Un paseo pandémico en el Carro de Tespis

Colaboración especial / Lucía Ramírez Lira

Frente a un lienzo blanco, cuando las ideas van y vienen a toda velocidad, surge una luz inesperada, un recuerdo que prevalece aún después del que pareciera ser el más oscuro de los ocasos en este inicio de década. Es entonces cuando aparece la imagen de aquellos días en los que la desidia nos llevó a ignorar algún cartel por la calle, pasando por alto el titulo sobre una marquesina al pasar por la acera de enfrente, obviando la permanencia imperturbable de aquel fenómeno atípico, suerte de un entramado por demás complejo al que solemos llamar: teatro.

Desde sus orígenes en la antigua Grecia, el teatro ha sobrevivido a un sinfín de catástrofes. Su capacidad evolutiva ha permitido que aún después de las peores circunstancias, las artes escénicas conserven un lugar al lado de la humanidad, siendo conducto para el análisis de las distintas sociedades alrededor del mundo, así como ofreciendo respuestas en los momentos de mayor fragilidad.

A pesar de la importante labor que el teatro desempeña como reconstructor del tejido social, su relevancia dentro de la idiosincrasia mexicana es francamente desalentadora, pues según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en los últimos doce meses hubo un 21.4% de asistencia a puestas en escena, siendo superado en un 66.9% por la predilección de la audiencia hacia proyecciones cinematográficas. En ese mismo periodo, se observó que en México existe un 36.7% de “poco interés” por asistir a obras de teatro dentro de la población de dieciocho años en adelante. Estas cifras son alarmantes cuando tan solo en la capital del país, había una oferta teatral de entre setenta y noventa espectáculos semanales antes del cierre total de teatros, foros culturales y centros de expresión escénica independientes debido a la crisis sanitaria que nos atañe desde finales de febrero.

Los estragos que ha traído consigo esta pandemia, han cobrado factura en todos los sectores, sin ser excepción de dicha suerte la industria de las artes escénicas, misma que está atravesando por una de las etapas más difíciles en la historia del teatro mexicano, pues el paro total de actividades por parte de este sector se ha traducido en la perdida de cientos de empleos directos e indirectos, enormes pérdidas económicas por cancelación de funciones programadas, cancelación de proyectos futuros, pérdida de patrocinadores, entre otros.

El mundo del teatro nunca ha sido un negocio sencillo y a pesar del panorama tan complejo que está enfrentando en este momento, las diversas producciones teatrales se muestran optimistas ante la pronta reanudación de las puestas en escena en cuanto existan las condiciones apropiadas para volver a pisar los escenarios, ya que el teatro es un fenómeno vivo, cuya experiencia es imposible replicar a través de una pantalla por cercano que parezca el contacto entre un ente y otro.

En aras de mitigar el impacto económico de la pandemia y buscando el beneficio de toda la comunidad de las artes escénicas dentro y fuera de la Ciudad de México, la Red de Espacios Culturales Independientes (RECIO) y el Colegio de Productores de Teatro de la Ciudad de México propusieron a las autoridades federales y locales un Plan de Emergencia compuesto por veinticinco puntos con los cuales se pretende apoyar el bienestar de los cientos de trabajadores de dicha comunidad.

Dentro de las Medidas Federales a Corto Plazo, se planteó la suspensión de multas y recargos en el pago de impuestos federales hasta por seis meses a partir de la fecha en que se retomen oficialmente las actividades del sector teatral. Solicitaron a la Comisión Federal de Electricidad la suspensión temporal de cortes de energía eléctrica a teatros, centros culturales y espacios escénicos hasta por doce meses a partir de la reanudación oficial de actividades.

Las peticiones realizadas a la Cámara de Diputados versaron en torno a la creación de una modalidad EFIARTES ESPACIOS CULTURALES INDEPENDIENTES, la cual tendrá por objetivo crear una vía de obtención de recursos destinados a la administración y programación de centros culturales.

En cuanto a la Secretaria de Economía, Secretaria de Hacienda y Crédito Público, Nacional Financiera, Bancomex, Sociedad Hipotecaria Federal y el Fondo del Bienestar, solicitaron la creación de líneas de crédito desde 200 mil hasta 4 millones de pesos por empresa cultural, a empezar a pagar en febrero de 2021 con la tasa de interés más baja posible.

