
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en Chihuahua fijó su postura respecto al acto encabezado por la titular del Poder Ejecutivo Federal con motivo de la conmemoración de su triunfo electoral, destacando la importancia de rechazar cualquier tipo de intervención extranjera en México, especialmente en materia electoral.
El organismo empresarial señaló que coincide con el principio de no intervencionismo por parte de otros países en los asuntos internos de México; sin embargo, subrayó que la defensa de la soberanía democrática también exige impedir cualquier injerencia de grupos delincuenciales en los procesos electorales y en la vida pública del país.
Asimismo, COPARMEX Chihuahua advirtió que tampoco debe existir intervención interna por parte del propio Estado mediante el uso político de programas sociales o mecanismos institucionales que puedan influir en la competencia electoral, ya que ello representa un riesgo para la integridad democrática y la equidad en las contiendas.
En su posicionamiento, el sector empresarial manifestó preocupación por los alcances de la reciente reforma en materia de intervención extranjera, al considerar que la falta de definiciones claras podría generar incertidumbre jurídica y abrir espacio a interpretaciones discrecionales.
De acuerdo con el organismo, diversos analistas han señalado que esta situación podría derivar incluso en escenarios extremos, como la afectación o cancelación de procesos electorales por hechos mínimos o indirectos relacionados con presuntas injerencias externas.
Ante ello, COPARMEX Chihuahua consideró indispensable establecer criterios precisos y objetivos que permitan proteger el Estado de Derecho sin comprometer la certeza jurídica, la estabilidad democrática ni la confianza ciudadana en las instituciones.
"La integridad electoral requiere reglas claras, piso parejo y ausencia de cualquier factor de presión, ya sea externo o interno", destacó el organismo empresarial.
Finalmente, la organización hizo un llamado a evitar que eventos de carácter político se conviertan en espacios de confrontación diplomática, particularmente con Estados Unidos, principal socio comercial de México.
Advirtió que cualquier deterioro en esta relación bilateral podría impactar negativamente en la atracción de inversiones, la generación de empleo formal, la competitividad regional y la estabilidad de las cadenas productivas, factores clave para el desarrollo económico del país y de Chihuahua.