La FARC asume escaños en el Congreso de Colombia

La exguerrilla FARC asumió este viernes una representación minoritaria en el Congreso que legislará el próximo cuatrienio en Colombia, dominado por la derecha afín al presidente electo Iván Duque, opositor del acuerdo de paz que puso fin a medio siglo de conflicto armado.

"Aquí están, por primera vez, cinco senadores y cinco representantes del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, nacido de la desmovilización y desarme de las FARC", dijo el mandatario saliente Juan Manuel Santos durante la instalación del parlamento.

De las diez curules reservadas según lo establecido en el histórico pacto que dividió profundamente al país, los excombatientes comunistas solamente ocuparon ocho. Entre los posesionados estuvieron los excomandantes Carlos Antonio Lozada y Pablo Catatumbo. 

"La paz está abriendo posibilidades de que lleguen voces alternativas al Congreso de la República", dijo Lozada a periodistas.

El número dos Iván Márquez, ex jefe negociador en Cuba, no se posesionó arguyendo la "desfiguración" del acuerdo de paz y en solidaridad con su coideario Jesús Santrich, preso en una cárcel bogotana y solicitado en extradición por Estados Unidos señalado de narcotráfico.

La FARC había establecido que Márquez iría al Senado y Santrich a la Cámara de Representantes. Aunque ambos recibieron sus credenciales como congresistas de la autoridad electoral, aún no se define el futuro de sus plazas.

La bancada de exguerrilleros asistió al salón Elíptico del Capitolio Nacional con pancartas que rezaban "Convergencia por la esperanza", en referencia a la alianza que reúne a partidos de izquierda y centro en el Congreso partidarios de la paz.

Los integrantes de la FARC tuvieron una bienvenida fría de parte del Centro Democrático, el partido de Duque y que lidera el expresidente y senador Álvaro Uribe, feroz opositor de Santos y de lo suscrito en noviembre de 2016.

"Congreso con personas condenadas por delitos atroces, sin reparar víctimas, sin cumplir sanciones simbólicas, inadecuadas. En Colombia criminalidad creciente y reorganización criminal de Farc. Paz aparente", escribió en Twitter el popular exmandatario mientras Santos pronunciaba el discurso de instalación.

Duque promete modificar el pacto alcanzado tras cuatro años de negociaciones en La Habana porque considera que es indulgente con los excombatientes.

Alzadas en armas en 1964 en reclamo de participación política y tierras, las FARC fueron la guerrilla más poderosa de América. El año pasado cerca de siete mil combatientes dejaron las armas.

El acuerdo evitó la muerte de tres mil personas el año pasado. Aunque aún operan los rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), paramilitares y narcotraficantes, el pacto fue un alivio para el conflicto armado en Colombia que deja más de ocho millones de víctimas.

El Informador

Por: Redacción2
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