¿Qué debemos hacer ante la inseguridad?

Por Alejandro Leyva Martínez                         

@AlejandroLeyvaM

Hemos visto con preocupación y con profunda tristeza como la inseguridad ha vuelto a encabezar los problemas que enfrentamos como sociedad en Chihuahua. Día a día nos enteramos de hechos violentos que trastornan la vida de comunidades enteras.  Situaciones que en otras partes son normales como ir al banco o a una revisión médica no son posibles en muchas comunidades en el noroeste del Estado y en la sierra.  En las grandes ciudades los distintos grupos delincuenciales se pelean el mercado de la venta al menudeo de narcóticos, mientras que otros delitos como el robo de vehículos y a negocios se convierten en algo cotidiano.

Vemos con decepción como el gobernador del Estado está más preocupado por organizar carreras deportivas y por pelearse con los medios de comunicación que en hacer su trabajo. En poco más de un año de la actual administración estatal Javier Corral ha dejado muy claro que le quedó sumamente grande el cargo de gobernador del Estado, y vaya que en este estado hemos tenido malos gobernadores, pero Javier se ha empeñado en superar para mal lo hecho por sus antecesores.  Mucho peor que el mal gobierno es la falta de gobierno.  Javier no entiende que los ciudadanos no queremos un promotor deportivo que acompañado de su séquito ande corriendo carreritas como si en el estado los ciudadanos no tuviéramos muy graves problemas que caen en su ámbito de competencia como son la inseguridad, la salud y la educación, por mencionar solo los más importantes.

Si los problemas se resolvieran con discursos histriónicos, Chihuahua sería un paraíso, pero la realidad requiere que los que ejercen cargos públicos de elección asuman con responsabilidad su función.  En días pasados vimos como Javier hizo de la gestión de recursos para el estado dentro el presupuesto federal 2018 un show mediático que no redituó resultados favorables para los habitantes del estado.   Javier no entiende lo básico de gobernar, nunca antes del 4 de octubre del 2016 había ejercido un cargo público de carácter ejecutivo, solamente había estado 25 años en el glamour del poder legislativo sin resultados claros para los ciudadanos.  Cualquier alcalde del municipio más pequeño del estado tiene mayor comprensión de lo que hay que hacer que la que nunca tendrá el merolico de Corral.  La lucha contra la corrupción que dice encabezar Corral solo ha producido unos cuantos encabezados en los periódicos, pero nada palpable para Chihuahua.  Queda muy lejos esa promesa de llevar a la cárcel al “vulgar ladrón” y para como pintan las cosas es seguro que esa será otra promesa del corazón y no de la razón.  El aparato de procuración de justicia es incapaz de integrar los expedientes correspondientes para hacer realidad el combate frontal a la corrupción e impunidad.  

Mientras tanto el ejercicio de recursos públicos en la actual administración estatal se ha caracterizado por el desaseo, comunicación social, salud y educación proveen múltiples ejemplos.  Javier dice estar preocupado por llevar a la justicia a los integrantes del anterior gobierno, debería preocuparse de que a los actuales integrantes, incluido él, no los vayan a llevar a la justicia en el próximo gobierno.

El sentido de impotencia que tenemos como ciudadanos solo es superado por la angustia que muchos tenemos respecto al futuro.  ¿Qué podemos hacer como ciudadanía ante la ola de inseguridad que se ha desatado en el Estado?  Los ciudadanos tenemos pocas herramientas a nuestra disposición para cambiar la realidad, pero esas pocas herramientas son sumamente poderosas.  Tenemos nuestra libertad de expresión para señalar todo lo que no nos parece y tenemos nuestro voto que ha demostrado en el pasado que puede castigar a los malos gobiernos.  Para poder ejercer esos dos derechos ciudadanos los medios de comunicación son esenciales para tener una ciudadanía informada que sea crítica de lo que hacen mal nuestros gobernantes.

En resumen, informémonos de lo que sucede a nuestro alrededor, elevemos nuestra voz para quejarnos ante la falta de resultados del gobierno, y el año entrante votemos en consecuencia.  Cuando la ciudadanía se queja y vota, los políticos escuchan.  ¡Hagamos oír nuestras voces y votemos!

Hay que decir las cosas tal cual y como son.

Facebook
opiniones
Comentarios