
Las aerolíneas mexicanas Viva y Volaris anunciaron un acuerdo para fusionarse y crear el Grupo Mexicano de Aerolíneas, una empresa matriz que las agrupará y con la que buscan bajar los costos de sus aviones, facilitar la obtención de financiamiento y fortalecer su situación financiera.
De acuerdo con el comunicado conjunto difundido este jueves, ambas compañías señalaron que el nuevo grupo permitirá además “aumentar los viajes aéreos a precios bajos y la conectividad en México y el extranjero”.
La transacción fue aprobada por unanimidad por los consejos de administración y aún debe recibir las autorizaciones regulatorias y el aval de los accionistas, con quienes se realizará una conferencia telefónica este viernes para explicar los detalles y alcances de la fusión; se prevé que el proceso concluya en 2026.
Las compañías indicaron que seguirán operando como entidades separadas y que la nueva sociedad controladora será presidida por Roberto Alcántara Rojas, actual presidente del Consejo de Viva.
En cuanto a los términos de la operación, el comunicado detalla que los accionistas de Viva y Volaris “combinarán sus sociedades controladoras mediante una fusión entre iguales”, de modo que cada grupo poseerá el 50% del nuevo Grupo Mexicano de Aerolíneas en base totalmente diluida.
Las aerolíneas subrayaron que mantendrán “sus operaciones actuales bajo sus certificados de operación independientes y marcas diferenciadas”, con lo que se preservarán las opciones existentes para los pasajeros.
En el plano financiero, indicaron que el nuevo grupo permitirá obtener “menores costos de propiedad de la flota, mejor acceso a capital y una posición financiera más sólida”.
Enrique Beltranena, presidente y director general de Volaris, afirmó que la fusión permitirá “impulsar el crecimiento de la aviación en México, en línea con el modelo de precios bajos y vuelos de punto a punto”, y que las economías de escala ayudarán a “ofrecer vuelos de bajo costo a aún más pasajeros mientras buscamos un crecimiento sostenible”.
Por su parte, Juan Carlos Zuazua, director general de Viva, señaló que “la intención es que esta transacción permita tanto a Viva como a Volaris ofrecer tarifas bajas y más vuelos punto a punto, a aún más ciudades en todo México y el extranjero”, manteniendo la estrategia de bajo costo de ambas aerolíneas.
Con información de Animal Político.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

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