
Reuters.- El gobierno británico ha prohibido la entrada al rapero estadounidense Kanye West en el país, alegando que su presencia no redundaría en beneficio del interés público, según publicó el martes la BBC.
La decisión de vetar la entrada al país al artista, que iba a actuar en julio en el festival Wireless de Londres —ahora cancelado tras conocerse la noticia—, se basó oficialmente en que su presencia "no sería beneficiosa para el bien público", según precisó el Ministerio del Interior británico (Home office) al medio.
West, ahora conocido como Ye, ha sido criticado en el pasado por comentarios antisemitas y por alabar el nazismo, lo que ha llevado en varias ocasiones a que se le bloquearan sus cuentas en las redes sociales, incluida X.
Kanye West ha suscitado la polémica en los últimos días, después de que múltiples asociaciones y voces de la política británica pidieran prohibirle la entrada al Reino Unido y de que varias empresas como Pepsi retiraran su patrocinio al festival londinense tras conocerse su participación debido a su historial de comentarios racistas y antisemitas durante más de una década.
El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó en un artículo en el periódico The Sun el fin de semana que los organizadores hubieran invitado al rapero de 48 años, que en varias ocasiones se proclamó simpatizante de Hitler.
El año pasado llegó a publicar una canción de apología al dictador, si bien en enero se disculpó y atribuyó su comportamiento a un episodio bipolar.
El Ministerio del Interior británico confirmó a la BBC que el rapero, ahora conocido como YE, completó este lunes su solicitud de entrada al Reino Unido a través del sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA, por sus siglas en inglés), pero le ha sido denegada.
"El Home Office ha rechazado la ETA de YE, prohibiéndole la entrada al Reino Unido. Como resultado, el festival Wireless queda cancelado y se reembolsará el importe a todos los poseedores de entradas", escribió en un comunicado la promotora del evento, Festival Republic.
En el mismo texto, los organizadores expresaron que todas las formas de antisemitismo son "repugnantes" y admitieron reconocer el impacto "real y personal" que esto supone.
Horas antes de conocerse la decisión del gobierno británico, West afirmó este martes que estaba dispuesto a reunirse con miembros de la comunidad judía británica: "Sé que las palabras son suficientes, tendré que demostrar el cambio con mis acciones. Si están abiertos, aquí estoy".
Con información de Reuters y EFE.