
El peso mexicano se depreció contra el dólar en las operaciones de este jueves. La divisa local retrocedió en un mercado nervioso por el fuerte aumento de los precios del petróleo, relacionado con la guerra en Oriente Medio y el barqueo iraní en el Estrecho de Ormuz.
El tipo de cambio terminó la jornada en 17.8449 unidades por dólar. Comparado con un cierre de 17.6698 unidades ayer, con los datos oficiales del Banco de México (Banxico), el movimiento significó para la moneda una caída de 17.51 centavos o de 0.99 por ciento.
El precio del dólar se movió en un rango con un máximo de 17.8954 unidades y un nivel mínimo de 17.6824. El Índice Dólar (DXY), del Intercontinental Exchange, que mide al dólar con una canasta de seis monedas de referencia, subía 0.47% al nivel de 99.74 puntos.
Los futuros del petróleo estadounidense WTI ganaban 10.65% al cierre, mientras que los del europeo Brent del Mar del Norte subían 10.25%. Ademas, el Índice Dólar alcanzó un máximo no visto desde noviembre ante las preocupaciones por sus consecuencias de la guerra.
Irán intensificó sus ataques contra instalaciones petroleras y de transporte en Oriente Medio, aumentando la preocupación por el conflicto. El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, prometió mantener cerrado el estrecho de Ormuz para presionar un fin de los ataques.
"Los ataques de Irán a países vecinos en el Golfo Pérsico y en el Estrecho de Ormuz, han contradicho las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, durante la semana en las que afirmó que la guerra estaba cerca de su fin", dijo Grupo Financiero Ve por Más.
Por la mañana se conocieron en Estados Unidos cifras por debajo de lo esperado de nuevas solicitudes de apoyo por desempleo. La Reserva Federal anunciará su decisión de política monetaria la próxima semana y, en este contexto, se espera que ajuste sus expectativas.
"Espero que el peso continúe bajo fuerte presión. La combinación de una Fed que no bajará la tasa clave y una escalada bélica que amenaza los suministros energéticos mantendrá al dólar fortalecido", destacó Felipe Mendoza, Analista de mercados de EBC Financial Group.
Con infromación de: El economista.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.
