
El Cabildo aprobó este viernes el Presupuesto de Egresos por un monto de 10 mil 797 millones 701 mil pesos, un presupuesto histórico porque tiene un alto toque social y humano para nuestro municipio, dijo el regidor y coordinador de la Comisión de Hacienda, Alejandro Daniel Acosta Aviña.
En la Sesión de Cabildo número 31, encabezada por el Presidente Municipal, Cruz Pérez Cuéllar, el regidor Acosta Aviña, afirmó que este presupuesto nace de escuchar a la gente y de entender qué es lo que se requiere para vivir mejor.
“Refleja lo que a la ciudadanía nos ha expresado en los espacios de participación y es parte del compromiso de seguir transformando a Juárez desde lo que más importa, las personas”, aseguró.
Dijo que gracias al trabajo coordinado y con amplio sentido social se puede afirmar que se tiene la confianza de que el 2026 será un gran año para Ciudad Juárez, porque con el presupuesto se realizarán acciones de bacheo, se va a realizar importante obra pública, se tendrán mejores vialidades y se rehabilitarán las ya existentes.
También se habrá de trabajar en un mejor sistema pluvial y otras obras que se necesitan, además de una mejor semaforización para que la movilidad de la ciudad sea más ágil, eficiente y segura.
“Tendremos un presupuesto innovador y con visión a futuro”, agregó.
Al respecto, la síndica municipal, Ana Carmen Estrada García, afirmó que ella tiene la responsabilidad de cuidar cada peso de las y los juarenses de una forma transparente y eficiente.
“Este presupuesto plantea prioridades claras, el bienestar de las familias juarenses, la seguridad, la inclusión con perspectiva de género y la responsabilidad del manejo del patrimonio público en una ciudad que crece, resiste y se transforma todos los días”, afirmó.
En este presupuesto los recursos destinados al ámbito de social, educativo, cultural y de salud buscan fortalecer la formación de nuestras niñas y niños, fomentar el deporte, la cultura y el aprendizaje, agregó.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…
