
El cine mexicano tiene una fecha propia en el calendario nacional: el 15 de agosto, día que se designó para reconocer la importancia de la cinematografía producida en el país y acercar sus historias al público. La celebración busca que las películas mexicanas sean vistas no sólo como entretenimiento, sino como parte del patrimonio cultural y de la memoria colectiva.
En 2026, el festejo llega con una programación que se desarrollará del 15 al 29 de agosto. El Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) anunció 14 películas como parte de su programa central, además de actividades en salas, televisoras públicas, espacios universitarios y circuitos independientes de exhibición.
La fecha quedó establecida oficialmente mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de mayo de 2018, que declaró el 15 de agosto de cada año como Día Nacional del Cine Mexicano. Desde entonces, la jornada se convirtió en una oportunidad institucional para impulsar la difusión de las obras nacionales.
La conmemoración también busca poner en primer plano la diversidad de la cinematografía mexicana. A lo largo de su historia, las producciones nacionales abordaron temas sociales, familiares, históricos, políticos y culturales, además de explorar distintos géneros y formas de narrar las experiencias de quienes viven en México.
Otro objetivo es contribuir a que las nuevas generaciones conozcan películas que forman parte de la historia audiovisual del país. Para ello, instituciones como la Cineteca Nacional, la Filmoteca de la UNAM y el IMCINE realizan ciclos, restauraciones y funciones especiales que permiten recuperar obras de distintas épocas.
No existe una única clasificación oficial que determine cuáles son las mejores películas mexicanas de todos los tiempos, sin embargo, las siguientes cinco destacan por sus historias, las actuaciones, el tiempo en que se produjeron y quién las dirigió:
Con información de: El economista.