
MATICES Y COLORES DE OPINIÓN
Por: Dalila Flores Gutiérrez
El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (Prueba PISA, por sus siglas en inglés) es un estudio que se lleva a cabo por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cuyo objetivo es medir el rendimiento académico de los alumnos de 15 años, es decir aquellos que cursan la educación secundaria.
Hasta la aplicación de 2025 la periodicidad de la prueba PISA fue cada 3 años, sin embargo a partir de ésta última se llevará a cabo cada 4 años, por lo que la siguiente toma de examen será en 2029.
Esta prueba estandarizada, evalúa conocimientos en matemáticas, lectura y ciencias y su meta es conocer los niveles en los que se encuentran en dichas áreas los países miembros de la OCDE. De esta forma se realiza no sólo la comparación entre los países participantes, sino que se obtiene una perspectiva de la evolución que con los años registran los sistemas educativos de cada nación.
Los resultados de la prueba PISA aplicada en 2025 se han dado a conocer en días pasados y arrojan un declive importante en los conocimientos a nivel global. Por ejemplo, en el aspecto de lectura y matemáticas la caída fue de mas de 20 puntos que los resultados de la aplicación anterior.
Fueron 91 países los que participaron en PISA 2025, evaluando un total de 760,000 estudiantes. Los partícipes son de los cinco continentes, pero cabe destacar que los asiáticos siguen destacando y obteniendo los mejores puntajes. Mientras que los países latinoamericanos no se encuentran posicionados dentro de los mejores lugares.
Los resultados que arrojó esta prueba para México, muestran un aumento de 4 puntos en el área de ciencias, un declive de 7 puntos tanto en matemáticas como en lectura, en comparación con los resultados obtenidos en la aplicación de PISA anterior realizada en el año 2022.[1]
Los detractores del Modelo Educativo instaurado en el país desde hace 7 años y denominado Nueva Escuela Mexicana (NEM), se han apresurado a señalarlo como el gran culpable de estos resultados “adversos”. Sin embargo, al realizar un análisis más profundo de los que la propia OCDE señala sobre México, resalta el hecho de que, el número de jóvenes aptos para realizar la prueba PISA fue mayor, lo que sugiere que la matrícula en nivel secundaria aumentó.
Así mismo, se señala en los informes de la OCDE, la posibilidad de que el descenso en los puntajes obtenidos en lectura y matemáticas se deba a la incorporación de jóvenes de zonas marginadas al sistema educativo mexicano, lo que lejos de ser señalado como un desacierto, debe ser resaltado como una política pública de justicia social que debería ser aplaudida nacional e internacionalmente.
Por otra parte, el mismo informe apunta el importante hecho de que la proporción de estudiantes que consideran que estudiar en la secundaria NO es una pérdida de tiempo aumentó en 2.7 puntos a los resultados de 2022. Este dato es relevante ya que muestra un crecimiento en el interés que los estudiantes tienen por acudir a la escuela pues lo consideran redituable para su desarrollo.
Las actitudes positivas que muestran los estudiantes con relación a la escuela y los aprendizajes que logran, también fueron evaluadas, donde México mostró que el 61% de los estudiantes posee una mentalidad de crecimiento considerando que la inteligencia y el esfuerzo en la escuela son determinantes.
Queda claro que las cifras son una herramienta que ayudan a observar si existe un avance o no en ciertas áreas del conocimiento. Sin embargo, considerar los datos arrojados por PISA como contundentes no es adecuado, ya que analizar resultados de evaluaciones educativas es mucho más complejo que la aplicación de pruebas estandarizadas.
No cabe duda que es meritorio que algunos países obtengan resultados en matemáticas que implican que los estudiantes son aptos para la resolución de problemas numéricos y de pensamiento abstracto, pero también es de mucha valía el que haya aumentado el número de estudiantes mexicanos que le encuentran un objetivo claro a acudir a la escuela y estudiar.
México tiene grandes retos por enfrentar en el campo educativo. Es innegable que se debe tomar conciencia de la necesidad de atender las áreas matemáticas y de lectura en el país. Sin embargo, no se puede permitir que algunos detractores de un modelo educativo humanista e innovador como la NEM dejen de lado el hecho, de que el sistema educativo mexicano se ha agrandado, democratizado y cada vez las aulas son ocupadas por más niñas, niños y jóvenes mexicanos.
COLORES: AZUL, VERDE Y GRIS
Los colores del logo oficial de la OCDE.