
El Mundial impulsó la venta de refrescos, cervezas y botanas, pero su impacto fue limitado en el consumo general de los hogares mexicanos: especialistas
Aunque el Mundial de Fútbol 2026 impulsó categorías como refrescos, cervezas y botanas, su efecto fue limitado y no se tradujo en una recuperación generalizada del consumo en México, de acuerdo con especialistas del sector retail y consumo.
Datos de NielsenIQ (NIQ) muestran que la llamada “Canasta Futbolera”, integrada por refrescos, cervezas y botanas, registró un repunte histórico en los autoservicios durante las primeras cuatro semanas del Mundial.
En la segunda semana del torneo, esta canasta tuvo un crecimiento en valor de 18.0%, frente a un avance de 4.8% del canasto general.
Los refrescos representaron entre 14.4% y 15.3% del valor de la canasta; las cervezas aportaron entre 9.1% y 10.0%, mientras que las botanas registraron crecimientos de entre 9.2% y 11.1 por ciento.
A pesar de las expectativas de que el evento deportivo ayudaría a impulsar el consumo, que se ha mantenido presionado por la inflación y la cautela de los consumidores durante este año, los resultados mostraron un efecto acotado en ciertos productos y canales.
“El super empujón y la reactivación de la economía no sucedió… El consumo sigue estando muy bajo y va a seguir estando muy bajo”, consideró Jorge Quiroga, CEO de TodoRetail, una firma de consultoría de capacitación para el sector retail en México y América Latina.
Otro de los elementos que no cumplió las expectativas fue la llegada masiva de turistas, de ahí que el beneficio para las categorías de bebidas y snacks se concentró principalmente entre los consumidores mexicanos que aprovecharon el torneo como un evento de convivencia.
NielsenIQ, la firma de datos e inteligencia del consumidor, destacó que la justa mundialista no generó la llegada de los millones de turistas esperados, pues México recibió apenas 175,000 visitantes adicionales, de acuerdo con datos del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET).
“Durante el Mundial fue mayor la demanda de snacks, de bebidas y de productos para compartir (como quesos especializados, vinos y licores), y creció el consumo del consumidor que disfruta de la Copa, pero no creció el consumo del turismo porque no se cumplió la expectativa de la cantidad de gente que iba a venir”, añadió el directivo de la firma de consultoría de capacitación para el sector retail en México y América Latina.
Con info de El Economista