
Dos conductores de automóviles Mercedes AMG han presentado una demanda colectiva contra la compañía de automóviles de lujo, alegando que el logotipo AMG en el asiento del conductor se calienta tanto que literalmente los marca y les causa quemaduras.
Gabriel Lahijani y Karendeep “Karina” Bath alegan que los asientos delanteros de ciertos vehículos Mercedes AMG tienen un defecto de diseño en el que se espera razonablemente que el logotipo metálico AMG en relieve entre en contacto con la parte superior de la espalda, el cuello o el hombro del ocupante, según el documento judicial presentado a principios de esta semana en la división occidental del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en California.
Los demandantes exigen que Mercedes les indemnice por los gastos médicos, así como por el dolor, el sufrimiento y la angustia emocional que puedan demostrar durante el juicio. También solicitan que Mercedes pague para que otros propietarios retiren el logotipo de sus vehículos.
Lahigani, residente de Los Ángeles, había arrendado un Mercedes-AMG Clase E nuevo de 2026 en un concesionario autorizado de Mercedes-Benz en Los Ángeles, según la demanda. El 31 de mayo, informó haber sufrido quemaduras de segundo grado en la espalda tras entrar en su vehículo vistiendo una camiseta sin mangas. Un dermatólogo certificado documentó posteriormente quemaduras de primer y segundo grado, describiendo la lesión como con la inscripción "AMG".
Aproximadamente seis semanas después, Bath, residente de Chatsworth, California, sufrió quemaduras similares presuntamente causadas por el logotipo mientras vestía una blusa sin mangas. Tras estacionar su Mercedes-AMG en Los Ángeles, Bath regresó al vehículo y se sentó al volante, según la demanda. Su hombro tocó inmediatamente el logotipo, lo que le provocó una sensación de ardor. En los días siguientes, una marca con la forma del logotipo de AMG “se oscureció y se hizo visible en su piel, compatible con una quemadura térmica por contacto”, afirma la demanda.
En diciembre, Mercedes-Benz USA y su empresa matriz, Daimer AG, acordaron pagar 149.6 millones de dólares para resolver las acusaciones de que el fabricante de automóviles instaló secretamente dispositivos en cientos de miles de vehículos para superar las pruebas de emisiones, según un comunicado de una coalición de fiscales generales.
Según la coalición, entre 2008 y 2016 el fabricante de automóviles alemán equipó más de 211 mil turismos y furgonetas diésel con dispositivos de software que optimizaban los controles de emisiones durante las pruebas, pero reducían dichos controles durante el funcionamiento normal.
Con info de Proceso