El peligro inesperado para quienes se internan en un hospital
Consecuencias del proceso, evitables en 60% de los casos mexicanos. En 38% el paciente observado contrajo alguna infección nosocomial. La comunicación médico-paciente es uno de los elementos que debe cuidarse con más atención. Foto: Sandra Perdomo/Cuartoscuro.
En comparación con lo que ocurre en otros cuatro países latinoamericanos, en los hospitales de México se presentan menos efectos adversos, pero una evaluación internacional avalada por la Organización Panamericana de la Salud reveló que en nuestro país estos eventos indeseables derivados de la hospitalización son evitables o prevenibles en 60 por ciento de los casos.
Los expertos llaman efecto adverso a un evento relacionado con la atención a la salud que amerite alargar la estancia en el hospital o que requiera de tratamientos adicionales o tenga secuelas que van desde incapacidades hasta la muerte.
En los nosocomios de Estados Unidos se presenta cada año un millón de efectos adversos prevenibles. De ellos, entre 44 mil y 98 mil tienen consecuencias fatales, que tiene un altísimo costo para el sector salud.
Antes, el estudio ENEAS (2005) estudió cinco mil 624 pacientes en 24 hospitales y encontró que 9.3 por ciento de pacientes sufrieron efectos adversos, 43% de ellos prevenibles. Más del 50% de los efectos fueron infección nosocomial o vinculados a un procedimiento.
Y el estudio APEAS, de 2007, que revisó más de 96 mil consultas, encontró que en 11.18 por ciento
de las consultas hubo efectos adversos, 70 por ciento evitables.
Para evaluar la calidad de los servicios de salud, expertos internacionales diseñaron el estudio IBEAS, que midió la prevalencia de efectos adversos ocurridos en una semana específica, en 58 hospitales de México, Argentina, Colombia, Costa Rica y Perú, en un total de diez mil 700 pacientes. De México, participaron 28 hospitales con un total de dos mil 897 pacientes.
El resultado más importante del estudio dice que en México, en particular en los servicios que se prestan en ginecoobstetricia y en pediatría infantil, hay deficiencias que requieren ser resueltas, porque muchos de los daños colaterales que desarrollan los pacientes pueden evitarse.
Jesús Aranaz, coordinador del Ministerio de Sanidad y Política Social en España y encargado de la
investigación avalada por la OPS, precisó que en términos generales, en los cinco países estudiados 11.4 por ciento de los pacientes desarrollaron efectos adversos relacionados con la eficiencia médica y la asistencia requerida.
Los daños, dijo, se relacionan con lesiones y complicaciones, falsos positivos, incidentes y hasta problemas que derivaron en decesos prematuros.
Ante el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, y Phillipe Lamit, representante de la OPS, Aranaz detalló que 77.8 por ciento de los casos de efectos adversos consistieron en infecciones nosocomiales (37.97%), errores en los procedimientos (26.66%) y cuidados médicos (13.16%).
Aunque en general debe atenderse a todos los rubros de atención sanitaria, las áreas que se consideran de más preocupación son las de cuidados intensivos y afines (22.7%), pediatría (10.9%), especialidades médicas (10.1%), quirúrgicas (9.7%) y obstétricas (8.4%).
Según el estudio, los efectos adversos son más comunes cuando se recurre a los servicios de urgencia y cuando el paciente pasa una larga temporada internado en algún hospital.
Por lo regular, de acuerdo al estudio presentado ayer en el Instituto Tecnológico de Monterrey, sede Ciudad de México, el 54.9% de los errores y fallas en los hospitales se deben a la carga de trabajo y el resto a falta de canales precisos de comunicación, mayor compromiso institucional y terminologías locales.
Al inaugurar el 7º Foro Nacional y 4º Foro Internacional por la Calidad en Salud, Córdova Villalobos aclaró que si en los países evaluados se registran en promedio efectos adversos en 11.4 por ciento de los pacientes, para las instituciones mexicanas de salud el indicador es de 7.7 por ciento.
No obstante, dijo, se debe de mejorar la calidad entre el personal de salud, desde el camillero que mueve al paciente, la enfermera, el laboratorista y el médico, a fin de disminuir los errores médicos, ya que hasta 60 por ciento de estos efectos perjudiciales se pueden evitar o prevenir.
El secretario de Salud aseguró que el sector a su cargo está comprometido en brindar una atención centrada en el paciente, que sea efectiva, integral, oportuna, continua y con respeto a la diversidad cultural de los usuarios de los servicios.
Para ello, dijo, es indispensable sumar experiencias, esfuerzos y recursos mediante la colaboración entre las instituciones del sector, para un mejor aprovechamiento de la capacidad instalada destinada a la atención.
Justificaciones
¿Por qué estudiar la seguridad de los pacientes? Porque los datos son serios: uno de cada diez ingresados a un hospital sufre daño secundario, la mitad de las veces evitable.
En Estados Unidos, estos efectos adversos prevenibles suman un millon al año y se traducen en entre 44 mil y 98 mil muertes, con un costo de seis mil a 29 mil millones de dólares.
Para el caso del Reino Unido, las estimaciones hablan de un billón de euros asociados a efectos adversos hospitalarios, que aumentan la estancia hospitalaria en promedio 8.5 días para cada uno de los casos.
Milenio







