Debatiendo al oficialismo sobre el agua

Soliloquio/José Luis Muñoz

    Acepto con especial interés la convocatoria a debate incluida por mi amigo Víctor Orozco en su artículo "La Disputa por el Agua y los Modos de Hacer Política" que publicó la semana pasada. Es el mejor texto que conozco sobre la postura gobiernista en relación al tema, el más serio y el más claro.

    Ya hacía falta.

    No me extraña, siendo Víctor uno de los más destacados y respetables pensadores de la izquierda chihuahuense contemporánea, obviamente antes opositor y hoy militante del oficialismo.

    Aunque evidentemente el del agua en Chihuahua es un tema con muchas otras aristas, me enfocaré únicamente en los 9 puntos que Víctor plantea para "establecer un piso para el debate", como él califica su aportación.

    Los párrafos del texto de Víctor se reproducen íntegros y entrecomillados, precedidos de un número, igual que en el original.

    Veámoslos, uno por uno. 

    Dice Víctor:

    1.- "Los agricultores rechazan que se extraiga agua de las presas ubicadas en el territorio de Chihuahua porque consideran que faltará el líquido para el próximo ciclo agrícola, puesto que el de 2020 ya está por concluir y el riego está garantizado. Se trata pues de un movimiento precautorio, pues aún partiendo de la sequía presente, nadie puede asegurar que en los próximos meses no haya lluvias que repongan el caudal de las presas. Tratándose de una lucha por un bien futuro, que puede o no faltar, sorprende el encono con el cual se ha emprendido".

    Efectivamente, es un movimiento precautorio. El riego para el actual ciclo que termina el día último de este septiembre, está garantizado y eso nadie lo discute. Esto es importante dejarlo asentado porque tanto los alegatos de Conagua como del presidente han usado el dato para confundir a la opinión pública. 

    No está pues a discusión el actual ciclo, sino el siguiente. 

    A nadie debiera sorprender que se cuide y defienda el agua para el próximo ciclo, que inicia en marzo. Cualquier chihuahuense sabe que nuestro periodo de lluvias es limitado a dos, quizá tres meses de otoño, y que no todos los años llueve lo mismo. Siendo historiador, Víctor debe tener abundante data al respecto. 

    Y como dice, "nadie puede asegurar que en los próximos meses no haya lluvias", o lo que es exactamente lo mismo, nadie puede asegurar que en los siguientes meses sí las haya. 

    Sin embargo, justamente "partiendo de la sequía presente", podemos inferir con mayor posibilidad de acierto que lo contrario, que no las habrá suficientes "para reponer el caudal", pues la temporada de lluvias ya está terminando y ha sido muy raquítica.

    Es claro que ignorar a la realidad en materia de lluvias en Chihuahua es y ha sido el primario y principal error del gobierno.

    Más aún, contamos ya en nuestra actualidad con pronósticos meteorológicos avanzados que nos indican que estamos en una época de sequía prolongada, advertida por los observatorios nacionales, gringos y globales, que éste y el año próximo se verán seriamente castigados. El gobierno norteamericano ya emitió las alertas, que incluyen además buena parte del suroeste de la Unión Americana. 

    Pero independientemente de la bola de cristal que en términos científicos no es adivinatoria sino pronosticante, lo mínimo que tienen que hacer los agricultores de la región es tener en alto aprecio el agua que está ahorrada en las presas para garantizar el siguiente ciclo. 

    Siempre se ha hecho así, porque ya en noviembre, diciembre y principios de año no llueve en la región, o llueve muy escasamente. Como dicen los agricultores, las presas son sus cuentas de ahorros, donde conservan agua para la siguiente siembra.

    Si tienes entradas sólo una temporada al año, debes ahorrar para lo siguiente, por lo menos hasta la próxima. Eso es en presas y en agricultura, como en cualquier economía familiar o de negocio.

    En pocas palabras, para sembrar en marzo se requiere tener agua almacenada desde ahora.

    Son estas razones tan ampliamente conocidas por los chihuahuenses que lo sorprendente es que te sorprenda, mi estimado Víctor.

    Por lo que más que con "encono", que implica "animadversión, rencor arraigado en el ánimo", es una lucha con enjundia, que significa fuerza, vigor, arrestos.

