
Últimamente se ha estado usando la frase de las relaciones “50-50” refiriéndose a que “nos vamos a mitades con todo”. Esto me hace pensar y preguntarme varias cosas que a lo mejor me pueden ayudar a comprender ¿Dónde están sus otros 50%s? o sea ¿te entrego parte de mí? ¿Estoy contigo la mitad de mi tiempo, estoy disponible para ti solo la mitad de las veces que me necesites, aporto la mitad del dinero que gano, porque solo hay la mitad de un “nosotros” la otra mitad es un “yo solitario”? ¿los hijos van a la mitad del tiempo, los quehaceres de la casa también se dividen a 1 vez tú lavas la ropa y yo una vez lavo? ¿y los hijos al 0% con los quehaceres? ¿Será cómo hacer una ronda de la escuela y la mitad de las veces a ti te toca darle de comer al bebé, la mitad te toca llevar a los niños a la escuela? O ¿Cómo funciona eso del 50-50 para que se promueva como un acuerdo justo?
Para mí el matrimonio no es así, el matrimonio es de 100-100 y sabemos que dar el 100 y el 100 genera sinergia por lo que suma más de 200. En el matrimonio hay un “nosotros”, siempre ser una familia, siempre esforzarse los 2, impulsarse, entender que no hacen exactamente lo mismo los 2, imagínate, sería como tener puros porteros o puros delanteros en un equipo de futbol, necesitamos hacer equipo, subir, bajar, defender, contraatacar…. pero jugar en el mismo equipo, si gana el esposo, gana toda la familia, si uno mete gol, beneficia a todos. Hay que hacer buen equipo, coordinarse bien.
Si ponemos al portero a jugar en la media cancha, y ponemos al goleador a tapar la portería, seguramente les parecería justo para que todos corrieran el mismo tiempo, pero el resultado no sería el mejor, porque cada uno según sus talentos, cualidades, habilidades y entrenamiento puede hacer una mejor función en su posición. Así en el matrimonio si para “ser justos” yo ponía a peinar a mi esposo a mi hija de chiquita, mientras yo me ponía a cambiar la llanta ponchada de la camioneta, estoy segura de que no sería el mejor resultado en el peinado de mi hija ni sería seguro subirse a esa camioneta.
Somos un solo equipo.
Un “Nosotros” es tener metas en común, planear, soñar, impulsar al otro a alcanzar sus propios objetivos. Cada historia es diferente, cada “nosotros” implica conocer las habilidades y cualidades de cada uno para aportar al matrimonio. En el matrimonio habrá uno que es mejor con el registro de gastos, hay quien tiene más habilidades para cocinar, hay quien es buenísimo como médico urgenciólogo, pero eso implica que en la casa no pueda estar siempre a la misma hora para comer, cenar o dormir. En otras parejas hay quien los dos son olvidadizos, pero entre los dos van desarrollando estrategias para agendar y recordar sus pendientes.
En esta construcción del “nosotros”, de mirar en una misma dirección, también está el ver por el bien de la familia y no solo lo individual, si queremos ser papás presentes, formar a nuestros hijos con un apego seguro, en una crianza positiva, donde se sientan amados, valorados y acompañados, entonces debemos buscar dedicarle tiempo a nuestra paternidad. Si el trabajo de papá alcanza para ser el soporte económico de la familia, y si mamá puede acomodar sus horarios o definitivamente dejar de trabajar en la etapa de crianza de la primera infancia de los hijos para dedicarse a ellos, es una gran oportunidad de lograr ese objetivo en común, pero no se debe olvidar que, como en el campo de futbol, somos un equipo, la entrega y aportación de los 2 es la que logra la meta en común, los “goles” a favor requirieron del trabajo del equipo para que llegara al pase y el tiro a gol, mientras que los goles tapados requirieron del trabajo del equipo para ser un filtro para que no entrara el gol, cada quien en su posición, los dos aportan para ganar. Así, el ingreso del esposo es el ingreso de la familia, el tiempo invertido de mamá en los hijos es una inversión valiosísima que ni siquiera podríamos ponerle precio, aunque no se debe olvidar que también se requiere la presencia de papá y no solo ser el proveedor, el hombre, aunque disponga de menos tiempo, su tiempo especial con la familia es otro aporte invaluable que deja una hermosa huella en el corazón de esas pequeñas personas que crecen en el amor.
Si alguna vez has hecho o escuchado del Camino de Santiago, probablemente has oído que cada quien tiene su propio camino, así es en la vida de pareja, cada pareja tiene su propia historia, cada quien tiene sus propios obstáculos, sus propias heridas que trae al matrimonio, sus propios talentos y así como cada pareja elige cual camino y a que ritmo quiere llegar a Santiago, así nosotros vamos eligiendo en base a nuestras posibilidades, nuestras metas, objetivos, y caminos, no podemos comparar las rutas caminadas, no podemos incluso caminar el mismo camino en los mismos días y contar la misma historia.
A veces esperamos tener una estructura y rutina para tener todo calculado y la seguridad de que todo está bajo control, pero el camino de la vida no es una línea recta, hay subidas, bajadas, curvas, y a veces los baches no están marcados en el mapa, nos toparemos con desviaciones, reparaciones, y tantas cosas que nos mueven a salirnos de la línea recta, que debemos estar mentalizados que habrá que ser flexibles y adaptarnos a las situaciones que nos va presentando la vida. Cuando se presenten situaciones inesperadas, como por ejemplo un choque que nos deje con un vehículo menos por unas semanas, o una enfermedad, una fractura, etc.- nos sacará del esquema y ahora uno de los dos probablemente tenga que quedarse en casa dando un 20% y la pareja tendrá que dar un 200% para sacar adelante todo. Pero lo importante es que ese 200% es una demostración de amor, no es una acumulación de deuda para el que solo pudo dar un 20%. El amor que acompaña en las malas, que cuida en la enfermedad, es un amor diferente, que duele por ver sufrir al otro, pero es un gran amor.
Entregarnos al 100% es entregarnos en cuerpo, mente y espíritu, recibir la entrega al 100% de mi pareja implica un gran compromiso, recibir algo tan valioso requiere cuidado y reciprocidad.
MCF Marisa Menchaca Sepúlveda
Familiólogos de Chihuahua, A.C.