Dólar puede cruzar barrera de los 23. Banxico lo puede frenar

Sigue el peso flotando en el mar de volatilidad de Donald Trump.  Vienen altibajos -más “alti” que “bajos”-, pero nuestra moneda puede resistir. Claro; tendrá descalabros, tal vez antes del día 20 de enero el dólar rebasela barrera de los 23 pesos. Para saber hacia dónde va la cosa hay que entender qué lo hizo tropezar, y qué armas tiene el Banco de México (Banxico) para mantenerlo a flote. Tres cosas hicieron que el dólar subiera:

Primera: el Banco Mundial (BM) le bajó la expectativa de crecimiento a la economía mexicana, basado en la ofensiva de Donald Trump contra México, por aquello de las amenazas a las automotrices que inviertan en nuestro país. También consideró que el gasolinazo frenará la economía nacional otro poco durante el año. Antes el BM había estimado que la economía azteca crecería un 2.8% en el 2017, ahora piensa que crecerá solo el 1.8%. La modificación a la perspectiva de por sí ya baja de crecimiento de México por parte del BM les metió miedo a algunos inversionistas que prefirieron abandonar las inversiones en pesos y pasarse a dólares.

Segundo: los precios internacionales del petróleo bajaron. La mezcla mexicana cayó 2.54%, hasta 44.05dólares el barril; el Brent cayó 2.4%, para quedar a 53.94 dólares; y el WYI cayó 2.2% hasta llegara 50.82 dólares. Esto ocurrió porque la mayoría de los países exportadores de petróleo se habían puesto de acuerdo para reducir la producción este año porque hay mucho en el mercado y eso hace que se abarate, pero parece que ya comenzaron las puñaladas por la espalda. Por lo pronto muchos sospechan que Irak está incumpliendo el acuerdo. Si Irak incumple, otros incumplirán también, y los precios se volverán a caer por los suelos. Por lo pronto la sospecha fue suficiente para el pequeño desplome que ya se dio.  Como México es un país exportador, entonces eso también le metió miedo a los mercados, y muchos inversionistas decidieron abandonar el peso e irse a dólares.

Tercero: El dólar por sí solo se fortaleció frente a otras monedas en las últimas jornadas. Eso hace que algunos inversionistas nerviosos busquen un destino más seguro para su dinero y abandonen el peso para pasarse a dólares.

Los tres eventos anteriores tienen una característica en común: todos hacen que los inversionistas abandone los pesos y en su lugar compren dólares. Por ley de oferta y demanda; si el mercado no  quiere los pesos, su valor baja; y, si el mercado prefiere los dólares, su valor sube. Por eso es que el dólar está subiendo frente al peso –aunque técnicamente es más correcto decir que el peso está bajando frente al dólar-.

Pero la guerra no está perdida; ayer el dólar ya rebasó los 22 pesos al menudeo en algunos bancos. Si hoy persiste la tendencia alcista y siguiera escalando dentro de la banda de los 22 y se aproxima a los 23, entonces el Banxico responderá con subastas de dólares baratos, para contrarrestar la inercia. Eso casi siempre funciona.

Si la volatilidad fuera demasiada, entonces existe el riesgo de que los dólares caros trasladen su efecto a los precios en pesos. Cuando ese riesgo se vuelve latente, entonces el Banco de México sube las tasas de interés en pesos, lo que hace que los inversionistas asustados que se habían cambiado de pesos a dólares reconsideren su postura. Una tasa de interés elevada se vuelve tentadora para algunos de los participantes del mercado. Si la tasa alta logra que un buen número de asustados regresen a pesos, entonces el fenómeno de la devaluación se revierte y ahora el peso gana terreno. Así que posiblemente lleguemos a los 23 pesos por dólar antes de que Trump tome poder, rumbo al 20 de enero, pero el Banxico puede frenar la cosa para que suba mucho más.

Raúl Aragón Loya

raularagondpv@hotmail.com

Facebook: @RaulAragonL

Twitter: @RaulAragonLoya

Por: Eduardo León
Comentarios