
El Ayuntamiento de Chihuahua aprobó por unanimidad de votos en Sesión Ordinaria de Cabildo reformas al Reglamento de Diversiones y Espectáculos Públicos y al Reglamento del Sistema de Justicia Cívica, ambos para el Municipio de Chihuahua.
La lectura del dictamen estuvo a cargo del Regidor Presidente de la Comisión de Gobernación, José Alfredo Navarrete Paz, quien destacó el compromiso del Municipio de Chihuahua de promover una convivencia social sana, el respeto a los derechos humanos y la erradicación de cualquier forma de violencia, especialmente aquella dirigida contra las mujeres.
Las reformas aprobadas buscan regular la difusión pública de contenidos musicales, audiovisuales o de cualquier naturaleza que hagan apología del delito o de los autores de hechos ilícitos, o que inciten a la violencia, reconociendo que este fenómeno impacta negativamente en la formación de valores y normaliza conductas contrarias a la convivencia pacífica.
De manera particular, se establece un enfoque especial hacia aquellos contenidos que promuevan la violencia contra las mujeres, su denigración, menosprecio o exclusión, por vulnerar principios fundamentales de igualdad, no discriminación y dignidad humana.
Un aspecto innovador de estas reformas es que las sanciones administrativas se conciben no únicamente como medidas punitivas, sino como instrumentos que permitan generar beneficios tangibles para la comunidad. Los recursos obtenidos serán canalizados al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Municipio de Chihuahua (DIF Municipal), institución que podrá administrarlos para fortalecer programas de atención a sectores vulnerables afectados por la violencia y el desarrollo integral de las familias.
El objetivo de esta iniciativa es establecer claridad en el destino de los recursos y fortalecer las políticas de prevención de la violencia y protección de grupos vulnerables, en congruencia con los valores de justicia social, igualdad y respeto a la dignidad humana que orientan la administración pública municipal.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…