Las Medidas Económicas a Mediano y Largo Plazo de carácter federal dirigidas a la Secretaria de Cultura y al INBAL, se plantearon con el propósito destinar el 100% de la taquilla a las compañías teatrales a través del cambio provisional en las políticas de porcentajes de taquilla de los espacios oficiales durante los 24 meses siguientes a la reactivación del sector.

Propusieron también una coordinación entre espacios institucionales e independientes con el fin de idear un mecanismo de coordinación para reagendar la enorme cantidad de proyectos una vez que las disposiciones oficiales así lo permitan. Así mismo, esperan la generación de un estudio estadístico serio, significativo y de gran alcance sobre el sector de las artes escénicas y su economía.

En caso de existir partidas presupuestales en el ejercicio 2020, cuya aplicación no vaya a ser viable debido a la contingencia sanitaria, pidieron redireccionar esos recursos a través de un programa de distribución que genere un beneficio de mayor impacto para la comunidad. Por último, sugirieron desde la sociedad civil la creación de un Banco de Boletos, expresando su disposición ante la autoridad para diseñar, operar e implementar dicho mecanismo, de manera transparente y plural.

No obstante, el pasado 8 de junio miembros de la Unión de Tramoyistas, Electricistas, Escenógrafos y Utileros y Similares de Teatro, se manifestaron en el Zócalo Capitalino denunciando la nula respuesta del Gobierno de la Ciudad de México y del Gobierno Federal ante la petición de créditos monetarios en apoyo a su economía gravemente afectada por el cierre de sus centros de trabajo. Gustavo Rodall, miembro de dicha agrupación, señaló que habían pasado dos meses y medio desde que se entregó el pliego petitorio al Gobierno de la Ciudad de México, así como de haber sido encuestados e inscritos al registro de créditos; dicho registro se realizó conforme lo establecido por las autoridades capitalinas, de las cuales exigen el cumplimiento expreso de la entrega de los apoyos gubernamentales para poder subsistir. Basta decir que sus ingresos han disminuido entre un 85 y un 95 por ciento para dimensionar la grave situación por la que atraviesan los trabajadores del teatro.

Miembros de la Unión de Empleados Acomodadores y Taquilleros y la Unión de Técnicos Teatrales Independientes, también fueron participes de la manifestación en la cual declararon no haber recibido apoyo alguno de los productores, sin embargo, señalaron que han recibido despensas como gesto de solidaridad por parte de algunos compañeros del gremio.

A casi cuatro meses del lanzamiento del Plan de Emergencia y a dos meses de la manifestación en la capital del país, la realidad de la vida del teatro no es la más benévola a pesar de los esfuerzos de realizados hasta ahora; las desigualdades y carencias comienzan a hacer un ruido cada vez más fuerte, llegando a los oídos de quienes pudieran hacer algo al respecto, así como de aquellos que también experimentan las limitaciones financieras que ha traído consigo la ya nada novedosa “normalidad”.

Lo cierto es que tenemos que ver en retrospectiva la importancia del arte y la cultura en nuestro país, tierra llena de diversidad y talento que merece ser valorado y aplaudido por contribuir a la construcción de un pueblo crítico y culto capaz de apreciar el arte en cualquiera de sus expresiones.

No hay que olvidar que la unidad social es la única forma de salir avante de cualquier situación por adversa que sea, dejando de lado la subjetividad con la que percibimos el mundo o cualquier situación que divida más a una sociedad fragmentada como la nuestra.

Tips al momento

Alianza entre González Mocken y Rafa Espino

Luego de su videopresentación, el aspirante a la gubernatura por Morena, Rafael Espino de la Peña dejó un encuentro que sostuvo con el juarense Javier González Mocken, el ex candidato a la alcaldía de Juárez y la imagen que ya circula en redes representa para muchos una alianza electoral. 

De entrada, se supo que González Mocken asesora al consejero independiente de Pemex sobre la situación en la frontera y también se rumora que es la carta más fuerte de Morena para, ahora sí, ganar Ciudad Juárez. 

Por su parte, Rafa Espino parace que cada vez gana más fuerza al interior de Morena y la alianza que se especula con Javier González Mocken sería prueba de ello, ¿usted qué opina?

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