El pánico que fabrican los algoritmos: aranceles, desinformación e inteligencia artificial en la economía de Chihuahua

Decidir en la era IA
M.A.R.H Salvador Acevedo Ortega
sacevedo@uach.mx

M.A.R.H Salvador Acevedo Ortega

Docente universitario en la Universidad Autónoma de Chihuahua, Facultad de Economía Internacional e Ingeniería

 

Los aranceles los decide Washington. El pánico económico que los rodea, en cambio, lo fabrican los algoritmos.

Esta distinción no es retórica. Es la diferencia entre una política comercial —con efectos reales, medibles y negociables— y una narrativa amplificada por plataformas digitales que priorizan la reacción emocional sobre el análisis riguroso. En Chihuahua, una economía construida sobre exportaciones, manufactura y comercio fronterizo, confundir ambas cosas tiene un costo que se paga en decisiones equivocadas, inversiones paralizadas y oportunidades que no regresan.

El desafío de este momento histórico no es únicamente arancelario. Es, fundamentalmente, informativo.

Una economía fronteriza en la mira

Chihuahua ocupa una posición estratégica que pocas entidades del país pueden igualar: comparte más de 350 kilómetros de frontera con los Estados Unidos, alberga una de las concentraciones más densas de industria maquiladora del continente y sostiene cadenas de valor que conectan a Ciudad Juárez, Chihuahua capital y los municipios industriales del estado directamente con los mercados de Texas, Nuevo México y California.

Según datos del INEGI y de la Secretaría de Economía, el estado se mantiene consistentemente entre los cinco mayores exportadores del país, con una dependencia del mercado estadounidense que supera ampliamente el promedio nacional. Esta estructura, que durante décadas fue fuente de prosperidad bajo el esquema del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), se convirtió en un punto de vulnerabilidad cuando la administración Trump relanzó en 2025 su agenda proteccionista con aranceles que en algunos sectores superaron el 25 por ciento.

El impacto fue real. Pero la narrativa que rodeó ese impacto fue, en muchos casos, más caótica que el impacto mismo.

Cómo los algoritmos distorsionan la realidad económica

Las plataformas digitales —buscadores, redes sociales, agregadores de noticias— no funcionan como bibliotecas neutrales. Son sistemas de clasificación que aprenden a mostrar el contenido que genera más tiempo de pantalla, más clics y más reacciones emocionales. En el lenguaje técnico de la industria, optimizan para el engagement. Y el engagement, documentan décadas de psicología conductual, se dispara ante el miedo, la incertidumbre y la indignación mucho más que ante el análisis sereno.

El resultado es predecible: en un entorno de tensión arancelaria, los algoritmos amplifican los titulares más alarmistas, las proyecciones más extremas y los análisis más superficiales —precisamente porque son los que generan más reacciones. El contenido riguroso, matizado y técnicamente sólido queda enterrado bajo una avalancha de ruido digital que el usuario promedio no tiene herramientas para filtrar.

"El algoritmo no optimiza para la verdad. Optimiza para la atención. Y en economía, esas dos cosas rara vez coinciden."

A esto se suma el papel creciente de las herramientas de inteligencia artificial generativa. Modelos de lenguaje de amplio uso producen análisis económicos en segundos, con una presentación clara y aparentemente autorizada que pocos usuarios cuestionan. El problema es que estos modelos son entrenados con datos históricos —con fechas de corte que pueden rezagarse meses o años— y tienden a reproducir los sesgos y las narrativas dominantes en sus datos de entrenamiento, que mayoritariamente provienen de fuentes anglosajonas con marcos interpretativos que no siempre reflejan la realidad de una economía fronteriza como la chihuahuense.

Usar IA para entender el impacto de los aranceles en Chihuahua sin saber cómo fue entrenado ese modelo es, parafraseando al economista conductual Daniel Kahneman, actuar con confianza sin tener competencia. Y esa combinación es, en su obra, la receta más consistente para el error sistemático.

El ruido de decisión y sus costos económicos

En su libro Noise: A Flaw in Human Judgment (2021), Kahneman, junto con Olivier Sibony y Cass Sunstein, introduce el concepto de ruido de decisión: la variación injustificada en los juicios que distintos agentes emiten ante la misma información. A diferencia del sesgo —que empuja sistemáticamente en una dirección— el ruido dispersa las decisiones de manera impredecible, produciendo incoherencia y pérdidas evitables.

En el contexto de la guerra comercial, el ruido de decisión se manifiesta cuando distintos empresarios, funcionarios o inversionistas de Chihuahua procesan la misma noticia arancelaria a través de fuentes diferentes —un medio de comunicación, una herramienta de IA, un grupo de WhatsApp, un análisis de banca de inversión— y llegan a conclusiones radicalmente distintas sobre el mismo fenómeno. Unos paralizan inversiones. Otros las aceleran. Unos renegocian contratos. Otros esperan. La varianza no refleja diferencias en la realidad económica: refleja diferencias en la calidad de la información que cada quien consume.

