Nada que festinar en la “Guerra del Agua”

Colaboración Especial
Pedro Torres

Durante la semana pasada llamaron mi atención las declaraciones del diputado local por el PAN  Luis Alberto Aguilar Lozoya durante la segunda sesión de la Comisión de Agua del Congreso del Estado, en donde mencionó que los diputados tienen la responsabilidad de defender los intereses de los chihuahuenses y felicitó a la gobernadora Maru Campos, así como a los presidentes municipales y demás personas que, como él, se sumaron en la defensa del agua.

Coincido cien por ciento con Aguilar en su aseveración acerca de la responsabilidad de los diputados: la defensa de los intereses de los chihuahuenses. Pero hay que entender que los chihuahuenses somos muy diversos y que lo chihuahuense no se limita a quienes habitan en la zona centro-sur del estado. Tan chihuahuense es un juarense o un ojinaguense como un parrelense, un uriquense o un deliciense. No debe haber chihuahuenses de primera y de segunda, todos son importantes y los intereses de todos deben ser defendidos por igual.

Pero en referencia al tema de la defensa del agua, quiero hacer referencia al maniqueísmo y la mezquindad con que algunos panistas -y aquí hago un señalamiento muy directo al diputado federal Mario Mata Carrasco- iniciaron desde finales de 2019 una campaña, no para defender el agua de las presas del estado sino para sacar raja política del tema sin importarles involucrar en manifestaciones violentas que no tenían justificación alguna, porque estaba abierto el canal del diálogo con el gobierno federal, a productores y familias a los que les hicieron creer que se les iba a dejar sin agua para sus parcelas o para el uso doméstico, lo cual, aunque no era cierto, llevaron a extremos cuyos resultados todos conocemos: daños a propiedad federal, estatal y de particulares; agresiones y amenazas, lesiones y la detención de varios hombres del campo por parte de las autoridades debido a su participación en diversos hechos relacionados con la mal llamada guerra del agua y la aprehensión de varios integrantes de la Guardia Nacional en relación a la consecuencia más grave de este negro capítulo, la muerte de Jessica Silva.

Y reitero que el Gobierno Federal siempre estuvo abierto al diálogo porque me tocó participar directamente en algunas de las reuniones que se tuvieron con quienes dijeron representar los intereses de las familias y los productores de la región centro-sur del estado, pero siempre quedó claro que su intervención en las mesas de trabajo nunca fue favorecer los acuerdos para llegar a una solución política, sino que utilizaron lo peor de la política para que ese objetivo no se cumpliera.

Quienes actuaron de esa manera, en su gran mayoría, fueron funcionarios y legisladores de extracción panista, así como los autodenominados líderes de la región que, como en el caso de Salvador Alcántar Ortega, fue premiado con la suplencia en la diputación federal que actualmente encabeza Mario Mata Carrasco.

Pero no solo boicotearon la vía del diálogo. Al mismo tiempo organizaban las revueltas en las que no solo participaban personas que legítimamente creían en que se les iba a dejar sin agua; hubo la participación de alborotadores profesionales, cuya consigna era generar violencia sin importar las consecuencias. Lo más grave fue la participación directa del alcalde panista Martín Sánchez Valles, quien desde tempranas horas, de acuerdo con lugareños, organizó desde la Presidencia Municipal a los revoltosos, a los que repartió mantas y cartulinas con consignas en contra del Gobierno Federal y de su representante en el estado, Juan Carlos Loera De la Rosa.

La convocatoria a la reunión en las instalaciones de la Presidencia Municipal, a la que asistieron representantes de los productores de la región, funcionarios estatales y federales y legisladores, fue realmente una celada para quienes acudieron en representación del Gobierno de México.

Aunque en el exterior de la Presidencias Municipal se desconocía si se habían alcanzado acuerdos, la revuelta fue tomando proporciones inconcebibles, porque esa fue siempre la consigna. Quemaron los tres vehículos propiedad del Gobierno federal no sin antes amenazarnos con quemarnos en su interior si no nos bajabámos, mientras algunas personas nos comentaban que con “esos” no nos metiéramos porque eran narcos, y sin importar el peligro al que sometían a los cientos de personas que se habían aglomerado, más por curiosidad que por otra cosa, ante la posibilidad de explosión de las unidades incendiadas; secuestraron por varias horas al delegado federal y acosaron a quienes le acompañábamos de tal forma que tuvimos que cambiar de refugio en varias ocasiones.

Por eso llama la atención que algunos hoy festinen los resultados de lo que ellos bautizaron como la Guerra del Agua. Nada hay que festejar, no hubo logros, hay muchas víctimas y hay pérdidas, pero también hay responsables; no los que están detenidos o los que ofrendaron su vida de manera legítima sino los que quieren glorificarse y continúan sacando raja política de una lamentable historia basada en falsedades. Felicitar a quienes participaron en la maquinación de esa “guerra” es de una mezquindad tal que, si son creyentes, se los dejo de tarea.

 

Tips al momento

Tope máximo de comisiones a las 10 AFORES en México

Como parte de las reformas aprobadas por el Congreso mexicano a la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro (LSAR) en diciembre de 2020, una de las más relevantes fue la de fijar un tope máximo a las Comisiones que cobran las AFORE, para lo cual se adicionó un párrafo al artículo 37 de la LSAR, que establece que: “Las comisiones que cobren las administradoras de fondos para el retiro estarán sujetas a un máximo, el cual resultará del promedio aritmético de los cobros en materia de comisiones en los sistemas de contribución definida de los Estados Unidos de América, Colombia y Chile…”.

En este sentido, la Junta de Gobierno de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR), compuesta por los sectores obrero, patronal y gubernamental, el 27 de octubre publicó los parámetros considerados para el cálculo máximo de las comisiones que cobraran las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORE) a partir de enero de 2022. 

Con base a la nueva metodología instituida en la Ley, la Junta de Gobierno de la CONSAR estableció que las AFORE podrán cobrar una comisión máxima de 0.57 por ciento sobre el saldo de los activos administrados. Posteriormente, el 25 de noviembre, autorizó las comisiones de las AFORE que serán aplicadas durante 2022.

De las diez AFORE que actualmente existen en México, se autorizaron comisiones de 0.57 por ciento a ocho de ellas; la misma comisión cobrada durante 2021 de 0.53 por ciento (la más baja del mercado) a la AFORE pública PensionISSSTE; mientras que otra Administradora quedó pendiente de validación1 . Cabe señalar que, el promedio de las comisiones autorizadas para 2022 (0.566%) representa el menor nivel de la prima desde la creación del Sistema de Ahorro para el Retiro, lo que representó la mayor disminución en el sistema; así, con respecto a 2021, el descenso sería de 24 puntos base.

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