México entre Juvenal, Maquiavelo, José y Andrés Manuel ambos López

Bastión
Jorge Puentes García
Facebook: @JorgePuentesG

Juvenal, poeta romano que en su obra satírica acuñó la frase “panem et circenses” traducido al castellano como “pan y circo” (para el pueblo) vio una vez más patentizada su frase en el acto de la magna celebración en la Plaza de la Constitución allá en la Ciudad de México. Así siguiendo a la sátira como género literario y teatral se festejó la transformación de México, la cuarta según sus partidarios. Cierto México es otro, es diferente, hay una transformación en el México actual al de hace siete o más meses.

Por ejemplo, de acuerdo a información consultable en el INEGI, la tasa de desocupación en México se ha transformado pues aumentó al mes de mayo de éste año, respecto al mismo mes del año anterior, esto quiere decir que en el actual sexenio hay más personas que no trabajan pero que buscan empleo sin encontrarlo. Estos datos se toman de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo practicada en el primer trimestre del año por esa institución gubernamental. Quizás por eso la encuestadora Mitofsky revela datos de que el 48% de la población considera que la situación económica va peor que en sexenios anteriores. Para ellos ese es un motivo para celebrar.

La misma compañía encuestadora en la citada medición publicada en su portal el día 3 de julio, dice que el 60% de los encuestados percibe que la inseguridad va peor que en sexenios pasados. La ciudadanía cree que los homicidios, los secuestros y el crimen organizado son problemas que se han agravado más en esta que en administraciones federales anteriores. La percepción al respecto encuentra su fundamento en cifras oficiales contenidas en el informe de incidencia delictiva publicado el pasado  20 de junio por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el cual dice que al mes de mayo del año actual se cometieron 8,460 homicidios con arma de fuego, es decir  2,260 homicidios más que en el mismo período del año pasado; a mayo de 2019 se han cometido 369 feminicidios lo cual representa un incremento de poco más del 10% respecto al mismo mes del año pasado; en dicho periodo de 2018 se reportaron 443 secuestros, y en 2019 la cuenta va en 571.

Durante el año anterior en materia federal se cometieron 15 mil 137 delitos que guardan relación con actividades de delincuencia organizada, de los cuales mil 300 son catalogados como delitos contra la salud (narcotráfico), mientras que a mayo de 2019 se cuentan ya con 3 mil 266 delitos contra la salud se ha disparado a más del doble.  Es presumible que esas cifras guarden relación directa con el recorte presupuestal de 128 mil millones de pesos en materia de seguridad que el gobierno obradorista y su mayoría en la Cámara de Diputados dispuso para este año.

Días después de la celebración de primer aniversario de triunfo electoral, escuchamos de boca del López Obrador que su estrategia para combatir al crimen organizado no es apoyar dotando de mayores recursos a las corporaciones de seguridad públicas de los Estados y Municipios sino pedirles a los delincuentes que se porten bien y además emitir disposiciones administrativas que violentan los derechos laborales y económicos de las fuerzas de la Policía Federal. Otra transformación de México es que, contrario a lo que se prometió en campaña, la inseguridad va en aumento, por eso había que ir a celebrar al Zócalo capitalino para que en el bailongo la gente se olvidara de las devastadoras cifras.

Con todos estos datos el gobierno obradorista pone de manifiesto que es fiel a la máxima del político florentino Nicolás Maquiavelo la cual dice: “el mal se hace todo junto y el bien se administra de a poco”. Han hecho todo el mal junto, sin embargo la fidelidad a Maquiavelo es a medias porque en la administración federal pareciera que no tienen el más mínimo propósito de empezar a administrar el bien, aunque sea de a poco, quizás sea porque no tienen clara la idea de lo que es el bien. A propósito de la celebración y como anécdota, recuerdo que en una de las ediciones del libro “Génesis y Teoría del Estado” escrito por el ya difunto José López Portillo aparecía como portada una imagen del joven Maquiavelo. Graciosa coincidencia la de celebrar un acto político en el México actual al estilo mejor estilo populista y presidencialista de López Portillo y que el “nuevo” gobierno implemente filosofías maquiavélicas como política pública.

Así, por el mal hecho todo junto y sin que se haya empezado a hacer el bien ni siquiera poco a poco, organizaron un bailongo para el alivio y diversión del público y mientras se repartían refrigerios entre los asistentes pudimos ver como en un acto circense, Andrés López festejó su victoria electoral evocando a los espíritus de Juvenal, Maquiavelo y López Portillo. 

Imposible separar estos temas del papel que debe jugar la oposición mexicana, específicamente me refiero a la fuerza ideológica y electoral que en el País representa el Partido Acción Nacional, el cual se encuentra inmerso en procesos internos de renovación de órganos partidistas los cuales deben reencausarse rumbo a la vía de la formación de ciudadanía y así reconstituirse como una parte de la conciencia nacional desde las acciones emprendidas en lo municipal y lo local, por ello la importancia de que dichos procesos internos se lleven a cabo en un ambiente transparente, público, cordial, logrando acuerdos que privilegien el interés nacional sobre los intereses internos. Por la salvación de la Patria ordenada y generosa que anhelamos, y que vemos como la va desmoronando el actual régimen, debemos permanecer cohesionados, serenos en nuestra invencible esperanza. A eso estamos llamados quienes notamos que aún no hay algo que celebrar en México.

 

Tips al momento

Castigo divino

Vaya que le ha llovido en su milpita al gobernador de Puebla Miguel Barbosa Huerta, después de su ocurrencia de sugerir que la muerte de Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle había sido castigo divino, no ha faltado quién le exija y le demande que se retracte de sus dichos, aunque no faltó también quien saliera en su defensa.

Legisladores de todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso de la Unión se unieron a las expresiones de sanción y de rechazo a los dichos de Barbosa Huerta, Ricardo Monreal el líder de Morena en el Senado dijo que si bien se respetan las expresiones de el mandatario poblano, se debe tener mucho cuidado con lo que se dice en nombre del Creador.

Por otra parte la diputada Laura Rojas, la senadora Nadia Navarro, la senadora Nancy de la Sierra, la coordinadora del PRD en San Lázaro Verónica Juárez y muchos otros más se unieron en este rechazo hacia los comentarios, por decir lo menos, insensibles fueron expresados por el gobernador del estado de Puebla.

Ver todos los tips

La Gente Opina

Notas recientes

Facebook
Comentarios