
Guadalupe y Calvo, Chih.- Lo ocurrido en este municipio serrano es solo una muestra de una realidad que se repite en varios puntos del estado de Chihuahua y otras entidades del país: el crimen organizado ha rebasado a los tres niveles de gobierno.
La reciente declaración de la presidenta municipal, pidiendo a la ciudadanía que permanezca resguardada en sus viviendas, confirma lo que muchos ya perciben: las autoridades han perdido el control territorial. En vez de acciones concretas de seguridad, la respuesta institucional ha sido pedir a la población que se proteja por su cuenta, aceptando de facto la imposición del miedo como forma de vida.
En las últimas horas se han registrado enfrentamientos armados, bloqueos, caminos cerrados, vehículos incendiados y reportes no oficiales de víctimas mortales. La zona de El Vergel y sus alrededores se encuentran prácticamente bajo sitio, con nula presencia efectiva de fuerzas del orden.
La situación en Guadalupe y Calvo no es aislada. En municipios como Madera, Uruachi, Guachochi y Bocoyna, los habitantes viven bajo constante amenaza, con desplazamientos forzados, reclutamiento de jóvenes y extorsiones impunes. Las fiscalías, las policías y el Ejército parecen operar solo como figuras decorativas, sin capacidad real de respuesta.
Es lamentable, pero en muchas regiones del país, las autoridades han pasado de intentar contener al crimen a simplemente coexistir con él. Y lo más grave: la ciudadanía está quedando sola, atrapada entre la violencia y la indiferencia gubernamental.

El regidor de Morena, Hugo González, denunció a través de sus redes sociales la persistencia de nepotismo en la administración municipal de Chihuahua Capital, tras un análisis de la nómina que incluyó dependencias y organismos descentralizados.
Advirtió que la presencia de familiares de funcionarios en puestos clave afecta la confianza ciudadana y señaló también la falta de transparencia en el manejo de recursos públicos, por lo que reiteró su llamado a transparentar la lista de deudores históricos del impuesto predial.

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…

El regidor de Morena, Hugo González, denunció a través de sus redes sociales la persistencia de nepotismo en la administración municipal de Chihuahua Capital, tras un análisis de la nómina que incluyó dependencias y organismos descentralizados.
Advirtió que la presencia de familiares de funcionarios en puestos clave afecta la confianza ciudadana y señaló también la falta de transparencia en el manejo de recursos públicos, por lo que reiteró su llamado a transparentar la lista de deudores históricos del impuesto predial.

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…
