
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) informó que la revocación de la autorización para la organización y operación de Vector Casa de Bolsa fue a solicitud de la misma entidad, propiedad de Alonso Romo, exjefe de Oficina de Andrés Manuel López Obrador.
En un comunicado, la CNBV informó que la petición fue formulada por Vector Casa de Bolsa y se formalizó mediante un acuerdo adoptado por su Asamblea General Extraordinaria de Accionistas, celebrada el 26 de noviembre.
La entidad reguladora enfatizó que esta determinación obedeció exclusivamente a los intereses de los socios de la casa de bolsa y no guarda relación con las medidas adoptadas por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
En junio de este año, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos detectó presuntos vínculos de Vector, y las financieras CIBanco e Intercam, con operaciones ligadas al crimen organizado.
La solicitud de revocación de la casa de bolsa de Alfonso Romo fue presentada a la CNBV el 1 de diciembre y, tras su debida integración y el cumplimiento formal de los requisitos legales y documentales, la Junta de Gobierno de la CNBV determinó el 12 de diciembre que resultaba procedente resolver la cancelación de su licencia de operación, desde el punto de vista legal, financiero y operativo.
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) solicitó a Vector completar una serie de trámites legales derivados de la revocación de su autorización para operar.
Específicamente, se le requiere entregar a la CNBV copias del documento notarial que formaliza la revocación, del nombramiento de Gerardo Maldonado García como liquidador y del oficio de la autoridad. La dependencia le otorgó a Vector un plazo de 15 días hábiles a partir de la protocolización ante notario para la entrega de esta documentación. Una vez inscrita la revocación, contará con 45 días hábiles adicionales para presentar la documentación completa a la Comisión.
Con información de: Político.mx

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

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