
El activista de derechos humanos, Jesús Guadalupe Camargo Loya, fue reportado como desaparecido en el municipio de Guasave, Sinaloa.
De acuerdo con la ficha de búsqueda, Camargo Loya fue visto por última el 8 de diciembre alrededor de las 9:00 de la noche y desde ese momento se desconoce su paradero.
Colectivas precisaron que el activista abordó un taxi y que este lo dejó en la carretera del crucero, refiriéndose a una intersección de vialidades en el municipio.
Según información compartida por Sororas Guasave, Amapas Rebeldes, Rastreadoras de Guasave y Comité Diversidad Guasave, Jesús Guadalupe Camargo Loya es un activista comprometido a la defensa de los derechos de las mujeres y de las personas de la diversidad sexual.
También fue el fundador del colectivo “En una sola voz y lucha”, donde conmemoraba el fallecimiento de su madre y hermana, quienes fueron víctimas de feminicidio hace 13 años.
"Su labor ha sido constante, visible y valiente, siempre acompañado de los colectivos Guasavenses, y de quienes históricamente han sido silenciados y violentados", dice el comunicado de las colectivas en el que exigen a las autoridades su pronta localización.
De acuerdo con la ficha, se desconoce la vestimenta que Jesús Guadalupe Camargo Loya portaba el día de los hechos; tiene 24 años, es de tez morena, complexión mediana, cara redonda, ojos medianos, nariz mediana, frente amplia, boca grande, cejas pobladas y pelo lacio.
El grupo de cuatro colectivas condenó la falta de seguimiento a la denuncia que se hizo por la desaparición del activista y señalaron que la fiscalía pedía que un familiar presentara la denuncia y no los testigos de los hechos.
"El protocolo de denuncia por parte de familiares, no siempre puede aplicar en casos precisamente como los de Jesús, en los que tras el feminicidio de su madre y hermana, y la muerte de su padre, quedó distanciado de su círculo familiar", señalaron.
Por esta razón, exigieron a las autoridades de Sinaloa a activar todos los protocolos para personas defensoras de derechos humanos y parte de la comunidad LGBT+; garantizar la seguridad a la red cercana del joven de 24 años y de quienes defienden su causa; transparencia sobre las acciones emprendidas y capacitación de protocolos al personal de fiscalía que toman las denuncias.
Con información de Latinus.

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

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