
En su columna de hoy en El Financiero, la periodista Lourdes Mendoza advierte lo que describe como un “atrevimiento jamás visto” en la política de Chihuahua: la intervención de una consultora —identificada como Gisela Rubach— que pretende condicionar a la gobernadora Maru Campos a respaldar al alcalde Marco Bonilla como su sucesor.
Según la columna, Rubach ha inundado la ciudad con espectaculares que proclaman “Qué Bonilla es Juárez”, organizado caravanas automovilísticas y colocado mantas a favor de Bonilla incluso durante celebraciones oficiales como el desfile del 20 de noviembre.
La autora califica esta estrategia como “presión política” directa sobre Campos: sugiere que alguien —Rubach— pretende “forzar” a la gobernadora para que declare su apoyo a Bonilla.
Además, Mendoza cuestiona la legitimidad de esos actos, insinuando que podría existir un posible contrato por “servicios profesionales de campaña adelantada” entre el ayuntamiento y Rubach, aunque admite no tener evidencia pública de dicho acuerdo.
Finalmente, la columna concede que, a su juicio, Rubach “no tiene el nivel para presionar a Maru Campos, ni a nadie” y plantea que, si realmente desea jugar en política, debería asumir un cargo formal y “trabajar”.


Después de que en los últimos meses la ciudad de Chihuahua se tapizara de promoción de distintos personajes políticos que aspiran a algún puesto en el 2027, esta mañana se vieron en distintas bardas de vialidad Sacramento la frase “No anunciar”.
La reacción de los ciudadanos es clara, están hartos de la promoción política en temporada no electoral, y peor aún, sin solicitar permiso para realizar estas pintas, que se encuentran en bardas de lugares públicos como escuelas, parques, y privados, así como en viviendas.
Habrá que ver si los aspirantes respetan la propiedad privada y detienen el vandalismo y la contaminación visual.

Después de que en los últimos meses la ciudad de Chihuahua se tapizara de promoción de distintos personajes políticos que aspiran a algún puesto en el 2027, esta mañana se vieron en distintas bardas de vialidad Sacramento la frase “No anunciar”.
La reacción de los ciudadanos es clara, están hartos de la promoción política en temporada no electoral, y peor aún, sin solicitar permiso para realizar estas pintas, que se encuentran en bardas de lugares públicos como escuelas, parques, y privados, así como en viviendas.
Habrá que ver si los aspirantes respetan la propiedad privada y detienen el vandalismo y la contaminación visual.
