Se perdieron 31 mil empresas formales, ¿dónde están?

Enrique Quintana / Columna Coordenadas

Hay una estadística a la que no se le ha puesto suficiente atención en México y que resulta altamente preocupante: hay menos empresas en México en el sector formal de la economía.

De acuerdo con las cifras que el IMSS dio a conocer el pasado 4 de julio, el número de patrones registrados en el país es de 1 millón 41 mil 636 al final del primer semestre de este año.

Hace 12 meses el registro era de 1 millón 72 mil 745. Esto quiere decir que en este lapso desaparecieron, al menos de la formalidad, poco más de 31 mil empresas, lo que equivale a una caída de 2.9 por ciento a tasa anual.

Permítame ahora contrastar esta cifra con la que reporta la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, que realiza mensualmente el INEGI.

Al mes de mayo (la fecha más reciente), el estudio señaló que en México había 3 millones 387 empleadores, es decir, patrones.

De entrada, esto significa que hay 2 millones 346 mil patrones o empleadores que no tienen un registro en el IMSS, es decir, que están en la informalidad, al menos la de carácter laboral.

Así que la tasa de informalidad patronal es aún más elevada que la laboral, pues asciende, de acuerdo a las cifras anteriores, al 69.2 por ciento, frente a un 54.9 por ciento de la informalidad laboral.

Pero, además, su dinámica es diferente. Mientras que bajan los patrones afiliados al IMSS, resulta que los empleadores totales ascendieron en 46 mil 327 entre mayo de este año y el mismo mes del año pasado.

Pero, ojo, el hecho de que no estén registrados en el IMSS no significa que no lo estén en el SAT.

Los registros del Servicio de Administración Tributaria identifican a 2.56 millones de personas morales registradas. Pero, además, hay 9.1 millones de personas físicas que reportan actividad empresarial.

Las cifras se reducen, sin embargo, si se observa el número de contribuyentes que presentó su declaración anual con pago. Fueron 546 mil las empresas que declararon con pago de ISR y 756 mil las personas físicas con actividad empresarial que declararon y pagaron ISR.

Es decir, hay más o menos 1 millón 300 mil empresas o personas físicas activas fiscalmente.

Más allá de las diferentes maneras de medir la cantidad de empresas, debe decirse que la tendencia a la reducción de los patrones afiliados al IMSS no es un fenómeno derivado de la situación económica de este año.

Desde hace aproximadamente 12 meses ya se da una tendencia decreciente en el número total, que en los últimos meses se ha acentuado.

¿Qué es lo que puede estar ocurriendo con las empresas que deciden cancelar su registro al IMSS?

Una posibilidad es que simple y sencillamente cierren y dejen de operar, mientras que la otra es que decidan seguir funcionando, pero fuera de los canales formales, al menos en lo que se refiere al IMSS.

¿Qué es lo que llevaría a una empresa —presumiblemente pequeña porque ninguna empresa mediana o grande lo haría— a irse a la informalidad?

Hay varios elementos. Uno de ellos es la complejidad regulatoria. Es decir, que ante la cantidad de trámites que implica su funcionamiento en la formalidad, decidan bajar la cortina.

Además, dicha complejidad frecuentemente se acompaña de corrupción, sobre todo por parte de autoridades locales.

Otro factor relevante pueden ser los costos.

Fuera del discurso político, no se han hecho análisis suficientemente documentados para medir el impacto que los mayores costos laborales han tenido en pequeñas y microempresas formales.

Aún no sabemos el impacto de toda una serie de modificaciones en el costo laboral, que van desde el salario mínimo, las vacaciones, el outsourcing o las aportaciones a las Afores.

Ojalá no impactara en el empleo ni en la permanencia de empresas. Hay cosas que son de justicia.

Pero el mercado poco tiene que ver con ello.

Veremos cómo sigue la evolución de los patrones en el futuro.

Con información de El Financiero

Tips al momento

Entre fotos y boletines: la falta de tacto en la comunicación estatal

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…

 

En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…

 

Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…

 

Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…

Tips al momento

Entre fotos y boletines: la falta de tacto en la comunicación estatal

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…

 

En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…

 

Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…

 

Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…

Notas recientes