¿Hechos aislados?

Por Alejandro Leyva Martínez

@AlejandroLeyvaM

Han transcurrido más de 56 días desde que fue brutalmente asesinada la periodista Miroslava Breach Velducea, el 23 de marzo pasado.  El 26 de abril, asesinan al ganadero Francisco Romero Torres en presencia de su hija de 5 años en un crucero muy concurrido de una zona comercial aquí de la ciudad de Chihuahua.  El domingo 14 de mayo fue asesinada la joven estudiante Andrea Athie Corral cuando viajaba rumbo a la ciudad de Cuauhtémoc a visitar a su familia, su vehículo modelo 2015 a la fecha no ha sido localizado.  

Lo menos que se puede decir respecto a estos tres crímenes es que consternaron a toda la sociedad chihuahuense.  Las tres víctimas fueron chihuahuenses ejemplares en sus respectivos campos, queridos y apreciados por todos los que los conocieron, gente de bien que se dedicaba a su trabajo y estudio y que representaban lo mejor que queremos para el futuro de Chihuahua.

Estas apenas son tres muertes violentas de las más de 1000 que han acontecido desde que la actual administración estatal asumió funciones.  Tres familias a las que la violencia les cambió la vida de la peor manera.  La pérdida no nada más es de esas tres familias, la pérdida es de todos los que vivimos en Chihuahua.  Perdemos todos como sociedad cuando los gobernantes encargados de brindarnos seguridad en nuestras familias y bienes son incapaces de llevar ante la justicia a quienes transgreden la ley en perjuicio de la ciudadanía.

Los teóricos de la ciencia política nos dicen que el Estado, entendido como sus órganos de gobierno, en un principio se formó con la única finalidad de brindar seguridad a sus habitantes.  Posteriormente le agregarían otras funciones como la educación, la salud y la seguridad social.  Con sorpresa e indignación hemos visto en semanas recientes quienes inclusive le quieren endilgar al Estado la construcción de estadios de futbol para que familias muy pudientes hagan mayores negocios para incrementar su riqueza familiar.

Javier Corral al día siguiente de que ganó las elecciones del 5 de junio de 2016, debió empezar a trabajar en tener todo listo para que a partir del 4 de octubre empezara a hacer realidad todas las promesas de campaña que hizo.  Independientemente sí hizo “promesas del corazón y no de la razón”, como señaló su Secretario de Educación, su obligación como gobernante no nada más es cumplir lo poco o lo mucho que prometió durante la campaña, su obligación es atender con eficiencia las áreas que son competencia del Gobierno del Estado en virtud del marco constitucional que nos rige tanto a nivel federal como estatal. Entre las principales responsabilidades que tiene como Gobernador del Estado están la seguridad, la procuración de justicia, la salud y la educación. 

Muchos vimos con gran preocupación como a la hora de nombrar dentro de su equipo de transición a los responsables de las distintas áreas del Gobierno, se nombró primero a los encargados del área de cultura antes qué a los responsables del área de seguridad y procuración de justicia, de hecho, fueron precisamente los encargados del área de seguridad y procuración de justicia los que se nombraron al último, estando ya muy cercana la fecha del inicio de la nueva administración.  Ahora todos los que habitamos en el Estado padecemos las consecuencias de ese retraso. 

Javier Corral tiene dos tipos de respuestas a las más de 1,000 muertes violentas que han ocurrido en su período de gobierno, o nos dice en la mayoría de los casos que son “hechos aislados”, o nos afirma en algunos pocos casos, con gran certeza rayando en la temeridad, que dichos crímenes no quedarán impunes.  En casos como el de Miroslava se atrevió a decir que ya tenían identificados a los responsables materiales e intelectuales. Todavía es hora de que no los aprehenden. Cito el caso de Miroslava solo por poner un solo ejemplo.

En octubre del año pasado la nueva administración estatal nos dijo que las finanzas del Estado estaban quebradas. Luego hace poco, el 24 de abril en la presentación del “balance de los primeros seis meses de gobierno”, Javier Corral nos dijo que “ya se contuvo la emergencia económica” en el Estado.  En días pasados la empresa calificadora Moody´s publicó un reporte donde señala que el Estado de Chihuahua se encuentra entre los estados en riesgo de incumplimiento de pago de deuda bancaria y de proveedores, lo cual lo ubicaría en focos rojos por insolvencia y le negaría acceso a más endeudamiento en 2018. En pocas palabras Moody´s dijo que estábamos quebrados como Estado.

Yo le pediría a Javier Corral, es más como ciudadano le exijo, que nos hable con la verdad, sí el Estado de Chihuahua está quebrado financieramente que lo admita y que deje de gastar, por ejemplo, 200 millones de pesos para comprar despensas en el DIF Estatal.  Nadie puede tapar el sol con un dedo, todos vemos con gran preocupación que los niveles de seguridad se han descompuesto en todo el Estado de Chihuahua.  Que Javier Corral mejor se ponga a trabajar en supervisar diariamente la labor de la Fiscalía General del Estado para que ésta dé los resultados que todos esperamos, en vez de ponerse de promotor de la construcción de estadios de futbol para beneficio de un grupo de empresarios o de promover marchas de protesta contra de Donald Trump, o de irse a jugar golf...

El tiempo está corriendo Gobernador.  ¡Póngase a trabajar en mejorar la seguridad pública del Estado!

Hay que decir las cosas tal cual y como son.

 

Por Alejandro Leyva Martínez

@AlejandroLeyvaM

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