Comparaciones que vale la pena analizar. Última parte

Manifesto | Alejandro Domínguez

@AlexDmgz

 

Hoy toca la última entrega de esta serie de reflexiones sobre los ejercicios gubernamentales estatales, siendo el turno del actual Gobierno estatal, mismo que encabeza el Lic. Javier Corral Jurado; la candidatura de Corral, parecía lejana, ya que su popularidad no era la más pertinente en el 2016; otras figuras como Juan Blanco estaban más en la dinámica de venta, visto como un producto más vendible en el proceso electoral; sin embargo, Javier Corral con bastante manejo en el centro del País, impulsado por Gustavo Madero, en una negociación con Ricardo Anaya, se convierte en el candidato del PAN a la Gubernatura de Chihuahua.

La campaña, con más bajas que altas, pero con el viento a su favor en enojo social existente en contra del Gobernante en turno; el enfrentamiento contante y permanente con Cesar Duarte le dio adeptos; parecía un pleito que no era origen de la campaña electoral, sino polvos de viejos lodos entre ambos políticos que se actualizaban en el contexto de la elección; la campaña sin ser sobresaliente, con un par de propuestas llamativas como meter a DUARTE a la cárcel y universidad gratuita para todos, se convirtió en el estandarte de su propuesta; logrando lo que parecía no sucedería, ganar la elección y convertirse en Gobernador de Chihuahua en su segundo intento por lograrlo.

La dinámica del Gobierno de Javier Corral la podemos ubicar en varias vertientes, 1.- La lucha contra la corrupción, escenificada en la llamada Justicia para Chihuahua; 2. El pleito con el Presidente de la Republica, originado por la retención de recursos públicos federales y la operación justicia; 3. La deuda pública, como eje de inacción gubernamental; 4. Las carreras de la liberación; 5. El afán permanente de figurar en el centro del país, en las mesas de seguridad, el llamado a una nueva distribución fiscal, la caravana de la dignidad y ahora los reclamos al Presidente Andres Manuel Lopez Obrador. Pero, nos preguntamos todos y ¿la acción de gobierno?, y la respuesta unánime es que está se ve nulificada, no tiene chihuahua una obra de infraestructura que identifique su gobierno, ni en lo macro, ni en lo micro; solamente algunas acciones de la junta de aguas en Chihuahua, puedo identificar.

En materia de seguridad la estrategia viene dando algunos tumbos, una cosa es la justicia para chihuahua con la detención de probables responsables de la comisión de delitos de corrupción  y, una muy distinta, es garantizar la paz y tranquilidad de la comunidad; tuvimos una regresión al pleito con la federación sobre quién es el responsable de atender los diferentes tipos de delitos, dejándose de lado, por un tiempo, la necesaria coordinación entre órdenes de Gobierno; los temas de cultura de la legalidad están totalmente olvidados de la agenda, el consejo estatal de cultura de la legalidad no se ha instalado y las políticas transversales en el tema no se han desarrollado; la reforma a la Ley orgánica de la Fiscalía General para crear la Comisión Estatal de Seguridad, me parece que está un poco corta, lo que genera dispersión de mando y conflicto entre quienes encabezan las áreas de la seguridad; casos como el de Cuauhtémoc, declaraciones distintas entre el fiscal y el comisionado, pueden ser producto de ello; hoy con la presencia de militares en la frontera, espero no regresemos a los conflictos de antes, donde los federales se cuidaban de los estatales, los municipales del ejército y viceversa, nulificándose unos a otros.

La atracción de inversión es un rubro que merece atención; no ubicó, puedo equivocarme, la instalación de una nueva industria en Chihuahua, solo veo la Cervera Heineken en el municipio de Meoqui, pero que tiene su origen en anteriores administraciones; no percibo un impulso al clúster aeroespacial, ni a los tradicionales como lo es el automotriz, el electrónico; tampoco vemos un impulso decidido al sector agropecuario, ya no digamos el sector forestal. Es preciso reflexionar sobre el rumbo de la promoción económica de Chihuahua y sus vocaciones, porque no se ve claro el destino o proyecto de la administración estatal.

