La destrucción del país

Visión Global
Humberto Ortiz Elías

La economía mexicana cayó un 2.4% a tasa anual en el primer trimestre de este año. Esto se dio antes de la entrada de la pandemia y de las medidas restrictivas que se han utilizado. Por esta razón, JP Morgan estima que en el segundo trimestre (abril, mayo y junio) se podría tener un retroceso de hasta el -40% del PIB, ahora sí, con el efecto del COVID19, para cerrar el año con un crecimiento negativo de  -8.4% según este banco. Otros analistas e instituciones financieras ubican el decrecimiento entre -6% y -10%.

Se trata de la peor caída del PIB en 11 años, con la que la economía mexicana suma cinco trimestres consecutivos en contracción.

Lo anterior con la consecutiva pérdida descomunal de empleos, crecimiento de la pobreza, cierre de empresas, fuga de capitales, devaluación del peso, caída en las exportaciones y en los ingresos fiscales, deterioro de los servicios públicos, etc., etc.

Algunos pretenden suponer que esta es una más de las consecuencias negativas de la crisis actual por la pandemia del COVID-19, cuando en realidad se llegó a los problemas actuales mayormente por otras razones como son: la falta de confianza empresarial por las políticas ilegítimas de consultas públicas; disminuciones en la confianza del consumidor; la disminución del gasto en proyectos de infraestructura, etc.

Sorprendentemente la estrategia del gobierno para sortear la crisis según lo dice AMLO, consiste en no recurrir a la deuda (aunque si lo hacen), no aumentar impuestos, no subir los precios de la gasolina, reforzar la política de austeridad, intensificar el combate a la corrupción, apoyar más a la población y destinar más fondos a los microcréditos y acciones del bienestar, lo que sea que esto signifique.

Debemos recordar que la mayor parte de la caída del PIB de 2019 fue provocada de manera interna, cuando se aplicaron las mismas medidas de acción gubernamental.

La respuesta fiscal a la pandemia ha sido muy limitada y al mismo tiempo el enfrentamiento entre el gobierno y el sector privado ha venido creciendo, deprimiendo más el ánimo empresarial y ahora de forma permanente.

Para añadir insulto a la injuria, el viernes pasado el gobierno de un golpe se quedó con el monopolio de la generación de energía eléctrica afectando inversionistas de múltiples países. El siguiente paso será el de expropiar empresas privadas. Además quien va a operarlo es el funcionario más controvertido del gobierno: Manuel Bartlett Díaz, director de la CFE.

Unos días antes decidieron cancelar la cuarta subasta eléctrica, la cual permitiría tanto a privados como a la CFE comprar electricidad a través de contratos a largo plazo y que tenía previsto un incremento del 5% en la capacidad actual de generación en México (3.8 GW adicionales, lo que representaría una inversión estimada de 4 mil millones de dólares) y se liberarían recursos de la CFE para invertir en la infraestructura de transmisión y distribución, activos estratégicos para la nación.

Esta es la última de muchas “señales” que ha mandado el gobierno a la iniciativa privada. Pero que no tienen ya nada de señales sino claros signos de lo que se pretende establecer en México, y que es el de un régimen autoritario al estilo del PRI de los 70’s y si pueden, estilo Cuba o Venezuela, con la eliminación de la división de poderes, acabando con el pacto federal, con la democracia y con la unidad del país. Si esto les parece exagerado, repasemos las acciones concretas que ha esta realizando el régimen desde que tomó el poder, como son las cancelaciones de:

Aeropuerto de Texcoco, Proméxico, Consejo de Promoción Turística, Rondas petroleras, Contratos de oleoductos, Proyectos de energía eólica y solar, Planta de Constellation Brands, Fideicomisos federales, Inversiones públicas en Infraestructura, Disposición casi total del Fondo de Estabilización de Ingresos presupuestarios (Un ahorro de 10 años) aplicándolo al gasto corriente, La intención de AMLO de manejar “discrecionalmente” el presupuesto en “emergencias económicas” sin que pase por el aval de los diputados, etc., etc.

Todo esto va en contra del sector privado.

Ante esto debo recordar algo que leí en alguna parte: “En cada populista hay un tirano”, por eso a AMLO le urge destruir la economía provocando la fuga de capitales y de cerebros, poblando a México de pobres, tal como ocurrió en Cuba y Venezuela.

 

Tips al momento

Destapa Corral desatención de AMLO para con gobernadores

Dicen los que saben del tema. que luego de la ninguneada que les dio el presidente a los integrantes de la Conago en San Luis Potosí -sesión que por cierto, fue la última en la que participaron todos los mandatarios- Javier Corral preguntó a varios de sus homólogos si a alguno de ellos les atendía las llamadas López Obrador pues en su caso, tiene meses sin ser atendido. 

Acto seguido, los que conversaron con el chihuahuense respondieron que no, que una cosa es la amabilidad que muestra en las giras y otra muy distinta, que se detenga a escuchar las necesidades de las entidades federativas; para el columnista Roberto Lock, aquella charla reflejó un boceto de la dinámica de gobernar desde Palacio Nacional. 

Un presidente que no escucha a los gobernadores, dicen que difícilmente podrá conocer y atender las necesidades del pueblo y exhibe una actitud de intolerancia, ¿usted qué opina? 

 


No aguantaron a Rafael Espino

Desde el centro del país incomodó la abierta competencia que manifestó Rafael Espino De la Peña por la gubernatura en contra de algunos aspirantes, entre ellos Juan Carlos Loera, Cruz Pérez Cuéllar o Maru Campos.

Dicen que el consejero independiente de Pemex, Rafael Espino, adelantó campaña en su búsqueda por ser el abanderado de Morena, pero no se dice en qué sentido les madrugó.

Ahora tratan de buscarle de cualquier manera para imposibilitarlo a llegar a la candidatura y lo que tratan de hacer es quedar mal a su firma de turismo médico Holding Amerimed, cuando en diversas entrevistas a transparentado su labor como empresario.


A AMLO le gustan las giras, pero no contestarle llamadas a los gobernadores

Fue Javier Corral quien prendió la mecha de los gobernadores en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador. Se le ocurrió preguntar a sus colegas si en alguna ocasión Amlo les recibía llamadas o mínimo las personas de su gabinete como Olga Sánchez Cordero.

Muchos de los mandatarios, sino es que todos, confirmaron su negativa en la respuesta. Amlo no atiende a los gobernadores, les dio un número que nadie contesta.

López Obrador sólo se dedica a inaugurar obras o tener encuentros con la población, más nunca en trabajo de coordinación política con los gobernadores y por cierto viene a Juárez el viernes, pero ni una llamada al gobernador Javier Corral de ello.

Bien, por ello se constituyó la Alianza Federalista por México y de cara a las elecciones no extrañaría que por cuestiones económicas se reduzca en número de mandatarios.

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