
A poco más de tres meses de la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, autoridades del Gobierno de la Ciudad de México informaron este domingo los avances en la investigación, la atención a víctimas y el proceso de reparación del daño, durante una conferencia encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó que el siniestro, ocurrido el 10 de septiembre, fue provocado por la pérdida de control del vehículo al circular a exceso de velocidad en una curva elevada, lo que derivó en la fractura del tanque, una fuga masiva de gas y un incendio de grandes proporciones.
Omisión de empresa y responsabilidad de conductor
La fiscal Bertha Alcalde Luján detalló que se realizó una investigación pericial exhaustiva, con la participación de 16 especialidades forenses y la emisión de más de 270 dictámenes técnicos, que permitieron descartar fallas estructurales del puente, problemas mecánicos previos en la unidad o condiciones meteorológicas adversas.
Los estudios concluyeron que, además de la responsabilidad directa del conductor, que falleció en el incidente, existieron omisiones por parte de la empresa operadora relacionadas con la capacitación del operador y la supervisión de jornadas de conducción, factores que generaron condiciones de riesgo.
32 personas fallecidas y más de 140 víctimas reconocidas
De acuerdo con el informe presentado, el saldo del siniestro fue de 32 personas fallecidas, 63 lesionadas, ocho personas expuestas con secuelas psicológicas y 42 familias y negocios con daños materiales, para un total de 144 víctimas directas e indirectas.
La Fiscalía informó que ya se logró identificar plenamente a todas las víctimas, incluidas dos personas que inicialmente no habían sido reconocidas y que presuntamente se encontraban en situación de calle, mediante análisis genéticos y trabajo conjunto con instancias de búsqueda.