
El presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Gonzalo Aguilera, advirtió que México enfrenta un crecimiento acelerado en su nivel de endeudamiento, al señalar que la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) pasó de poco más del 40 por ciento en 2024 a un estimado de 60 por ciento para el cierre de 2026.
Durante su análisis, explicó que este incremento responde a una disminución en la recaudación tributaria y a un aumento en el gasto público, situación que obliga al Gobierno a recurrir a un mayor financiamiento mediante deuda.
Detalló que la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) registró una reducción anual de 5.8 por ciento, mientras que, en conjunto, los ingresos tributarios disminuyeron 1.6 por ciento. En contraste, el gasto público aumentó 2.8 por ciento.
"Si los ingresos tributarios presentan una caída de 1.6 por ciento y el gasto aumenta 2.8 por ciento, ¿a qué tenemos que recurrir? A deuda. Por eso el endeudamiento como porcentaje del PIB ya ronda el 56 por ciento, cuando el año pasado estaba en poco más del 40 por ciento, y esperamos que al cierre de 2026 llegue al 60 por ciento", señaló.
El dirigente del IMEF precisó que el nivel de deuda, por sí mismo, no representa un problema si se compara con economías desarrolladas; sin embargo, manifestó preocupación por la rapidez con la que ha aumentado.
"Si nos comparamos con otros países desarrollados, el porcentaje no asusta. Lo que sí preocupa es la velocidad con la que ha crecido el endeudamiento. Pasar de niveles cercanos al 40 por ciento a un 60 por ciento en un periodo tan corto puede afectar la percepción de las agencias calificadoras y generar riesgos para la estabilidad financiera del país", concluyó.