    En el siguiente punto del "piso para el debate" plantea Víctor:

    2. "Las consignas más populares y socorridas dicen que el gobierno está robando el agua a los chihuahuenses, que el agua es vida, que están matando la agricultura en el centro-sur del estado, que las presas nunca se habían abierto para pagar agua a los Estados Unidos según el tratado de 1944. Si despojamos a todo este rosario de acusaciones de los tintes políticos e ideológicos ¿Que queda?. Acusaciones exaltadas, demagogia pura y fácil, enarbolando una causa por demás sentida: la lucha por el agua, en un territorio casi siempre sediento. ¿Está haciendo el Gobierno Federal algo distinto a los anteriores? Desde 1945, el agua que le toca a los Estados Unidos se ha entregado mes a mes, con variaciones. La tabla anexa muestra estas entregas en los últimos cinco años. De la cuenca del río Conchos a México le corresponden las dos terceras partes y el resto a Estados Unidos, y así se ha distribuido, en ciclos de cinco años".

    a).- Se dice, y con razón, que el gobierno está robando el agua de los chihuahuenses (de "La Boquilla" y "Las Vírgenes") porque es agua concesionada. Con todas las de la ley. 

    b).- Se dice que el agua es vida porque todos sabemos que lo es. Si alguien no entiende la fuerza y la profundidad de la metáfora biológica, que dé un paso al frente y diga su nombre. El significado del agua como elemento inherente a la vida lo es en todo el planeta y cobra mayor dimensión aterrizada al hablar de agricultura en un desierto. Sobra decir que todos sabemos que sin agua no habría vida en este planeta, como no las hay, ni la una ni la otra, en ninguno de los planetas conocidos por la observación astronómica. Que el agua es vida no debiera ponerse a discusión.

    c).- Se dice que "están matando la agricultura en el centro-sur del estado", por la razón expuesta en el comentario al punto número uno, pues sin la reserva de agua para el siguiente ciclo no se podría sembrar. Y no poder cultivar es equivalente a agricultura muerta.

    d).- Se dice que las presas nunca se habían abierto para pagar agua a los Estados Unidos porque es cierto, y tú como historiador, Víctor, lo puedes documentar. Nunca se habían abierto las presas mencionadas para el pago de los compromisos del tratado. Nunca. En alguna ocasión el entonces presidente Zedillo lo pensó y se topó, también, con la oposición de los chihuahuenses y entonces con un gobierno estatal que no titubeó. El entonces secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco, recibió una detallada explicación y la Federación no se llevó ni un balde.

    Dicho de otra manera, hasta ahora, el gobierno nunca había actuado en perjuicio de los agricultores en la disposición del agua.

    De manera que es absolutamente falso que se trate de "tintes políticos e ideológicos", pues de hecho ninguno de los argumentos los tienen. Y más falso es aún que sean sólo "acusaciones exaltadas, demagogia pura y fácil". 

    Son argumentos firmes, válidos y reales por comprobables, de una realidad actual y de una realidad histórica.

    Te invito a que los rebatas uno por uno.

    Sobre el hecho de que enarbolan "una causa por demás sentida: la lucha por el agua, en un territorio casi siempre sediento", estoy totalmente de acuerdo contigo. Más aún, creo que realza ese argumento la validez de la causa y también que debieras sumarte y convencer a mucha gente valiosa a que se sume.

    El siguiente párrafo lo inicia Víctor con una brillante pregunta clave:

    ¿Está haciendo el Gobierno Federal algo distinto a los anteriores? 

    Y adelanta una argumentación inductiva: 

    Desde 1945, el agua que le toca a los Estados Unidos, se ha entregado mes a mes, con variaciones. La tabla anexa muestra estas entregas en los últimos cinco años.


    La respuesta a la pregunta es un rotundo Sí.

    Sí está haciendo el gobierno algo distinto a los anteriores.

    De hecho, el gobierno de lópez está intentado hacer todo lo contrario a lo que hicieron sus antecesores. 

    Sus antecesores tuvieron por norma pagar las cuotas del compromiso en función de la disponibilidad de agua.

    Lo he repetido varias veces: Se ha pagado cuando ha habido agua para pagar y cuando no, pos no.

    Y éste es el caso.

    Las variaciones de volúmenes cuantificados por mes nos muestran con plena claridad cuáles son los meses en que las aportaciones han sido mayores. No es lo mismo un febrero de 2 mil 363 millones de metros cúbicos como el de 2020, a un septiembre de 2017 con 192 mil 741 millones de metros cúbicos.

    ¡Son 190 mil millones de metros cúbicos más entre un mes y otro!

     Una diferencia de más de 950 por ciento.

     Y si vemos el octubre del mismo 2017, nos encontramos con otros 191 mil 726 millones de metros cúbicos entregados.

