Asesinan a inocentes en enfrentamiento de sicarios; una niña y su padre
Padre e hijas, una niña de siete años y otra de 10, estuvieron en el lugar equivocado y en la hora equivocada, y es que fueron victimas de un choque ocasionado por una balacera, un fuego cruzado entre dos células criminales, frente al centro comercial Al Súper de la calle Bahía de San Quintín, en el fraccionamiento Bahías al noroeste de la ciudad.
El cuerpo de la pequeña Valeria de 10 años, quedó en el interior de la camioneta Ford Explorer de color negro, su padre, José Luis Ramos Galicia, de 35 años, que conducía la unidad, terminó muerto a un costado del vehículo, mientras que la otra pequeña de siete años, fue rescatada viva de entre los metales retorcidos, y trasladada a un hospital.
De acuerdo con la versión de varios testigos, una camioneta de color negro de la marca Jeep Laredo, donde viajaban varios sujetos armados, era perseguida por una camioneta Expedition de color dorado, ambas blindadas.
A este enfrentamiento se unió un grupo que viajaba en tres vehículos, una Yukón de color negro y un vehículo Volkswagen Jetta de color gris y una pick up Silverado de color verde, que hasta el momento se desconoce a cual de las células auxiliaron.
La camioneta Laredo se impactó contra la camioneta Explorer de color negro, donde viajaba Ramos Galicia y sus dos menores hijas; la incrustó contra un poste de concreto hasta quedar arriba de la banqueta.
De la camioneta dorada salieron sujetos armados, con un arma calibre 50 (barret), y dispararon contra la Jeep Laredo, cuyo chofer logró sacarla junto con sus ocupantes; mientras que los agresores se marcharon del lugar y dejaron la unidad abandonada.
El hombre y su hija mayor fallecieron tras el choque, el cuerpo de la niña de 10 años estuvo a punto de salir del transporte. La niña de siete años estaba con vida, paramédico que llegaron al lugar la trasladaron a un hospital.
También se dio a conocer que en las calles Defensa Popular casi esquina con Educación, en la colonia Ignacio Allende ubicaron la camioneta, al parecer Jeep Laredo de color negro, que presentaba varios golpes por choque, también se le aprecian múltiples impactos de bala.
Oficiales de las policías federal, municipal, ministerial y elementos del Ejército que acudieron al sitio constataron que dentro de la camioneta Laredo había dos cargadores para arma de grueso calibre además de rastros hemáticos, por lo que aseguraron el sitio.
Por otro lado, en la camioneta dorada fueron localizados, tres o cuatro cargadores de arma de fuego de grueso calibre.
Cabe mencionar que esta información surgió entre testigos, pero no se ha dado a conocer la información oficial sobre el hecho.





