El cangrejismo mexicano

Las cosas comunes/José Luis García

Creo que todos conocemos la fábula de los cangrejos mexicanos, pero no está de más recordarla. Ahí va:

En un popular mercado, ubicado muy cerca de la playa, un pescador ofrecía sus productos en dos cubetas. Cierto día un turista le pregunta qué vende y el pescador le responde: “cangrejos”.

Sin embargo al turista le pareció raro que una cubeta estuviera tapada con una tabla y un ladrillo encima, mientras la otra estaba descubierta.

“¿Y qué hay en la cubeta tapada?”, preguntó el turista: “Cangrejos también”, responde el pescador. “¿Y por qué si en las dos cubetas hay cangrejos, una está descubierta y la otra destapada?”, insiste el turista.

“Es que en la cubeta tapada hay cangrejos japoneses y gringos y en la descubierta tengo a los cangrejos mexicanos”, dice el pescador. Entonces el turista, ya intrigado al máximo, pide una explicación más clara. “¿Cuál es la diferencia entre unos y otros”, quiere saber el preguntón.

“Pues la diferencia no es mucha, incluso casi nada. Mire: los cangrejos japoneses, los gringos y los mexicanos tienen la misma carnita, son inteligentes por igual, incluso los mexicanos son más listos; el sabor no es muy distinto y al momento de probarlos casi ni se nota cuál es cuál. La única diferencia, casi imperceptible, es la forma de subir…”

“¿De subir?”, dice el turista ya totalmente sacado de sus casillas. “Si –responde el pescador- deje explicarme: cuando los cangrejos japoneses quieren escaparse, el de a mero abajo se va subiendo entre los demás, mientras el resto lo apoya, formando una especie de escalones para que suba lo más rápido posible. Estando arriba, lo empujan para que pueda escaparse”.

Sigue el pescador: “Cuando a los cangrejos japoneses se les pone difícil subir, entran en acción los cangrejos gringos y es cuando no solamente le pongo una tabla a la cubeta, sino un ladrillo encima porque los canijos cangrejos gringos se ponen muy locos”.

Ya sin habla, el turista exige: “¿Y luego?” Sigue relatando el pescador: “Cuando uno de los cangrejos gringos se escapa, desde afuera de la cubeta extiende sus tenazas para jalar a los otros cangrejos, no importa si son japoneses o gringos. Hacen una especie de alianza, porque saben que entre todos subirán más rápido”.

“Muy bien, pero ¿y la cubeta en la que están los cangrejos mexicanos por qué está destapada?”, inquiere el turista y se asombra con la respuesta:

“Pues porque cuando un cangrejo mexicano quiere escaparse, en cuanto empieza a subir, los de abajo lo jalan y no dejan que se vaya. Así es que esa cubeta no necesita tapadera. Los cangrejos mexicanos no pueden subir porque no se ayudan entre si”.

¿Moraleja? Usted ya sabe cuál es la moraleja. Es una fábula tan, pero tan vieja, que estamos cansados de oírla a cada rato y por cualquier cosa. Lamentablemente es una dolorosa verdad que vivimos en todos lados, en nuestras oficinas, públicas o privadas, en la política, en la escuela, en el barrio, en las organizaciones empresariales… en todos lados.

Y es que si la envidia fuera una enfermedad contagiosa y mortal, nuestra sociedad ya estaría agonizando.

¿Qué nos pasa? En serio ¿qué nos pasa a nosotros los mexicanos? ¿Por qué no podemos aceptar que otros suban, que otros mejoren y prosperen? Tenemos un grave problema que tiene que ver con la educación que recibimos no solamente en las aulas, sino en nuestra casa, con nuestras familias.

Ejemplos sobran y está en todos los rincones de cualquier nivel, pero al final de cuentas lo sufrimos todos, absolutamente todos. Lo padece desde un estudiante hasta un profesionista.

Le voy a contar una historia, muy breve, pero que ejemplifica la fábula de los cangrejos mexicanos.

Un estudiante, hace unos años, fue merecedor del reconocimiento al mejor alumno no solo de su escuela, sino de su zona. Este joven estudiante alcanzó un inmejorable 10 de promedio. Nadie le regaló nada, él lo obtuvo y solamente recibió el reconocimiento social.

Y ese fue el problema. Quizá el que fuera un ejemplar estudiante, con el más alto promedio no le afectaba a nadie, pero al momento de anunciarse que fue el mejor y que, por lo tanto, iría a visitar al Presidente de la República, eso ya generó las clásicas y siempre odiosas envidias.

¿Sabe qué pasó cuando se dijo que este joven estudiante era el mejor? Maestros de otras escuelas empezaron a sembrar la duda de si ese 10 de promedio sería genuino, que si no se trataría de un “cachirul”, que si no habría trampa y que si a Panchita la bolsearon.

Fue tanto el “problema” que se generó, que los papás del adolescente decidieron cancelar la visita de su hijo con el Presidente y, para acabar el problema, lo cambiaron de escuela para evitar que el jovencito siguiera siendo agredido por sus mismos compañeros que ya lo consideraban un tramposo.

Desde ese mal momento, el joven decidió pasar inadvertido por la secundaria, luego la preparatoria hasta que, sin hacer mucho esfuerzo, fue becado para estudiar su carrera profesional… ¡en el extranjero! y hoy estudia una maestría en una de las mejores universidades de Estados Unidos… claro, becado por el gobierno de Estados Unidos.

¿Qué tenemos en la cabeza los mexicanos? Estoy convencido –y lo digo en serio- que somos un país de gente exitosa, con talento y con la suficiente capacidad de liderazgo. Este país está lleno de oportunidades, con una juventud cada vez más exigente y más crítica; somos una nación orgullosamente generosa y solidaria. 

Pero nos encanta ponerle piedras en el camino a cualquiera que sobresalga y si lo vemos subiendo, de inmediato utilizamos la estrategia del cangrejo mexicano. ¿Más ejemplos? ¡Vamos! ¡Sobran! ¿O Usted no ha estado nunca en una cubeta abierta? Son solo cosas comunes.

Tips al momento

Cae en tres semanas el índice de precios y cotizaciones

Del 10 al 17 de septiembre de 2021, el Índice de Precios y Cotizaciones presentó un decremento de 0.42% (-214.09 unidades) finalizando en 51 mil 307.71 puntos; acumulando así, tres semanas consecutivas de pérdidas (-2.13%).

Además, con respecto al cierre del mes previo, el IPC registró un decremento de 3.75%; sin embargo, en lo que va del año, el mercado bursátil mexicano acumuló una ganancia de 16.43% (7 mil 240.83 puntos). En el periodo indicado, los mercados de valores considerados en este análisis, registraron rendimientos mixtos.

El índice Dow Jones de Estados Unidos cerró en 34 mil 584.88 unidades, lo que representó un ligero descenso de 0.07%.

En Europa, los mercados accionarios de Francia, Inglaterra y Alemania, tuvieron decrementos de 1.40, 0.93 y 0.77%, respectivamente.

Por su parte, en América Latina, la plaza bursátil de Argentina registró una ganancia de 3.45%; mientras que, el índice Bovespa de la bolsa brasileña finalizó la semana con una pérdida de 2.49%.

El comportamiento semanal del principal mercado de valores local se relacionó con una mayor cautela por parte de los inversionistas, ante la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), en la que se espera el anuncio de la reducción de su programa de estímulos monetarios este año.

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