
Por Ruth Sánchez
El 1° de octubre recibimos la terrible noticia de 2 jóvenes de 18 años atacando a adolescentes de secundaria con machetes, petardos y otras armas blancas, los jóvenes de Torreón, en el Estado de Coahuila, habían sido estudiantes de esa escuela, la subdirectora pierde la vida intentando detenerlos, y otras 4 personas resultan lesionadas.
Ese mismo día , un estudiante de secundaria en Querétaro, de tan solo 13 años, atacó en su escuela con dos cuchillos a la subdirectora, una prefecta, un intendente y un alumno, quienes resultaron con heridas en brazos y piernas, afortunadamente, no hubo pérdidas de vidas que lamentar.
Desafortunada y lamentablemente, la violencia entre nuestros jóvenes crece de una manera exponencial, pues en el mes de febrero de este mismo año la violencia entre estudiantes había pasado de 61 casos a más de 1000, lo que representa un incremento de más de 1600%. Esto entre niños de 12 a 17 años.
Ya deberíamos estar atendiendo este fenómeno social. Nuestros jóvenes no solo están influenciados por la escuela y el pésimo mensaje que reciben de la Nueva Escuela Mexicana, la televisión, el internet y las redes sociales en general, donde solo se les siembra muerte en sus mentes, tenemos un grave problema porque también están huérfanos de padres y madres que viviendo en el mismo techo, no estamos cuidado, educando, guiando, no estamos sembrando bien en ellos.
Nuestros niños y adolescentes están creciendo entre desaparecidos, asesinados, idolatría a la santa muerte e idealizando a lideres del crimen organizado, están creciendo viendo violencia de todo tipo que nosotros jamás imaginamos ver mientras sostenemos un celular en nuestra mano y nos disponemos a dormir.
Nuestros hijos requieren que papás, abuelos, tíos y demás red de apoyo entendamos que no solo tenemos que llenarles el estómago, sino también la mente y espíritu, pero sobre todo cuidarles y sanarles el corazón.
Al gobierno mexicano no le interesa sembrar valores en la escuelas, si no le interesa dar conocimiento científico a nuestros hijos, menos le interesa que nuestros hijos esten bien mentalmente, se ocupa más de enseñar sobre chamanes, chaneques y sacrificios, que darles herramientas de lenguaje y comprensión lectora que les permita elevar su nivel de analisis crítico y sembrar sueños saludables para su futuro.
Por eso, hoy más que nunca necesitamos que padres de familia y maestros hagamos equipo; necesitamos que los padres nos responsabilicemos del hermoso tesoro que tenemos en nuestras manos, y comencemos a abrazarlos, a hablar con ellos, a indagar sobre su día, sobre sus amistades, que nos tomemos el tiempo de revisar sus teléfonos y computadoras, la música que escuchan, las ideas que tienen sobre el mundo, necesitamos estar en casa, no solo mantener la casa, necesitamos ponerles límites y reglas, a la par de llenarles el corazón con afecto y buenas palabras, sembrar en ellos vida, para que valoren la vida; y maestros, sabemos que no es su carga, pero hoy, más que nunca necesitamos, de toda su vocación y ayuda para sembrar valores en nuestros hijos desde la escuela; la Alianza Nacional de Padre de Familia cuenta con un programa de Valores Reales para las escuelas que puede ser una herramienta que nos ayude a evitar más conflictos, les invitamos a comunicarse a través de las redes sociales con Iniciativa Ciudadana o con una servidora para contactarlos con la lider nacional del programa, la Lic. Paola Rodríguez, no tiene costo.
Todos estamos muy ocupados y preocupados por ganar dinero y resolver un millón de cargas que tenemos, y lo entiendo, como madre, lo entiendo, pero si no entendemos que lo principal son nuestros hijos y que tenemos que prestarles atención y cuidarlos, de nada sirve todo el dinero o todo lo que puedas resolver, porque el próximo atentando del que tengamos noticias, puede ser en la escuela de tu hijo.
Vamos México, eres el águila que devora serpientes