    Dos meses seguidos de más de 190 mil millones de metros cúbicos entregados.

    La explicación es muy simple: 2017 fue un año llovedor.

    Es una lástima que la gráfica nos muestre  los volúmenes totales asignados en el río Bravo y no también específicamente los correspondientes a la aportación desde el río Conchos, pues nos sería mucho más evidente la variante estacional.

    Algo que sí es muy importante es que la gráfica trate datos conciliados con la sección estadounidense del CILA, porque de ninguna manera nos podemos atener a los datos de Conagua, ni de hace 3 ni de hace 10 o 12 años, mucho menos a los de la actual administración federal, que regularmente están falseados u ocultos.

    No me detengo más, pero es un documento de primerísima importancia que debieran conocer en el Gobierno Federal para que se enteren de que no hay un año igual a otro.

    Nunca el Gobierno Federal había mentido tanto en el tema como ahora. Es otra de las cosas que este gobierno está haciendo de manera distinta. 

    Sobresaliente.

    Otro dato de primerísima importancia: Lo primero que nos refiere la tabla que afortunadamente agrega Víctor es el dato de que el ciclo número 34 cerró con un déficit. Esto significa que cerrar un ciclo con déficit no ha provocado nunca una invasión de los Estados Unidos a nuestro territorio, ni algo semejante, como parece ser el gran temor de éste gobierno.

    También es algo distinto que está haciendo, respecto a los anteriores: actuar por un temor sin precedente.

    Bueno, en honor a la verdad debo precisar que no sé si sea realmente temor, o simple entreguismo gratuito y caprichoso.

    Lo caprichoso parece ser un común denominador.

    La última idea expresada en el punto 2 de Víctor dice: 

    "De la cuenca del río Conchos a México le corresponden las dos terceras partes y el resto a Estados Unidos". 

    No es verdad. Supongo que en este punto tiene Víctor una confusión determinante. Queda clara dicha confusión en su punto 5. El tratado de 1944 no dice que de la  cuenca del río Conchos  le correspondan 2 tercios a México y el resto a EU. Lo que dice es que "una tercera parte del agua que llegue a la corriente principal del río Bravo (Grande) procedente de los ríos Conchos, San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado y Arroyo de Las Vacas" ( que son sus afluentes), tercera parte que no será menor en conjunto, en promedio y en ciclos de cinco años consecutivos, de 431,721,000 metros cúbicos (350,000 acres pies) anuales. 

    Para aclarar cualquier posible confusión, el tratado precisa que "los Estados Unidos no adquirirán ningún derecho por el uso de las aguas de los afluentes mencionados en este inciso en exceso de los citados 431,721,000 metros cúbicos (350,000 acres pies), salvo el derecho a usar de la tercera parte del escurrimiento que llegue al río Bravo (Grande) de dichos afluentes, aunque ella exceda del volumen aludido”. 

    Queda perfectamente claro que la mencionada "tercera parte" no se refiere en ningún momento al río Conchos, sino únicamente al agua que llegue al Bravo.

    Digamos que es un simple error en la lectura que realizó Víctor y ahí lo dejamos.

    Vayamos al siguiente punto que escribe Víctor:

    3. “Nunca se había tomado agua de las presas para pagar la cuota”. A pesar de la falta de lógica en esta acusación al Gobierno Federal, ha sido de las más exitosas. ¿Cómo se puede hacer llegar el agua cada día de cada mes al río Bravo si no se abren las compuertas? ¿Se pueden rodear las presas?". 

    No hay falta de lógica en la acusación. 

    Y es exitosa porque existe memoria histórica.

    ¿Cómo se puede hacer llegar el agua si no se abren las compuertas?

    Es una gran pregunta, sin duda. Y no se trata de "rodearlas", como ironiza el texto de Víctor.

    Todos sabemos lo que son los escurrimientos y las demasías.

    Pero recordémoslo:

    Se llaman escurrimientos para este efecto a las aguas broncas que bajan a un río sin llegar a someterse a un control como sería una presa. Las corrientes que bajan al Conchos más allá de la presa "La Boquilla" y al mismo río Bravo despúes de Ojianaga, por pequeños arroyos o avenidas, que se precipitan en épocas de lluvias fuertes, son catalogados como escurrimientos. Históricamente han sido significativos aportantes a completar la cuota del tratado.

    Y más importantes aún lo han sido las demasías.

    Son estas grandes volúmenes de agua que, sin necesidad de rodear las presas, simplemente las desbordan.

