Barcelona derrota 2-1 al Atlético de Madrid y aumenta su liderato en La Liga

MADRID (AP).- El Barcelona remontó como visitante para vencer al Atlético de Madrid, que jugaba con diez hombres desde el minuto 45, por 2-1 y dar un gran paso hacia la consecución de La Liga después de que el Real Madrid perdiera en Mallorca el sábado.

Robert Lewandowski marcó el gol de la victoria en el minuto 87 con un remate de hombro tras un rebote de una parada del portero del Atlético.

El Barcelona aventaja en siete puntos al Madrid, que perdió 2-1 contra el Mallorca anteriormente.

El Atlético, que perdió 19 puntos respecto al liderato y se sitúa cuarto, abrió el marcador en el Estadio Metropolitano gracias a Giuliano Simeone en el minuto 39. Marcus Rashford empató en el minuto 42, y el Atlético se quedó con un jugador menos en el tiempo añadido de la primera parte cuando Nico González fue expulsado por doble amarilla.

 

El gol de la victoria llegó casi por casualidad. João Cancelo hizo una buena jugada por la banda izquierda del área, con un par de regates para superar a los defensores, pero su disparo fue rechazado por el portero Juan Muso y rebotó en el hombro de Lewandowski, entrando en la portería.

 

El Atlético ha perdido tres partidos seguidos en todas las competiciones y se mantiene a un punto del Villarreal, tercer clasificado, que visita al Girona el lunes.

 

 

Con información de: Proceso.

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Finalmente, hizo un llamado a no normalizar estos hechos, subrayando que no deben permitirse dentro de la vida pública.


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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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