
El Gabinete de Seguridad informó este miércoles la detención de tres hombres ligados a las extorsiones contra limoneros, uso de drones y artefactos explosivos en el estado de Michoacán.
A través de un comunicado de prensa, detalló que los sujetos, que comprenden entre los 30 y 35 años, tenían su zona de operación en la localidad de Cenobio Moreno, en el municipio de Apatzingán, por lo que tras una serie de recorridos de vigilancia ubicaron a los sujetos y les marcaron un alto.
Al realizarles una inspección de seguridad, las autoridades hallaron cinco teléfonos celulares, dos controles para dron, dos radios de comunicación, 14 cartuchos de armas de fuego, una réplica de arma de fuego, un arma de fabricación artesanal y tres bolsas con drogas.
Por esta razón, las autoridades detuvieron a los tres sujetos, quienes fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público correspondiente para que definiera su situación jurídica.
Los hombres, identificados como Juan Ramón "N", alias “Chaparro”, Juan Manuel "N", y José de Jesús "N", alias “Chuy”, son presuntamente integrantes de la célula delictiva de “Los Blancos de Troya”.
"Chaparro" es el encargado de resguardar y suministrar armamento para el grupo criminal, además de colocar explosivos en inmediaciones de Cenobio Moreno; también están relacionados con el secuestro y extorsión a productores de limón.
El secretario de Seguridad Pública y Ciudadana, Omar García Harfuch, detalló que los hombres son parte de una célula delictiva dedicada al uso de artefactos explosivos y que la detención era parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión.
Cabe recordar que el pasado 16 de diciembre, un hombre de origen venezolano fue detenido tras ser abandonado, herido de gravedad, después de un enfrentamiento entre grupos antagónicos en el municipio de Apatzingán.
De acuerdo con la Guardia Civil, en Apatzingán existe una fuerte lucha entre dos alianzas de cárteles del narcotráfico, las cuales se disputan el control de actividades ilícitas como la producción y tráfico de drogas, así como la extorsión a productores de limón y comerciantes.
Con información de Latinus.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

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