    En Chihuahua, decimos, la presa fulana o sutana está "derramando". Lo que derraman son demasías. 

    Veamos el caso de "Las Vírgenes" por estas fechas hace 6 años, en el que el agua no está "rodeando" la presa:

    http://www.facebook.com/story.php?story_fbid=10153216027458009&id=566278008&scmts=scwspsdd&extid=c35cBgXIAnrZidjh

    Gracias a los escurrimientos y a las demasías, no ha sido necesario saquear el agua de las presas "La Boquilla" y "Las Vírgenes" para cumplir con el tratado.

    No hay pues falta alguna de lógica en el planteamiento.

    El siguiente punto, el número 4, es un pastel de muchas capas y enredos.

    Dice así:

    4. Los tres exgobernadores que han hecho uno de los alegatos, que ha pretendido ser el más consistente, dicen que el agua de la presa "La Boquilla" no se debe incluir, porque fue construida antes de 1944. Pero el tratado de aguas sólo establece la obligación de entregar el agua, independientemente de las obras de retención que hayan construido o construyan ambos países antes y después de 1944. ¿Tendría razón entonces el gobierno norteamericano si dijese, el agua de la presa Hoover ubicada aguas arriba del río Colorado queda fuera del tratado porque se construyó en 1936? Por otra parte, el liderazgo que han asumido los dos Baeza principalmente y Patricio Martinez, explica los resultados de la convocatoria. Sobre todo en la región de Delicias, donde los primeros mantienen una amplia red de apoyos y controles. Su presencia anima a priistas, expriistas y aún a los panistas. Es cierto que líderes de ambos partidos están aprovechando los tiempos para hacer campaña y hacerle mella a morena, en Chihuahua y en el país, pero tampoco inventaron la causa. Ésta existe y basta con una buena atizada para que arda el fuego. Por otra parte, el partido de AMLO, salvo excepciones, no ha tenido en Chihuahua una posición consistente e informada.

    a).- El agua de "La Boquilla" no se debe incluir porque es agua concesionada. Efectivamente, se construyó esa presa antes de 1944, y por lo tanto ajena del destino de cumplimentar el tratado. La respuesta es que las aguas a las que se refiere el tratado son las que llegan al río Bravo incluidas las procedentes de sus afluentes. Y aquí hay un punto clave: El tratado no dice que México esté obligado a nutrir al río Bravo de aguas arriba. Nunca. El tratado sólo pone volúmenes. La pertenencia de las aguas de "La Boquilla" a los agricultores del distrito es un asunto nacional, que no se gobierna con leyes internacionales. Son acuerdos entre el gobierno mexicano y la sociedad mexicana.

    b).- Sobre el presunto liderazgo de los Baeza y de Martínez, yo diría que no explica nada, mucho menos los resultados de la convocatoria, que no me queda claro a cuáles se refiere Víctor. La idea está, como digo, muy empastelada en ese párrafo. En todo caso, hemos visto en vídeos que a Fernando Baeza los ciudadanos que  respondieron a la convocatoria lo mandaron por un tubo cuando intentó disuadirlos de ir a confrontar a la Guardia Nacional. Tal vez cuenten los Baeza con "apoyos", pero no parece que lleguen a "controles", y si animan a algunos, han de ser muy pocos. Los dos Baeza son cartuchos quemados y prácticamente sin liderazgos. Esos son inventos, ahora sí que demagógicos. Sólo a lópez se le ocurren.

    c).- Que los líderes de PRI y PAN aprovechan los tiempos para hacer campaña y hacerle mella a morena, seguramente Víctor estará de acuerdo en que esa es función de todos los partidos, hacerse mella unos a otros. Mencionarlo suena a ingenuidad o a falsa inocencia.

    d).- Que ni PRI ni PAN inventaron la causa, es absolutamente cierto. La causa es de los agricultores.  Y qué bueno que tienen adherentes. Ellos han pedido apoyo a todos los políticos.

    e).- Que "el partido de AMLO, salvo excepciones, no ha tenido en Chihuahua una posición consistente e informada", también es absolutamente cierto. Pero ni en Chihuahua ni en todo México. La consistencia y la información no son sus principales virtudes. En este asunto ni siquiera lo han intentado. Por eso es mucho más valioso el artículo de Víctor.

