Entre tizas, campanas y recuerdos: la Centenario que llevamos en el corazón (Parte cuatro)

Crónicas de mis Recuerdos
Oscar A, Viramontes Olivas
Facebook: Oscar Vira
violioscar@gmail.com

Por: Oscar A. Viramontes Olivas

violioscar@gmail.com

 

“Y así transcurrió nuestra niñez, anécdotas habría mil para relatar, ese tiempo ha quedado lejos ya, hoy por la gracia de Dios tenemos la alegría de volver a vivir en el recuerdo aquellos maravillosos días y poder decirle a nuestra querida maestra cuánto la queremos, la hemos admirado y le agradecemos que enriquezca con su presencia nuestras reuniones de reencuentro que han sido tan enriquecedoras, sí, por más de 20 años hemos disfrutado reunirnos mes a mes, aquellas niñas, hoy abuelas o bisabuelas, a veces tenemos invitados ocasionales y en los últimos años nos ha dado mucha alegría que nos acompañe nuestra querida maestra Ramoncita Flores. 

Cada reunión está salpicada de recuerdos, añoranzas y por supuesto compartimos el diario vivir de cada una de nosotras, como parte inevitable de la vida del grupo de las 17 que convivimos el primer día en 1990, donde han emprendido el viaje final cuatro de las compañeras, Ramona Meza, Carmen Lilia Fonseca, Esperanza Cardona y Alicia Holguín, dedico estas líneas del poema de Alberto Baogle: “Cuando yo me duerma, respeta mi sueño, por algo me duermo, por algo me iba, no pronuncies nada y casi en el aire con paso muy firme, búscame en el viento, búscame en los niños, en el canto y en los libros, no pronuncies nunca la palabra muerte, a veces es más triste vivir olvidado que morir mil veces y ser recordado, el mundo está vivo y sigue su marcha”

“Recuerdo a mis compañeras Ruth e Irma Aranda, Martha Aguilera, Alicia Batres, Carmen Arquijo, Margarita Isaura Hernández, Hortensia Portillo, Hilaria Leos, Margarita Corrales, Raquel Paz, Armida Lechuga, Martha y Lidia Lechuga, Estela y Leonor Hernández, María Elena Núñez, María Elena Sáenz, Velia Martín del Campo, Velia Soto, Conchita Carlos, Margarita Ramírez, Martha Molinar, Olimpia Torres, Guadalupe Robledo, Alejandra Hernández, Aurora Espinoza, Susana Alanís, y las que fallecieron, Irma Ruvalcaba, Flor María Jiménez, Xóchitl Piña, Ramona Meza, Carmen Lilia Fonseca, Esperanza Cardona, Alicia Holguín, Guadalupe Molina, Martha Proa, Jesusita Molina, Margarita Sotelo, que a lo largo de seis años convivimos y jugamos de mil formas, a ellas les bendigo siempre”, una expresión de mucha nostalgia de mi quería Ethel.

En estos últimos años, cuanto mi querida Ethel (que en paz descanse), la cual la conocí primero en el Norte de Chihuahua y después trabajaría en el Heraldo donde nos saludábamos de manera frecuente, y en la entrevista de la Centenario me seguía contando: “Venía el de la sección de Sociales, y aparecían la reseñas de nuestras reuniones, y nuestros saludos del día del maestro para la maestra Natalia; una compañera que vive en Los Ángeles, California, vio la reseña y comentó: ¡fueron mis compañeras y mi maestra!, le causó tanta alegría que vino a Chihuahua y al llegar de inmediato preguntó en el periódico sobre la maestra, y ahí le dieron la dirección, y así fue como le llamó a la maestra Natalia, y después nos juntamos algunas compañeras, invitándola a una reunión, tomó muchas fotos y se fue muy contenta de habernos visto. De ahí a la fecha, nos hemos reunido nuevamente gracias a Lilia Lechuga que, vivió muchos años fuera de aquí, y cuando ella regresó, le entró la inquietud de saber exactamente quienes vivíamos, mis amigos, mis compañeros con los que conviví tanto tiempo, y gracias a ella, nos empezamos a juntar, y lógico que nos dio mucho gusto.

“La primer vez que llegamos, tocamos y abrimos la puerta, muchas tenemos rasgos que nos identifican con la niñez, hay algunas y algunos que si hemos cambiado, entonces, llegábamos y decíamos soy fulana de tal, cómo que eres tú, déjame ver la foto, entonces, empezamos a platicarnos nuestra vida para formarnos una idea de cuál iba a ser nuestra relación, nuestras pláticas y todo eso, entonces, yo comentaba, ¡Esta señora es muy especial!, tiene sentimientos muy bonitos, porque nos lo ha demostrado, nunca la he visto enojada, molesta, y empezamos a juntarnos en otras casas, sin embargo, ella tenía el pendiente de su muchachita y nos dijo que mejor en su casa, nosotras nos sentíamos mal porque nomás ella, lo que, hicimos es que, no hiciera todo, cada quien traía algo, nos repartimos el traer los chuchulucos, más bien, nos juntamos para estar juntas.