La falta de recursos públicos es un atorón que tiene Chihuahua; el déficit que venimos arrastrando superior a los 7 mil millones de pesos en materia educativa, aunado a la deuda pública consolidada y al manejo inadecuado de las finanzas públicas, es algo que parece que se atiende, pero bajo la premisa de mejor no hacemos nada para seguir diciendo que es culpa de la deuda histórica, por lo qué chihuahua no avanza; no ubico, reiteró puedo equivocarme, una obra pública significativa en Chihuahua, tampoco en Juárez; menos el Cuauhtémoc, Parral, Delicias, Camargo, Ojinaga, Jiménez, Nuevo Casas Grandes; esto es la obra pública no está generando desarrollo.

En cultura seguimos con el Festival Internacional Chihuahua, puedo decir que me parece la única política pública heredada a la que se le da un impulso, pero no tenemos cultura popular que genere un combate a la inseguridad; la educación, se hizo un replanteamiento al crecimiento de los colegios de bachilleres y universidades tecnológicas, producto de trámites incompletos y falta de recursos, como una herencia que no se ha logrado corregir del todo; pero no se percibe inversión que mejore instalaciones, que impulse la creatividad y emprendimiento.

La presencia como gobernante al interior del Estado es muy precaria; nos hay agenda de visitas a municipios, lo que como estrategia de comunicación es muy malo y como acción de gobierno más; la preocupación está en otra parte, en el centro del país, en la política nacional, con los amigos “intelectuales” de la Ciudad de México; sería bueno que las visitas y relaciones políticas con la clase política nacional redituará en beneficios para Chihuahua, eso aún no se percibe.

Mirar hacia atrás tratando de corregir, ya no se puede; pero ver lo qué pasó antes para no repetirlo después, eso si es viable; hacer justicia es bueno, solo que está no sea selectiva y que vaya contra los verdaderos responsables y no contra quienes cumplían una instrucción que les permitiera seguir con su empleo; una justicia que vaya hacia todos los frentes que aparecen en nóminas secretas, incluidos los integrantes de su Partido; esto considero que lo pondría en otro nivel como Gobernante y verdades adalid de la transparencia y combate a la corrupción.

El reto por venir es interesante, en lo político, pues buscará meter mano en su sucesión al interior de su partido, pero creo que debe ocuparse más del legado que busca dejar como Gobernante; en su relación con el centro del país, espero que pueda hacer política de soluciones y no de problemas; en los económico, espero que la deuda disminuya o que se encuentren los mecanismos para generar obra pública y social en beneficio de Chihuahua; me queda claro que le bono democrático se ha terminado, no tengo claro aún si se reflejará en contra de su partido, pero sí creo que habrá de afectarles de manera importante; un buen amigo militante del PAN me dijo hace un par de semanas... ¿Alejandro piensas igual que todos? Que estamos haciendo muy mal Gobierno... le respondí que están a tiempo de corregir, y me dijo... no creo que el Gobernador quiera hacerlo.

 

Manifesto | Alejandro Domínguez

@AlexDmgz

Tips al momento

Extrapolar la competencia para 2021

La disputa evidente por el poder al interior de Morena entre la presidenta nacional, Yeidckol Polevnsky y el senador Ricardo Monreal, podría extrapolar la competencia electoral en Chihuahua en 2021, tan sólo ver lo que ocurre en Puebla donde están a punto de hacer crisis las diferencias, próximo a replicarse el fenómeno en Baja California.

Ambos personajes traen a sus respectivos perfiles en la búsqueda interna del control político y aunque no se sabe quién sería el alfil de Yeidckol Polevnsky para la sucesión del 2021, sí se advierte que Monreal tendría esperanza y apoyo en la figura del Senador, Cruz Pérez Cuellar; lo que abre sin duda el jaloneo de los grupos por los gobiernos estatales.

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