    El punto 5 no me merece ningún debate. Es un párrafo con datos técnicos y ciertos. De hecho, ya fue parcialmente comentado. Sólo quiero subrayar de nuevo que habla del agua que llegue a la "corriente principal del río Bravo". Dice así:

    5. "El tratado de 1944 regula la distribución de las aguas fronterizas de los ríos Colorado y Bravo. En este reparto a México le tocan “De las aguas del río Colorado, cualquiera que sea su fuente, se asigna a México un volumen garantizado de 1,850,234,000 metros cúbicos (1,500,000 acres pies) cada año, que se entregará de acuerdo con lo dispuesto en el Artículo 15. A su vez, a Estados Unidos se le asigna: una tercera parte del agua que llegue a la corriente principal del río Bravo (Grande) procedente de los ríos Conchos, San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado y Arroyo de Las Vacas; tercera parte que no será menor en conjunto, en promedio y en ciclos de cinco años consecutivos, de 431,721,000 metros cúbicos (350,000 acres pies) anuales. Los Estados Unidos no adquirirán ningún derecho por el uso de las aguas de los afluentes mencionados en este inciso en exceso de los citados 431,721,000 metros cúbicos (350,000 acres pies), salvo el derecho a usar de la tercera parte del escurrimiento que llegue al río Bravo (Grande) de dichos afluentes, aunque ella exceda del volumen aludido”. Hay muchas otras regulaciones en el famoso tratado pero éstas son las básicas.

    De acuerdo.

    En el punto siguiente Víctor anota:

    6. "La pregunta pertinente es: ¿Ha llegado el tiempo de denunciar (así se llama a la forma jurídica de terminar un acuerdo internacional) este tratado para buscar otro más beneficioso para México? En 1944, Estados Unidos aún se encontraba involucrado en la Segunda Guerra Mundial en dos frentes, el europeo y el asiático, y por tanto requería la cooperación de México para mantener el esfuerzo bélico. ¿Encontraríamos una mejor correlación de fuerzas ahora que entonces? Es evidente que no".

    La respuesta es un rotundo No. Ni ha llegado el tiempo de denunciar el tratado, ni nadie lo ha propuesto, ni tiene nada que ver con el movimiento de los agricultores chihuahuenses. Es una pregunta impertinente, es decir, totalmente fuera de lugar. Ni al caso.

    Punto siguiente:

    7. "Otro tema que toca carne viva es el de la Guardia Nacional. Es igualmente popular la divisa: ¡Fuera la Guardia Nacional de Chihuahua! Su expulsión de "La Boquilla" hace unos días es visto como el gran triunfo del movimiento social -unos lo piensan como revolucionario-. Pero pensemos un momento: si la fuerza armada no salvaguarda instalaciones estratégicas del país, como son astilleros, aeropuertos, presas, ¿quién lo hará? ¿Qué tal si los mismos que organizaron los incendios de edificios públicos en la ciudad de Delicias hace unas semanas mandan ahora a sus encapuchados a dinamitar las compuertas o algo parecido? ¿Quién se responsabiliza?"

    Sí, efectivamente, es la presencia de la Guardia Nacional un tema que toca carne viva, como dice Víctor. Lo es porque la Guardia Nacional fue enviada para oponerse a los intereses de los chihuahuenses, para actuar en su contra. Para convertirse en un amago y en una amenaza. Para reprimirlos. No para apoyarlos. 

    Y haber expulsado a sus efectivos de "La Boquilla", por supuesto que es un pequeño gran triunfo del movimiento. ¿No pedíamos acaso en el movimiento de 1968 que los granaderos y militares se retiraran de todas las instalaciones educativas? ¿No hubiera sido un gran triunfo que lo hubiéramos logrado?.

    Respecto a que la Guardia Nacional o la fuerza armada salvaguarde las instalaciones estratégicas, nunca, hasta ahora, ha sido necesaria su presencia en las presas de Chihuahua. Quizá salvo cuando hubo amenazas guerrilleras hace décadas.

    Pero hay otra pregunta neurálgica en el párrafo 7 de Víctor: 

    ¿Qué tal si los mismos que organizaron los incendios de edificios públicos en la ciudad de Delicias hace unas semanas mandan ahora a sus encapuchados a dinamitar las compuertas o algo parecido? 

    Múltiples ocasiones hemos visto en el país que el Gobierno Federal le rehuye a los encapuchados. 

    ¿O no?

    Sí realmente la Guardia Nacional tuviera instrucciones de proteger las presas contra los encapuchados, ya los hubiera detenido. No ha realizado una sola detención, aun cuando los infiltrados sigan en la región. ¿Acaso no tiene la Guardia Nacional servicios de inteligencia para detectarlos? Seguramente ni siquiera se han tomado la molestia de pensar en hacerlo. Ese argumento, por lo tanto, no aplica en este caso. Queda desactivado por la evidencia circunstanciada.

