
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Yayoi Kusama, la artista japonesa que convirtió los puntos, las calabazas y los espejos en un lenguaje mundial, murió a los 97 años en Tokio. La noticia generó reacciones en museos que exhibieron su pintura, escultura, instalación y performance.
Su trayectoria abarcó ocho décadas y estuvo marcada por la repetición, el infinito y la participación del espectador. Algunas obras fueron decisivas para transformar la relación del público con el arte contemporáneo.
Yayoi Kusama murió el 14 de agosto de 2026 en un hospital de Tokio, aunque el anuncio se publicó el 27 de agosto. Yayoi Kusama Inc. y Yayoi Kusama Studio Inc. confirmaron el fallecimiento mediante un comunicado en su sitio oficial, sin revelar la causa. Sus trabajos esenciales incluyen Infinity Nets, Accumulation No. 1, Infinity Mirror Room—Phalli’s Field, Narcissus Garden, Pumpkin y The Obliteration Room.
Kusama desarrolló Infinity Nets desde finales de la década de 1950. Cubrió grandes lienzos con arcos enlazados que parecen extenderse fuera de sus límites, creando superficies aparentemente interminables.
En 1962 creó Accumulation No. 1, un sillón cubierto con formas fálicas de tela. El Museo de Arte Moderno de Nueva York, MoMA, la describe como el inicio de una serie de esculturas feministas adelantadas a su tiempo.
Su primera habitación infinita apareció en 1965. Infinity Mirror Room—Phalli’s Field empleó espejos para multiplicar cientos de formas textiles blancas con puntos rojos. El Hirshhorn Museum considera que esta instalación representó un avance porque incorporó al visitante, mediante su reflejo, dentro de la obra.
Un año después presentó Narcissus Garden cerca de la Bienal de Venecia. Sus cientos de esferas reflejantes, ofrecidas a los visitantes, cuestionaban la comercialización del arte y el narcisismo.
Las calabazas se convirtieron en otro de sus motivos centrales. Mirror Room (Pumpkin), creada en 1991 y presentada en el pabellón japonés de la Bienal de Venecia de 1993, contribuyó a su reconocimiento internacional. Kusama consideraba la calabaza una figura reconfortante y una forma de autorretrato.
En The Obliteration Room, desarrollada desde 2002, el público cubre con adhesivos de colores una habitación inicialmente blanca. Así, el espectador participa directamente en la creación y observa cómo desaparecen los límites individuales.
La artista convirtió experiencias personales y alucinaciones padecidas desde la infancia en un sistema visual basado en puntos, redes, luces y repeticiones. A esta desaparición simbólica del individuo dentro del universo la llamó “autoobliteración”. Su trabajo acercó pintura, escultura, cuerpo y arquitectura.
También anticipó el auge del arte inmersivo: sus habitaciones rodean al visitante y lo incluyen. Kusama amplió los lenguajes del minimalismo, el arte pop, la escultura blanda y el feminismo sin adscribirse a un movimiento.
Nació el 22 de marzo de 1929 en Matsumoto, Japón.
Se trasladó a Estados Unidos en 1957 y se estableció en Nueva York en 1958.
Organizó acciones contra la guerra de Vietnam durante la década de 1960.
Regresó definitivamente a Japón en 1973 y continuó trabajando desde Tokio.
Produjo alrededor de 900 pinturas de My Eternal Soul entre 2009 y 2021.
Recibió la Orden de la Cultura de Japón en 2016.
El Museo Yayoi Kusama abrió en Tokio en 2017.
También escribió novelas, poesía y produjo películas experimentales. Su estudio señaló que continuó pintando hasta sus últimos días y mantuvo su exploración sobre el amor eterno y el alma.
Con información de: Proceso.