
En medio de una creciente indignación internacional, las primeras tres delegadas mexicanas de la Global Sumud Flotilla aterrizaron en el país, tras ser interceptadas en aguas internacionales por militares israelíes, cuando se dirigían a la Franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria a la población. A su llegada, las activistas denunciaron actos de tortura física, psicológica y violencia sexual por parte de las fuerzas de Israel.
La flotilla, integrada por decenas de barcos civiles con ayuda humanitaria, fue abordada de forma violenta a finales de abril y principios de mayo. Desde ese momento, 428 activistas de diversas nacionalidades fueron incomunicados, privados de asistencia consular y humillados por los uniformados que los tenían bajo custodia, tal como se mostró en un video compartido por el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben-Gvir.
De acuerdo con los testimonios que han compartido las mexicanas Violeta Núñez, Sol González y Ana Jimena Hernández, durante el tiempo que permanecieron arrestados, los integrantes de la Global Sumud Flotilla fueron sometidos a golpizas que provocaron fracturas y contusiones severas, uso de pistolas de descarga eléctrica, privación de agua y alimentos, así como agresiones sexuales y negación de atención médica.
Durante su conferencia matutina de este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó las agresiones contra los activistas de la Global Sumud Flotilla, las cuales, dijo, “no tienen justificación”, aunque para los mexicanos que forman parte de este movimiento de apoyo humanitario a Palestina, queda pendiente saber qué acciones se tomarán por parte del gobierno contra los actos cometidos por Israel.
Cuatro días después de haber sido detenidas, Violeta Núñez -profesora e investigadora de la UAM- y la activista Sol González aterrizaron este viernes en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México provenientes de Estambul, Turquía. Ambas viajaban a bordo de la embarcación Venus cuando fueron interceptadas en aguas internacionales.
Ambas fueron recibidas entre consignas y abrazos, tras los cuales relataron los maltratos que sufrieron a bordo del “buque cárcel” al que fueron trasladadas en altamar, el cual, de acuerdo con la académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), “es como un campo de concentración”.
“50 compañeros están hospitalizados, 35 de ellos tienen fracturas diversas, ya sea de costillas, de piernas, de hombros, de brazos; otros cinco fueron inyectados de un líquido que no sabemos que es, y lo otro que nos parece sumamente grave es que hasta el día de ayer había 15 personas que denunciaron violencia sexual”, detalló Violeta.
Sol, por su parte, lamentó que los militares israelíes “son demasiado creativos en ese rubro que atropella la dignidad y los derechos humanos”; sin embargo, aseguró que a pesar de las agresiones contra activistas continuarán organizándose flotillas para llevar ayuda humanitaria a Palestina.
Otros tres activistas mexicanos arribarán a territorio nacional este sábado. Se trata de la activista y cineasta Paulina del Castillo, así como del artista escénico Diego Vázquez y el estudiante de ciencias políticas y activista Al Muatasem Flores.
Según información del equipo de la Global Sumud Flotilla, Al Muatasem Flores jordano, es el único de los mexicanos que resultó con una fractura. Él viajaba junto con Diego Vázquez en la embarcación ‘Girolama’, la cual fue embestida por un buque israelí, desde donde se realizaron disparos contra sus tripulantes.
La doctora Ana Jimena Hernández-Medrano se sumó a la Global Sumud Flotilla como parte del personal médico a bordo del buque hospital ‘Family’, que tenía como objetivo desembarcar en la Franja de Gaza para brindar atención a la población que ha visto afectados los servicios de salud, entre otros, a causa de los ataques militares. Sin embargo, una falla en el motor del barco impidió que continuaran con la misión, tras lo cual arribó a México el jueves pasado.
“Habíamos tomado entrenamientos muy rigurosos, sin los cuales no podíamos subir a los barcos. Ahí teníamos una reunión al día, donde se asignaban rotaciones para elaborar alimentos, limpiar áreas comunes, hacer guardias de noche y poder estar todo el tiempo hipervigilantes, porque desde que salimos de casa sabíamos que íbamos a poner el cuerpo y que nos enfrentábamos a un ente genocida”, explicó en entrevista.
Según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA por sus siglas en inglés), desde el 7 de octubre de 2023 han sido asesinadas 72 mil 265 personas en Gaza y 171 mil 959 fueron heridas. Además, se reportan alrededor de 73 mil desplazados que sobreviven en refugios donde hay “escasez y acceso inadecuado a necesidades básicas como agua potable, kits de higiene y combustible para cocinar”.
Ante esta situación, Jimena lamentó no haber podido llegar a Gaza para colaborar con los trabajadores de la salud, “que han sido blanco particular de los ataques israelíes, igual que la prensa”, aunque reconoció como una victoria que con las detenciones de los activistas de la Global Sumud Flotilla “se vuelva a hablar de Palestina”.
“Creo que es una victoria el hecho de que hayamos, de cierta forma, roto el bloqueo mediático de Israel, y ellos se metieron autogol cuando se expusieron ante el mundo entero con el video de los activistas detenidos. Ahora queda presionar a los gobiernos que ya se pronunciaron diciendo que fue algo inhumano, que realmente tomen acciones contra el Estado de Israel”, sostuvo la médico y científica de datos.
En el caso de México, dijo, “reconocemos que Claudia Sheinbaum haya utilizado la palabra genocidio por fin en una mañanera, pero evidentemente resulta muy tibio el que diga que está a favor de los derechos humanos, de la solidaridad y la soberanía de los pueblos originarios, y que se quede solamente en palabras porque no se lleva a cabo ninguna acción”.
“Nuestros familiares acá en tierra se movilizaron muchísimo, intentaron buscar mesas de trabajo con la cancillería, tuvieron reuniones con Roberto Velasco, y por parte de las embajadas tuvimos apoyo, hicieron lo que les tocaba, pero falta mucho. Hace falta romper relaciones diplomáticas con Israel, dejar de financiar el genocidio y dejar de hacer convenios con empresas que lo patrocinan. Nosotros estamos poniendo el cuerpo porque los gobiernos han fallado en hacer lo que les toca, porque se quedan callados y eso significa que son cómplices de Israel”, concluyó.
Con información de Animal Político.