
La Secretaría de las Mujeres condenó el caso de una niña de 11 años que habría sido víctima de violencia sexual y, en consecuencia, tiene aproximadamente cinco meses de embarazo y actualmente se encuentra hospitalizada en Matamoros, Tamaulipas.
A través de un comunicado exhortó a las autoridades a garantizar la protección de la niña y la restitución de sus derechos, así como su acceso a atención médica, psicológica, jurídica y social especializada, confidencial, con perspectiva de género y libre de cualquier forma de revictimización.
“Todo embarazo infantil es producto del abuso sexual, que es un delito, pone en riesgo la vida de la menor y vulnera sus derechos humanos, los cuales se deben garantizar por encima de cualquier otra consideración”, señaló la dependencia que está sin titular desde mediados de abril, cuando renunció Citlalli Hernández para irse a Morena, y a la espera de la llegada de Laura Itzel Castillo, quien este mes concluye su encargo como presidenta del Senado.
“Exhortamos también a los medios de comunicación y creadores de contenido en redes sociales, para no juzgar, ni responsabilizar, ni discriminar. La prioridad de todas y todos debe ser la protección integral de la menor y el respeto irrestricto a sus derechos”.
Anunció que dará seguimiento al caso para que la niña no enfrente el proceso sola y reciba acompañamiento integral y especializado acorde a su edad.
El caso de la menor fue dado a conocer el pasado 6 de agosto cuando ingresó al Hospital General de Zona número 13 del IMSS aduciendo un fuerte dolor en el vientre.
El IMSS informó que recibió atención médica especializada y que, una vez que se tuvo conocimiento de su estado de gravidez, se activaron los protocolos correspondientes y se dio aviso a las autoridades.
En tanto, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas informó que la investigación ha registrado avances pero que algunas diligencias se han postergado, como la entrevista con la niña, debido al estado de salud de la menor.
De acuerdo con lo reportado por medios de comunicación locales y nacionales, la niña vivía en una casa hecha con cartón con su mamá, su padrastro y otro hombre adulto.
Con info de Proceso