Familiares de caídos en Juárez exigen comisión investigadora
Familiares de los estudiantes fallecidos en la masacre del pasado 31 de enero en Ciudad Juárez, en la que murieron acribillados quince jóvenes, pidieron hoy al Senado la creación de una comisión especial investigadora para resolver el caso y recuperar la tranquilidad en aquella localidad.
Parientes y vecinos expresaron su indignación ante la Mesa Directiva de la cámara alta a quien, además de exigirle justicia, solicitaron que se envíe un grupo de observadores, integrado por activistas mexicanos y extranjeros, para que viaje a aquella localidad y promueva acciones "de paz".
"No ha habido respuesta de las autoridades locales -de Ciudad Juárez- ni las estatales -de Chihuahua (norte del país)-, ni de nadie y desconfiamos de la investigación. Queremos un grupo de investigadores independientes para que con la presencia de ellos se nos den soluciones reales", dijo en una rueda de prensa Patricia Dávila, tía de dos de los estudiantes asesinados.
Para Dávila, esta comisión investigadora ayudaría a frenar la ola de violencia en aquella ciudad y en todo el estado de Chihuahua, considerado el más violento con 3 mil 250 de los 7 mil 724 asesinatos atribuidos al crimen organizado en México en 2009.
"Vamos a luchar porque la tranquilidad vuelva en Ciudad Juárez; no tenemos seguridad", argumentó la afectada.
Dávila, junto con cinco familiares de otras víctimas, fueron atendidos en el Senado, en donde el presidente de la cámara alta, Carlos Navarrete, prometió apoyarlos.
El compromiso del Senado, explicó Dávila, es enviar la semana entrante una comisión legislativa a la localidad donde ocurrió la masacre estudiantil, al tiempo que solicitará a la Suprema Corte mexicana de Justicia de la Nación que se pronuncie sobre el caso.
Después de la masacre, el presidente de México, Felipe Calderón, ha viajado dos ocasiones a aquella localidad donde se ha disculpado ante los padres de los 15 jóvenes asesinados y donde se comprometió a crear un plan para contrarrestar la violencia en esa urbe y recuperar el tejido social.
La violencia en Juárez obligó al Gobierno federal a elevar la presencia de 400 a mil 200 agentes federales en esa urbe, donde hay unos 8 mil soldados.