    El penúltimo punto del artículo de Víctor es:

    8. "Una ausencia notoria en esta explosiva situación es la de informes suficientes y fidedignos. Sobre todo en el lado del Gobierno Federal. Tuvieron que ocurrir la toma de "La Boquilla" y el homicidio de una joven y las graves lesiones a su esposo, ambos manifestantes, para que se montara una conferencia de prensa con la intervención de la directora de Conagua y un alto funcionario de la SRE. Creo que el gobernador Javier Corral tiene razón cuando afirma que todo se lo dejan a la mañanera de AMLO. En un tema tan sensible, con los ánimos enardecidos, no bastan las declaraciones generales del presidente de la República. Se hace indispensable un detenido trabajo de información, de esclarecimiento de cada duda. Si Conagua dice que hay agua suficiente para este ciclo agrícola debe demostrarlo, debe ir a la base de los agricultores, hablar con la gente, mostrar las cifras, la historia estadística, los niveles de agua. Leí en alguna ocasión que todos los estadistas requieren de fusibles, esto es de funcionarios con capacidad y facultades para dar la cara. Me parece que a López Obrador le falta ese artefacto para evitar que los cortos dañen instalaciones básicas del alambrado político".

    Sólo dos comentarios serán suficientes, desde mi punto de vista:

    a) Efectivamente, el Gobierno Federal ha mostrado que lo que menos le importa es informar con precisión.
    
    b).- Las declaraciones del presidente no han sido "generales". Han sido mayoritariamente mentirosas, tergiversantes, manipuladoras, llenas de falsedad y sin el menor interés de llegar a la verdad de las cosas, sino todo lo contrario. Eso ha provocado los cortos en el alambrado político.
     
    Finalmente, dice Víctor:

    9. "Uno de los efectos secundarios de este movimiento es el despertar de un cierto regionalismo que siempre es conveniente tener de reserva cuando se trata de atacar al Gobierno Federal. Y es ese regionalismo ramplón, racista, superficial, manifiesto en los gritos contra los soldados de la Guardia Nacional: ¡Fuera de aquí chilangos! Las diversas variantes de las derechas, quieren ahora alzar banderas que pueden ser populares entre sectores de clases medias muy dados a ensalzar supuestos distintivos que hacen superiores a los coterráneos, sobre todo en el norte del país. Incluso pretenden hacer florecer a un cierto aldeanismo loando a ciudades y minúsculas zonas. Fracasarán de cierto, porque en México, a pesar de los intentos extranjeros, principalmente de Estados Unidos y Francia, por destazar el país, desde hace más de ciento cincuenta años, no ha emergido ningún movimiento separatista de importancia. Sin embargo, sí les sirve por lo pronto de vehículo para montar una campaña efímera, pero con audiencia".

    Voy a ignorar deliberadamente los calificativos que aplica Víctor a lo que él llamada "regionalismo", por considerarlos groseros, insultantes e indignos. 

    Su traducción en una frase equivaldría a decirles:

    "Pinches norteños mamones". 

    Paso.

    Sólo son de consideración esos agravios como preámbulo a la recurrencia al "movimiento separatista". Otra intrusión impertinente, porque nadie ha hablado de separatismo. En ningún momento. Si nadie lo plantea, ¿por qué mencionarlo? Meter el tema a esta discusión es francamente un zambullido muy forzado.

    Para finalizar, mi estimado Víctor, me referiré a las dos primeras líneas de tu artículo, en las que dices:

    "Es difícil hacer oír entre la vocinglería y el furor, voces que pongan los hechos tal cual en esta disputa". 

    Sí lo es. Difícil. Pero es más difícil tratar de defender con argumentos válidos lo que no es otra cosa que un capricho del presidente. 

    Capricho, como lo define el diccionario: "Un deseo o propósito que carece de fundamento racional, una decisión o una exigencia que es arbitraria y cuyo origen se encuentra en un antojo, fuera de la lógica y de lo razonable".

    Un afectuoso abrazo, Víctor. 

    Ojalá llueva.

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Luego de su videopresentación, el aspirante a la gubernatura por Morena, Rafael Espino de la Peña dejó un encuentro que sostuvo con el juarense Javier González Mocken, el ex candidato a la alcaldía de Juárez y la imagen que ya circula en redes representa para muchos una alianza electoral. 

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