Para una economía tan integrada como la de Chihuahua, ese ruido no es un problema teórico. Es una externalidad negativa que afecta la coordinación entre empresas, entre gobierno y sector privado, y entre la región y sus socios comerciales al otro lado de la frontera.

La responsabilidad de las instituciones chihuahuenses

Frente a este diagnóstico, la respuesta no puede ser simplemente consumir menos tecnología ni desconfiarse de toda información digital. Esa salida es tan ilusoria como inevitable es la transformación que atravesamos. La respuesta tiene que ser más profunda: desarrollar en Chihuahua una cultura institucional de verificación, contraste y pensamiento crítico aplicado a la información económica.

Esto exige esfuerzos en al menos tres frentes. En el académico, las universidades de la entidad tienen la responsabilidad de incorporar la alfabetización informativa y el análisis crítico de fuentes digitales como competencias transversales —no como cursos optativos— en todas las carreras con perfil económico, administrativo e industrial. Saber leer un reporte arancelario del Peterson Institute for International Economics, distinguirlo de un análisis generado automáticamente por IA y entender sus implicaciones locales son habilidades que hoy nadie enseña de manera sistemática, y que mañana serán tan básicas como saber leer un balance contable.

En el empresarial, las cámaras de comercio, los clústeres industriales y las asociaciones de maquiladoras de la entidad necesitan invertir en inteligencia competitiva real: equipos humanos con capacidad analítica para procesar información arancelaria desde fuentes primarias —Federal Register, Diario Oficial de la Federación, documentos de la Organización Mundial del Comercio— sin intermediación algorítmica no supervisada.

En el comunicativo, los medios de la región enfrentan una oportunidad que es también una obligación: ofrecer contexto verificado, periodismo de datos y análisis económico riguroso en un momento en que el ecosistema digital inunda a sus audiencias con exactamente lo contrario.

Lo que Chihuahua no puede permitirse

Hay una frase que circula con frecuencia en los foros de economía conductual y que resulta particularmente pertinente para este momento: en condiciones de incertidumbre, los seres humanos no buscan más información; buscan información que confirme lo que ya temen. Los algoritmos saben esto. Están diseñados para explotarlo. Y lo hacen con una eficiencia que ningún editor humano podría igualar.

"Los aranceles son una variable de política pública. El pánico que los rodea es una variable de diseño algorítmico. Chihuahua necesita aprender a distinguir entre ambas."

Chihuahua tiene demasiado en juego para permitirse el lujo de tomar decisiones económicas sobre la base de narrativas amplificadas por plataformas que no fueron diseñadas para informar, sino para retener. El estado tiene una posición fronteriza única, una base industrial consolidada y una trayectoria exportadora que le ha permitido navegar crisis anteriores con resiliencia. Pero esa resiliencia requiere información de calidad.

La guerra comercial es real. Sus efectos sobre la industria local son reales. Lo que no siempre es real es la percepción que los algoritmos construyen sobre ella —y esa percepción, si no se cuestiona, termina siendo tan determinante como la política misma.

Porque en economía, como documentó ampliamente Kahneman a lo largo de su carrera, la percepción no es un dato secundario. Es, con frecuencia, el dato que más importa.

 

REFERENCIAS

Kahneman, D. (2011). Thinking, Fast and Slow. Farrar, Straus and Giroux.

Kahneman, D., Sibony, O. y Sunstein, C. (2021). Noise: A Flaw in Human Judgment. Little, Brown Spark.

Bender, E. M., Gebru, T., McMillan-Major, A. y Shmitchell, S. (2021). On the Dangers of Stochastic Parrots: Can Language Models Be Too Big? Proceedings of FAccT 2021.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2025). Estadísticas de comercio exterior por entidad federativa. inegi.org.mx

Secretaría de Economía. (2025). Monitor T-MEC: impacto sectorial 2025. gob.mx

Peterson Institute for International Economics. (2025). US Tariff Tracker. piie.com

World Economic Forum. (2025). Future of Jobs Report 2025. weforum.org

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Mírame bien, porque ya estoy más cerca de lo que crees

Después del primer encontronazo entre los aspirantes a la candidatura por la alcaldía de Chihuahua, César Jáuregui y Santiago de la Peña, la tensión no se quedó en declaraciones y está brincó directo a las redes sociales…

 

Fue el propio De la Peña quien avivó la conversación al retomar “que no se ponga nervioso, le garantizo un rebase limpio…y por la derecha” realizada el día de ayer, pero más allá de repetir el mensaje, lo interesante vino con la forma…

 

Acompañó la publicación con una imagen de un espejo lateral izquierdo en plena carrera vehicular, con el mensaje “Santiago está más cerca de lo que parece”, rematada con un “así las cosas en Chihuahua capital”, publicación directa y nada inocente…

 

En este caso, el mensaje parece más que evidente de desventaja que intenta posicionar Jáuregui que está siendo respondida con una contraofensiva visual y discursiva.

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