
El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda declaró que, el exhorto de evitar actos anticipados de campaña no tiene una dedicatoria especial y que esto aplica para todos los funcionarios de cualquier nivel, esto debido a que en varios puntos del estado aún continúan espectaculares con la imagen de algunos servidores públicos, presuntamente entre estos, de la senadora morenista, Andrea Chávez.
De la Peña Grajeda reiteró que quienes fueron electos por un cargo de elección popular, pero aún quienes fueron designados para ejercer un cargo o encomienda en la estructura del gobierno deben respetar su trabajo.
“Trabajo, resultado y luego aspiraciones, yo creo que no se deben de invertir el orden, en este caso el orden de los factores sí altera el producto, sería muy vergonzoso que de aquí a un año alguien que tiene algún cargo de elección o por designación le pregunten que ha estado haciendo este año y en lugar de cumplir con su deber lo único que pueda acreditar es andar en campaña”.

México enfrenta una epidemia crítica de sarampión que comenzó en Chihuahua el 14 de febrero y a un año con presencia en los 32 estados y el mayor número de casos en América.
Esto es consecuencia directa de casi dos décadas de abandono en las políticas de vacunación, además que hace tres sexenios, millones de mexicanos, entre niños, adolescentes y adultos dejaron de vacunarse.
Fueron en los gobiernos del PAN, PRI y Morena en que se dejaron de aplicar 22.5 millones de dosis, cayendo por debajo del 95% de cobertura requerido.
A esto se le suma la desaparición de las Semanas Nacionales de Salud y la escasez de biológicos que permitieron que un brote inicial en Chihuahua.
Se advierte una escalada por la movilidad masiva por la próxima Copa Mundial de Fútbol, coloca al país en una situación de vulnerabilidad internacional, bajo la vigilancia de organismos como la OPS.
Actualmente hay siete mil 131 casos y 24 defunciones por sarampión, cifra que lo coloca como la nación con más casos y muertes de sarampión en América.

La pinta de bardas con promoción personalizada de personajes políticos sigue saturando el Estado, en un adelantado proceso electoral de destapes simulados, donde la imagen urbana de las ciudades se ha visto ya muy contaminada visualmente,
Esta promoción ya ha escalado a una "guerra de grafiteros políticos", quienes bajo el mando de la languidecida legislación electoral han hecho y desecho a su antojo con las bardas, ya no sólo en avenidas de mayor concurrencia, sino también dentro de las colonias.
No sólo es la expresión "barda que ven, barda de vandalizan", sino que pintan sobre las que ya están rayadas para tapar la promoción de rivales, sino que ahora se yuxtaponen para contrastar estilos, colores, mensajes, originalidad o limitaciones.
Ya no sólo son las de Amor por Chihuahua de Ariadna Montiel, las de Cruzando Chihuahua de Cruz Pérez Cuéllar, Rafa Loera, Alfredo Chávez con su nombre o A Darle Chihuahua bajo la excusa de la casa de enlace, sino que ahora hasta personificadas como las recientes de Alan Falomir promocionando "el Cabrito" con la imagen de un chivo con lentes.

México enfrenta una epidemia crítica de sarampión que comenzó en Chihuahua el 14 de febrero y a un año con presencia en los 32 estados y el mayor número de casos en América.
Esto es consecuencia directa de casi dos décadas de abandono en las políticas de vacunación, además que hace tres sexenios, millones de mexicanos, entre niños, adolescentes y adultos dejaron de vacunarse.
Fueron en los gobiernos del PAN, PRI y Morena en que se dejaron de aplicar 22.5 millones de dosis, cayendo por debajo del 95% de cobertura requerido.
A esto se le suma la desaparición de las Semanas Nacionales de Salud y la escasez de biológicos que permitieron que un brote inicial en Chihuahua.
Se advierte una escalada por la movilidad masiva por la próxima Copa Mundial de Fútbol, coloca al país en una situación de vulnerabilidad internacional, bajo la vigilancia de organismos como la OPS.
Actualmente hay siete mil 131 casos y 24 defunciones por sarampión, cifra que lo coloca como la nación con más casos y muertes de sarampión en América.

La pinta de bardas con promoción personalizada de personajes políticos sigue saturando el Estado, en un adelantado proceso electoral de destapes simulados, donde la imagen urbana de las ciudades se ha visto ya muy contaminada visualmente,
Esta promoción ya ha escalado a una "guerra de grafiteros políticos", quienes bajo el mando de la languidecida legislación electoral han hecho y desecho a su antojo con las bardas, ya no sólo en avenidas de mayor concurrencia, sino también dentro de las colonias.
No sólo es la expresión "barda que ven, barda de vandalizan", sino que pintan sobre las que ya están rayadas para tapar la promoción de rivales, sino que ahora se yuxtaponen para contrastar estilos, colores, mensajes, originalidad o limitaciones.
Ya no sólo son las de Amor por Chihuahua de Ariadna Montiel, las de Cruzando Chihuahua de Cruz Pérez Cuéllar, Rafa Loera, Alfredo Chávez con su nombre o A Darle Chihuahua bajo la excusa de la casa de enlace, sino que ahora hasta personificadas como las recientes de Alan Falomir promocionando "el Cabrito" con la imagen de un chivo con lentes.
