
¿Existen los vacíos de representación sobre el medio ambiente y la transición energética en los medios de Chihuahua?
Para darles un contexto amplio sobre los próximos artículos, permítanme empezar con algunas breves explicaciones, espero no aburrirlos.
Primero, me permito explicarles que es un vacío de representación, un concepto que utilizo mucho para mi trabajo de investigación en el que he trabajado la mayoría de mi tiempo en mis estudios superiores, es una ‘censura’ u omisión por publicar ciertos temas que sean de gran atención para el público o que podrían generar cierto interés en varios de quienes sean interesan por la naturaleza (espero todos los que me lean).
Estos vacíos de representación o el concepto como tal, lo ubico y lo siembro a base de algunas teorías de información de las que he tenido conocimiento desde mis estudios del periodismo, y lo relaciono con la poca publicación de notas relevantes sobre el medio ambiente y lo que nos interesa (nos cruje) la transición energética.
Mi principal objetivo al escribir estos artículos es para poder generar un poco de contenido sobre el medio ambiente y lo que sucede en Chihuahua, y espero sea siempre para generar un conocimiento y algunos pensamientos críticos (espero aún se nos permita ser críticos ante cualquier situación de pensamiento libre y consciente).
Dentro de una de mis tesis, involucro la creación de un periodismo ambiental, una construcción de lo que nosotros podemos generar a lo largo del tiempo. Y ahora, intento transmitir esos pocos conocimientos para el público que me lee y quienes comparten los mismos pensamientos ambientalistas.
Hay una teoría muy interesante acerca de la censura y el sesgo que ocurre en algunos medios (no generalizo porque se me ha brindado la oportunidad de compartirles este espacio periodista-ambiental justamente en un medio local), pero eso es lo importante, ¿quiénes aplican una censura o un sesgo acerca de notas o temas ambientales o de un Chihuahua en transición?
Se han de acordar ustedes de un artículo mío acerca del verbo ‘transicionar’, y de ahí aplica para todos, no a Chihuahua como estado o unidad, ni recae toda la responsabilidad en nosotros como individuos, sino también en los medios en los que apoyamos nuestras ideas y nuestro pensamiento crítico.
Imaginemos esto: los medios publican lo que queremos leer y nada más eso, no nos brindan información responsable y real. Sería raro que nos dejáramos influir por la simpleza de información que nos pueden brindar ¿no? Pues esa es la cuestión, Elizabeth Newmann aplica una teoría desde el siglo pasado llamada “La Espiral del Silencio”, donde hasta una misma se aplica censura por no querer saber qué pasa en el mundo, aquí recordamos de nuevo otro artículo pasado mío, donde decimos que no queremos vivir en la ignorancia.
Invito a los lectores a ser interpretativos en esta reflexión: si nosotros no pedimos lo que queremos saber, seremos ignorantes de algo que realmente nos interesa.
La transición energética en Chihuahua sucede, no nos damos cuenta tal vez, pero seremos parte de este cambio.
Hubo una ocasión que escuché a un vecino decir que estaba interesado en cambiar su energía eléctrica por una solar, contratar un panel y colocarlo en su hogar, les puedo decir abiertamente que le hicieron un presupuesto de aproximadamente treinta mil pesos, y que si lo pagas a plazos, terminas pagando menos que lo que se le otorga a la energía eléctrica.
Hasta la misma Comisión Federal de Electricidad recomienda transicionar, lo que es una señal para realizarlo.
Tengo familia fuera de la ciudad que utiliza paneles solares, y créanme que es lo mismo, me he bañado con agua calientita, puedo ver la televisión, y tener focos normales (ahorrativos claro). El tener un panel no es como algunas personas lo plantean, no es vivir en las cavernas, que no estaría mal, así preservamos un poco del planeta, pero es completamente normal y fancy si me lo preguntan.
Diría mi gran real y filósofo Shrek: los ogros son como las cebollas, hay que ir quitando capa por capa hasta descubrir la realidad o el fondo de la personalidad”. La metáfora es que los ogros es nuestra naturaleza y la transición que vivimos, y hay que descubrirla poco a poco y en pequeñas partes, si quitamos el curita de golpe no alcanzamos a apreciar la curación y este esfuerzo quedará en vano.
La naturaleza si nos hablara: la transición la utilizan sin ni siquiera conocerme, y cómo conocerla, a través de los conocimientos que adquirimos en publicaciones como esta para aprender más y más.