el placer momentáneo.

No, señores, ser feliz no es estar contento. Ser feliz es vivir plenamente, dominando nuestros instintos, tomando las decisiones correctas. Ser feliz es vivir en Dios.

 

Columna | Sin Sesgo

Arq. Mario C. Contreras Figueroa

Tips al momento

Yo no fui, dice Peña

El ex presidente Enrique Peña Nieto dejo por un rato su presencia en medios y revistas del corazón por sus amoríos con mujeres bellas, para enviar un tweet aclarando que él nada tuvo que ver con sobornos para la adquisición de una empresa a un consorcio privado por la nada despreciable cantidad de 686 millones de dólares, que habría pagado Pemex cuando estaba Emilio Lozoya al frente.

Una cantidad sumamente exagerada para una empresa que estaba totalmente yonqueada y sin utilidad, eso sin sumar la enorme deuda que tenía, a todas luces se trató de una compra sumamente voraz en contra del patrimonio de todos los mexicanos y que es desde hace mucho, junto con todo el batidero, algo que debió haber sido castigado.

Peña Nieto afirma que no recibió ningún soborno y que es falso lo que se dice pero por otra parte, el mensaje del expresidente recuerda que Andrés Manuel López Obrador había prometido llevar a consulta si los expresidentes en México deberían de ser castigados por su enorme y evidente corrupción, incluyendo a los dos panistas como el caso de Fox y Calderón.

Después de eso López Obrador se ha hecho ojo de hormiga en el tema y ni siquiera ha tomado el caso para que de perdida a mano alzada, tal y como lo hizo con el metrobús en Durango, la gente se manifieste.

Es claro que la gente va a decir que lleven a la cárcel a los ex presidentes por corruptos e incompetentes, pero López Obrador ha evadido consistentemente el tema, lo cual refleja en López una pésima imagen de un tipo incongruente y de que con él este tipo de promesas nunca se cumplen.


Obras en P. de la Juventud en vacaciones

Será el próximo jueves cuando inicien los trabajos de remodelación del Periférico de la Juventud, esto con el fin de aprovechar el periodo de vaciones y generar las menos complicaciones a los miles de conductores que diriamente circulan por la arteria con mayor flujo vehicular de la ciudad.

Como parte de los trabajos de modernización se construirá un puente peatonal en el cruce con Hacienda de los Morales, a la altura de la agencia Toyota, además de que se adecuarán los carriles en las intersecciones con la avenida Hacienda de los Morales y Río de Janeiro en ambos sentidos, así como en la Egipto y Juan Escutia con el fin de hacer más fluida la circulación en esos cruces.

La Dirección de Obras Públicas deberá poner acelerador a las obras para evitar un regreso a clases complicado.


El retorno de Eti Barraza

Héctor Barraza, "Eti" como le dicen sus conocidos regresó al equipo de Carlos Tena luego de haber participado en el equipo de campaña que llevó a Miguel Barbosa a la gubernatura de Puebla.

Nadie o casi nadie esperaba su regreso y por el contrario, daban por hecho se luego de que Morena ganara en Puebla, "Eti" Barraza se quedaría con algún buen cargo en la administración estatal poblana pero para sorpresa de muchos, al ex síndico no le ofrecieron ningún cargo, después del "gracias y hasta luego" se regresó al Chihuahua que habría dejado por temor -dicen las malas lenguas- de la inseguridad que va en repunte.

Por suerte, Carlos Tena lo consideró como necesario y decidió regresarle el cargo, lo que da para pensar que Efraín Cereceres pudo no haberse sentido a gusto con el cargo o de plano no pudo con el paquete...


Bazán va por Alito

Confirmó Omar Bazán su apoyo a la fórmula de Alejandro Moreno y Carolina Viggiano, algo que ya se sabía pero no se había formalizado y esto claro provocará la movilización de los otros priistas que se inclinan por otro candidato, tal es el caso de José Reyes Baeza, quien siendo secretario de Acción Electoral tiene predilección por José Narro y ha empezado a movilizar a su gente para que se cierren filas de alguna forma, y sobre todo aquellos disidentes a la actual dirigencia estatal del PRI.

Ayer apenas se supo que Omar Bazán como Consejero Político Nacional  y como un militante del PRI, presentó su firma para el registro de la fórmula conformada por Alejandro Moreno y Carolina Viggiano, que para pronto Fermín Ordóñez buscó reunirse con Chuy Velázquez para provocar alguna incomodidad a su dirigente estatal en una clara apertura de conseguir el mayor número de firmas de sectores y organizaciones donde aún el diputado Velázquez tiene influencia, aunque ya se le haya terminado su periodo como líder cenecista.

Los candidatos tienen que reunir el mayor número de firmas entre ellos 11 gobernadores, 15 comités estatales de Estados de oposición, más los sectores y organizaciones que necesitan para su registro.

Ver todos los tips

La Gente Opina

Notas recientes

Facebook
Comentarios