“¿Qué nos ha pasado?, ¿cómo estamos?, entonces gracias a Lilia que tuvo el empeño de andar investigando a quienes conocíamos, y de ahí identificamos a una compañera que vivían en Nombre de Dios, y nos fuimos pasando la onda y estuvieron viniendo, pero como usted sabe, no es tan fácil subirse a los camiones, porque no sabe uno que pueda pasar. El transporte era el colonia Dale-Industrial en el año de 1946, que cuando empezaron a venir los camiones al Santo Niño, venían de la Colón y entraban por la Escudero; bajaban en la 31ª, pero entonces ya existía parte de la Deportiva, se llamaba deportiva Santo Niño y nos cobraban 15 centavos, dejándonos en la Plaza de Armas, ahí se olvidaba de los dos centavos que nos cobraban por cruzar el río, porque ya se manejaba uno en el camión y para entonces, ya estaba el puente recto de la 11ª.

“El nombre de los chóferes eran conocidos, al papá de Lucha Villa, don Adolfo Ruiz, todos ellos eran los dueños de los camiones anaranjados, sin embargo el papá de todos los Ruiz, andaba en una carcachita, eran los ruleteros, nos cobraba 20 centavos, y nos dejaban en la Plaza de Armas, aunque nos podíamos bajar en cualquier esquinita y cuando venía don Nachito, cabíamos tres atrás, y dos adelante; agarraba la J. Escudero hasta la avenida Hidalgo, y luego daba vuelta en la glorieta y ya se llenaba y nos decía, mire, pobrecita, la van a regañar por llegar tarde a su trabajo, háganle un lugarcito, y total, ya traía una adelante y otra atrás. De los años 1940 al año de 1949, de kínder a primaria, tuve la hermosa experiencia de tener a mis maestras: en: 1º año, Luisa Marrufo; 2º año, María Luisa González y María Hernández; 3º año, Hortensia Rojas; 4º año, Elisa Cruz; 5º año, Guadalupe Martínez, y 6º año, Natalia Portillo, y de música, Natalia Gameros, y gimnasia Guillermo Alvarado, que nos ponía a jugar a Tarzan Guerrero, a la quemada; Dibujo, era Oto Cambel y el profe Rafael Panduro. Y ya en breve vendría el final de la estancia en mi hermosa escuela Centenario, por lo que nuestra graduación estaba muy cercana. 

Era el cálido y nostálgico mes de junio de 1949 en la majestuosa ciudad de Chihuahua. El sol de la tarde comenzaba a bañar la emblemática fachada de la Escuela Centenario con colores dorados y cobrizos y allí era donde la risa, los juegos, el aprendizaje y los primeros pasos de una generación, habían tenido lugar durante años; había ese sentido de alegría y tristeza que no se podía olvidar al caminar por los pasillos y aulas, luego llegó el día de la graduación, el día en que todos los de sexto grado, tenían que despedirse de su segundo hogar…Esta crónica continuará.

“Entre tizas, campanas y recuerdos: la Centenario que llevamos en el corazón”, forma parte de los Archivos Perdidos de las Crónicas de mis Recuerdos. Si desea los libros de la colección de los Archivos Perdidos, tomos del I al XIII, adquiéralos en Librería Kosmos (Josué Neri Santos No. 111). Además, tres libros sobre “Historia del Colegio Palmore”, adquiéralos mandando un mensaje al celular 614-148-85-03 y con gusto se los llevamos a domicilio. 

Fuentes:

Sra. Margarita Ramírez Morales. Etelvina Villalobos Ostos (Etel), Lilia Lechuga Mejía, María Elena Núñez Barrio.

Tips al momento

Cruz Pérez Cuéllar y la educación en su eje de plataforma política 

Luego de acudir este sábado a la sesión del Consejo Nacional de Morena en la Ciudad de México, el virtual candidato del partido a la gubernatura de Chihuahua, Cruz Pérez Cuéllar, en su regreso este domingo sostuvo un encuentro con el secretario de Educación Pública federal, Mario Delgado.

Durante la reunión, ambos políticos dialogaron sobre las necesidades del sector educativo en la entidad y cruzaron puntos de vista respecto al diseño del proyecto de gobierno que Morena presentará en la entidad.

Pérez Cuéllar ha detallado que la educación formará parte central del plan de trabajo que construyen rumbo a la contienda estatal.

Este tipo de encuentros representan oportunidad de gestiones en infraestructura educativa, becas y cobertura regional con las políticas que impulsa el Gobierno Federal-

 

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