
El Paquete Económico 2027 hace un esfuerzo por reducir el déficit fiscal y aunque es un paso en la dirección correcta, está por debajo de lo deseado y es insuficiente, consideraron especialistas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) durante la presentación de su análisis del Paquete.
La directora ejecutiva del CIEP, Judith Méndez, dijo que si bien el marco macroeconómico planteado por el gobierno federal en el Paquete Económico 2027 es realista, la consolidación fiscal aún queda pendiente, pues la reducción del déficit “está por debajo de lo deseado”.
Para el 2027, el gobierno federal proyecta que el déficit fiscal se reduzca a 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, esto desde el nivel de 4.1% en el que cerraría el 2026.
Méndez destacó que si bien sí habría una contracción del déficit respecto a lo aprobado para 2026, en realidad hay un incremento respecto al déficit de 3.5% del PIB que Hacienda había proyectado en abril pasado en los Preceiterios 2027.
En ese sentido, el director de investigación del CIEP, José Luis Clavellina, dijo que la reducción proyectada en el déficit fiscal durante 2027 quizá ayude en el corto plazo a mejorar las perspectivas de responsabilidad fiscal de México, pues se trata de un “paso en la dirección correcta”.
Sin embargo, resaltó que en el futuro la calificación crediticia de México dependerá de que el gobierno federal pueda cumplir sus metas fiscales.
“Más en el largo plazo va a depender de cómo se comporten estas variables (de deuda), de cómo se comporte también el crecimiento económico, de qué tanta confianza van a tener los inversionistas en la economía y que eso permita elevar tambien la inversión”, dijo.
La directora del CIEP aseguró que en 2027 el costo financiero de la deuda pública será mayor al endeudamiento previsto para ese año, además de que la deuda en su medida más amplia alcanzaría un nivel sin precedentes de 55% del PIB.
“Esto es relevante porque sistemáticamente se ha estado subestimando este número. Al incio de la administración se preveía que el indicador de la deuda estaría en 51.4% del PIB y lo que estamos viendo es que para el año siguiente estaría en 55%”, comentó.
Méndez concluyó que la trayectoria de la deuda va claramente en aumento, lo cual es importante seguir observando porque está creciendo más rápido que los ingresos públicos aún con todos los ajustes que ha hecho el gobierno en los últimos años para crecer estos últimos.
Con info El Economista