
El peso mexicano se depreció frente al dólar en la sesión de media semana. La divisa local retrocedió en un mercado que regresaba a la cautela por la guerra en Oriente Medio, por el avance en los precios del petróleo debido al bloqueo iraní en el Estrecho de Ormuz.
El tipo de cambio terminó la jornada en el nivel de 17.6698 unidades por dólar. Frente a un registro de 17.5903 unidades ayer, con los datos oficiales del Banco de México (Banxico), el movimiento significó para el peso una pérdida de 7.95 centavos o de 0.45 por ciento.
El precio del dólar se movió en un rango entre un máximo de 17.7098 unidades y un nivel mínimo de 17.5273. El Índice Dólar (DXY), del Intercontinental Exchange, que compara a la divisa estadounidense con seis monedas de referencia, subía 0.35% a 99.28 puntos.
Las fuerzas iraníes mantienen el bloqueo en el Estrecho de Ormuz, un cruce fundamental para estabilizar los precios del petróleo, y el gobierno de ese país afirmó que haría que el barril de petróleo se elevara hasta 200 dólares si Estados Unidos no desiste de las hostilidades.
El dólar se fortaleció como activo de refugio en un mercado que veía menores posibilidades de que se cumpla una proyección del presidente estadounidense, Donald Trump, de una guerra más corta de lo previsto. El crudo WTI ganaba por su parte casi 6% a 88.42 dólares.
"El tipo de cambio fue presionado en esta jornada por la incertidumbre en el sector energético dado el cierre del Estrecho de Ormuz. Observo el soporte marcado en la zona de 17.50 y una resistencia de corto plazo en 17.70", dijo Juan Carlos Cruz, CEO de México Financiero.
Por otra parte, en Estados Unidos el índice de precios al consumido se mantuvo estable el mes pasado, con un dato interanual de 2.4% como fue previsto; sin embargo, los datos no reflejan aún el impacto de la guerra en Irán, por que la inflación podría acelerar en marzo.
"El sentimiento sigue siendo frágil", dijo Jorge González, director de la consultoría Asesores en Divisas y Riesgos. "Aunque la retórica bélica ha mostrado periodos de pausa, la incertidumbre sobre la estabilidad del suministro petrolero mantiene una prima de riesgo latente".}
Con información de: El economista.