Estoy comenzando a leer un libro sobre el perdón, tema crucial en el proceso del duelo que, como ustedes saben, es el tema al que me apasiona.
Y lo primero que leo es la invitación a abrir el corazón, no solo la mente, sino entrar a ese espacio íntimo donde guardas tus heridas más antiguas, tus miedos más profundos y tus anhelos más verdaderos.
Y de pronto comprendí una cosa, yo he estado haciendo precisamente lo que recomiendo no hacer, evitar verme a mi misma. Si, he estado demasiado distraída en las cosas del mundo, ensimismada en mis necesidades, en mi propia vida y he evitado ver esa parte de mi que necesita ser abrazada por la ternura de la compasión.
He estado evitando seguir hurgando en mi interior esas pequeñas o tal vez grandes heridas que aún están latentes, esperando ser vistas, ser reconocidas, ser tocadas y sanadas. Ahora entiendo porque ya nada me inspira, ya nada me mueve.
Estos días he estado sintiendo una nostalgia que hace rato no experimentaba, me llegan recuerdos de mi hijo que inmediatamente evito para no sentir, me llegan esas oleadas de dolor en el pecho que calmo con distracciones que me ayudan a eludir el dolo pero que no lo curan.
No me he detenido a hacer lo que se que debo hacer.....SENTIR.
Que fácil es caer en la autosuficiencia, que fácil es caer en lo vicios anteriores de creer que lo puedes todo, que difícil dar pasos atrás y regresar para permitirse nuevamente mostrarse vulnerable.
Si, vulnerable, esa palabra tan compleja que encierra tanta humanidad, porque es precisamente ahí en donde realmente radica mi fortaleza, porque solo aceptando mi vulnerabilidad, reconozco que sola no puedo, que necesito de los demás para descubrir quien soy yo en lo mas profundo de mi ser, me ayuda a aceptar mi fragilidad y a reconocer mi propio valor.
Seguiré con mi lectura que en menos de 20 páginas me llevó a esta profunda reflexión. Espero poder compartirles más adelante nuevos aprendizajes y meditaciones para intentar, cada día, reencontrarnos con nosotros mismos.
Por, Velia Rojas Zambrano

A menos de 6 meses de que la ministra Lenia Batres asuma la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sigue cometiendo errores durante sesiones, en esta ocasión al emitir un voto en contra de un proyecto diferente al que se discutía.
Esto ocurrió el pasado 25 de marzo cuando se discutía un punto sobre el artículo 114, fracción II, del Código Penal del Estado de Colima, el cual confundió con una revocación de la suspensión a favor a una empresa turística, esto por el uso de imágenes del patrimonio cultural de pueblos mayas.
Por cierto, al manifestar su voto y justificarlo, el presidente Hugo Aguilar le mencionó que se trataba de otro punto y solo se echó a reír, lo que fue captado por el canal oficial de la Suprema Corte.
No es la primera vez que la ministra protagoniza un accidente de este tipo, por lo que deja mucho que desear su próxima toma de protesta como presidenta, pues al ser la segunda más votada en las pasadas elecciones judiciales, será la siguiente en el puesto más importante de la corte.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

A menos de 6 meses de que la ministra Lenia Batres asuma la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sigue cometiendo errores durante sesiones, en esta ocasión al emitir un voto en contra de un proyecto diferente al que se discutía.
Esto ocurrió el pasado 25 de marzo cuando se discutía un punto sobre el artículo 114, fracción II, del Código Penal del Estado de Colima, el cual confundió con una revocación de la suspensión a favor a una empresa turística, esto por el uso de imágenes del patrimonio cultural de pueblos mayas.
Por cierto, al manifestar su voto y justificarlo, el presidente Hugo Aguilar le mencionó que se trataba de otro punto y solo se echó a reír, lo que fue captado por el canal oficial de la Suprema Corte.
No es la primera vez que la ministra protagoniza un accidente de este tipo, por lo que deja mucho que desear su próxima toma de protesta como presidenta, pues al ser la segunda más votada en las pasadas elecciones judiciales, será la siguiente en el puesto más importante de la corte.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…
