
BOGOTÁ (apro).- Luego de su cerrada victoria ante el izquierdista Iván Cepeda, el candidato presidencial ultraderechista y virtual presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, atenuó su discurso confrontativo y optó por tender puentes con sus adversarios políticos, a quienes ya no llamó “enemigos” sino que les ofreció respeto y garantías.
La moderación que mostró De la Espriella en su mensaje de victoria, pronunciado anoche en el malecón de la caribeña Barranquilla, es consecuente con el hecho políticos que se evidenció en la segunda vuelta presidencial del domingo: que Colombia es un país partido en dos.
Según el preconteo de la Registraduría Nacional del Estado Civil, institución encargada de organizar los comicios, ni De la Espriella ni Cepeda obtuvieron el respaldo de la mitad del electorado colombiano.
El candidato ganador tiene el 49.66% de los sufragios, mientras que Cepeda el 48.70%. La diferencia entre los dos es de apenas 0.96 puntos porcentuales, lo que sorprendió no sólo a los analistas políticos que esperaban un triunfo holgado del abogado ultraderechista, sino al propio De la Espriella.
Y ese asombro, y esa constatación de que la mitad del país no votó por él, sino por un candidato de izquierda al que calificó de “comunista radical”, se notó anoche en el De la Espriella que habló al país ya como virtual presidente electo.
“A partir de este momento termina la campaña electoral, terminan las consignas, terminan las divisiones, terminan los enfrentamientos políticos y comienza la hora suprema de servicio a la patria”, aseguró.
Y enseguida convocó a la reconciliación nacional, prometió gobernar para todos, dijo que no habrá venganzas ni persecuciones porque en democracia no existen enemigos irreconciliables, sino personas que piensan diferente.
Luego le dijo a Cepeda, quien con este resultado tiene derecho a una curul en el Senado, que tendrá “todas las garantías para ejercer la oposición”, aunque también le advirtió: “ni se le ocurra estimular la violencia”.
La derecha colombiana teme que la capacidad de movilización de la izquierda se traduzca en protestas sociales. De hecho, anoche se produjeron protestas en varias ciudades de Colombia por el triunfo del ultraderechista, lo que hizo que en algunos casos la policía actuara contra los manifestantes.
Ya en su habitual tono amenazante, De la Espriella le envió un mensaje al candidato izquierdista y al presidente Gustavo Petro, líder del Pacto Histórico, el partido que postuló a Cepeda:
“Hagan sus maletas y prepárense para ejercer la oposición –afirmó--, absténganse de desatar un incendio social. Aquí no va a haber una tercera vuelta en las calles”.
Cepeda, por su parte, dijo que él y su movimiento están dispuestos al diálogo y la concertación con De la Espriella, siempre y cuando se les trate con respeto, se les tome en serio y exista disposición para llegar a acuerdos sobre los grandes problemas del país.
El candidato izquierdista señaló también que él reconoce los resultados del preconteo, pero que falta por realizarse el escrutinio de actas electorales.
En Colombia, la institución encargada de proclamar al ganador no es la Registraduría, sino el Consejo Nacional Electoral (CNE), y esto únicamente puede ocurrir cuando concluya el escrutinio y se resuelvan las impugnaciones presentadas por la campaña del candidato del izquierdista Pacto Histórico.
Cepeda impugnó 33 mil mesas de votación, la cuarta parte del total, y serán los jueces y magistrados electorales los que revisen las actas.
“Con el escrutinio final, reconoceremos el resultado”, indicó Cepeda en un discurso ante sus simpatizantes.
Expertos electorales consideraron que, de acuerdo con los antecedes, el preconteo oficial y el escrutinio no suelen tener grandes diferencias. En la primera vuelta presidencial del pasado 31 de mayo la discrepancia fue de unos 30 mil votos.
De la Espriella, por su parte, dijo que ya habló con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lo felicitó por su triunfo.
Trump intervino de manera abierta en el proceso político colombiano y llamó a votar por su aliado de extrema derecha, quien también fue felicitado por otros radicales derechistas de la región como los mandatarios de Argentina, Javier Milei, y de Ecuador, Daniel Noboa.
Expresidentes colombianos como Juan Manuel Santos, César Gaviria, Álvaro Uribe y Andrés Pastrana también felicitaron a De la Espriella, un abogado penalista de 47 años sin experiencia política.
Cepeda advirtió que, en caso de una victoria De la Espriella, el Pacto Histórico, el partido del presidente Gustavo Petro, no permitirá, en el marco de la democracia, que retrocedan las conquistas sociales de estos años, como los bonos a los adultos mayores más vulnerables.
El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cristian Quiroz, recordó que en la primera vuelta presidencial del pasado 31 de mayo el escrutinio total de las actas se prolongó “entre un día y un día y medio”.
De acuerdo con el preconteo de la Registraduría, en número de votos, De la Espriella, candidato de Defensores de la Patria, tiene 12 millones 956 mil 941, y Cepeda, del gobernante Pacto Histórico, 12 millones 707 mil 117.
De mantenerse este resultado, el abogado, quien enfrenta acusaciones de fraude de delincuentes a los que defendió en el pasado, será el presidente de Colombia durante el periodo 2026-2030.
Será la primera vez que este país estará gobernado por un exponente de la ultraderecha populista latinoamericana que representan los mandatarios Nayib Bukele (El Salvador) y Javier Milei (Argentina) y el exmandatario brasileño Jair Bolsonaro, quienes tienen en común una retórica de guerra frontal y facilista contra la delincuencia, el menosprecio por los derechos humanos y la negación de los derechos de las minorías sexuales y raciales.
También, una identificación absoluta y sumisa con Trump, a quien ubican como un aliado fundamental para ayudarlos a resolver los problemas de sus países.
De la Espriella se hizo conocido en Colombia por defender a criminales, por ostentar su riqueza publicando en las redes sociales fotografías en su avión y en diferentes países europeos y por ser desde hace años un agresivo crítico del proceso de paz con la guerrilla de las FARC y del gobierno “comunista” del presidente Gustavo Petro, promotor de la candidatura de Cepeda.
El candidato fue representante del testaferro del chavista Nicolás Maduro, Alex Saab, quien el mes pasado fue extraditado de Venezuela a Estados Unidos para responder por cargos de lavado de dinero.
Con información de Proceso.