
Ciudad de México, Ciudad de México, 09/06/26 (Más).- La creciente presión generada por las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otros colectivos sociales ha colocado a la presidenta Claudia Sheinbaum en una posición que hace cada vez más probable su ausencia tanto en el Fan Fest instalado en el Zócalo capitalino como en los actos públicos relacionados con la inauguración del Mundial de Futbol 2026. La propia mandataria reconoció este martes que deberá mantenerse atenta al desarrollo de las protestas programadas para el 11 de junio, lo que deja en suspenso cualquier aparición pública durante el arranque de la justa deportiva.
La información fue dada a conocer durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, donde la titular del Ejecutivo admitió que el desarrollo de las movilizaciones magisteriales será determinante para definir su agenda ese día. La declaración se produjo a menos de 48 horas de que México inaugure la Copa del Mundo en el Estadio Azteca, en medio de un escenario de tensión política y social derivado de las protestas que mantienen los maestros de la CNTE en la capital del país.
“Vamos a ver cómo se desarrollan lo que está ocurriendo con los maestros y algunos otros grupos, porque tengo que estar atenta a eso, evidentemente”, señaló la mandataria al ser cuestionada sobre su posible asistencia al Fan Fest que será instalado en la Plaza de la Constitución para seguir el encuentro inaugural.
Las manifestaciones magisteriales han cobrado relevancia debido a que coincidirán con uno de los eventos internacionales más importantes que ha recibido México en las últimas décadas. La CNTE mantiene desde principios de junio un plantón en el Zócalo y ha convocado a una megamarcha para el mismo día de la inauguración, en demanda de la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un aumento salarial del 100 por ciento y la eliminación del sistema de promoción docente conocido como Usicamm.
Durante la misma conferencia, Sheinbaum restó importancia a las dimensiones del paro y sostuvo que la afectación al sistema educativo nacional es limitada. Citando cifras presentadas por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, afirmó que únicamente alrededor del ocho por ciento de las escuelas del país permanecen sin actividades debido al movimiento magisterial y que cerca de tres mil docentes participan actualmente en las protestas instaladas en el centro de la capital.
La presidenta también calificó las movilizaciones en el contexto mundialista como una posible provocación, al considerar que algunos grupos buscan proyectar al exterior una imagen negativa del país justo cuando la atención internacional se concentra sobre México. No obstante, reiteró que su gobierno mantiene abiertas las vías de diálogo con los dirigentes magisteriales y aseguró que se han realizado esfuerzos adicionales para atender diversas demandas del sector educativo.
La posibilidad de que la mandataria no participe en los actos inaugurales tampoco representa una decisión completamente nueva. Desde meses atrás había anunciado públicamente que no acudiría al partido inaugural en el Estadio Azteca y que el boleto número 001, entregado por la FIFA, sería obsequiado a una joven aficionada al futbol. Posteriormente cumplió esa promesa al entregar la entrada a Yolett Cervantes Cuaquehua, una joven indígena originaria de Veracruz, ganadora de una convocatoria nacional impulsada por el gobierno federal. En distintas ocasiones Sheinbaum explicó que prefería que fueran jóvenes mexicanas quienes ocuparan esos lugares y adelantó que seguiría el encuentro junto con la población.
Sin embargo, las circunstancias han cambiado respecto a la idea original de observar el partido desde el Zócalo capitalino. Las movilizaciones convocadas para ese mismo día han generado incertidumbre sobre la viabilidad de que la presidenta participe en el Fan Fest o en cualquier acto masivo relacionado con la inauguración del torneo, por lo que ahora la alternativa de permanecer en Palacio Nacional parece ganar terreno.
Analistas y observadores políticos también han recordado que los grandes eventos deportivos suelen convertirse en espacios donde los ciudadanos expresan respaldos o inconformidades hacia sus gobiernos. En distintos mundiales y competencias internacionales celebradas en diversas naciones se han registrado abucheos y manifestaciones dirigidas a jefes de Estado presentes en ceremonias o partidos. Aunque el gobierno federal no ha planteado oficialmente esta posibilidad como un factor en la decisión presidencial, la coincidencia entre las protestas convocadas por la CNTE, otros colectivos sociales y el inicio del Mundial podría representar un escenario políticamente incómodo para cualquier aparición pública de la mandataria.
Por ahora, la Presidencia mantiene sin cambios la realización de la conferencia matutina del 11 de junio y ha informado que habrá pantallas instaladas en Palacio Nacional para observar el encuentro inaugural. La definición sobre la presencia de Claudia Sheinbaum en el Zócalo o en algún otro acto vinculado al Mundial dependerá, según sus propias palabras, de cómo evolucionen las movilizaciones previstas para las próximas horas.
Con información de Massinformación.