
Cuauhtémoc, Chih.– La noche de este miércoles volvió a teñirse de sangre en el municipio, luego de que un comando armado irrumpiera en la colonia Emiliano Zapata y asesinara a balazos a cuatro hombres en plena vía pública, entre ellos un elemento activo de la Guardia Nacional identificado preliminarmente como Martín Fernández Caro.
El ataque, atribuido extraoficialmente a la reciente unión entre los grupos criminales conocidos como “La Gente del Tigre” y “El Mayito Flaco”, ocurrió en el cruce de las calles Periférico y Revolución Mexicana, cuando cinco sicarios descendieron de un vehículo portando rifles de asalto y armas cortas para abrir fuego sin piedad.
Las víctimas se encontraban al exterior de un domicilio utilizado como taller improvisado de desponchado, trabajando en dos vehículos una Cherokee y una Blazer cuando fueron sorprendidas por las ráfagas. Los cuerpos quedaron tendidos sobre la banqueta y la calle, en un escenario de terror que estremeció a vecinos y transeúntes.
En el interior de la vivienda permanecían varias mujeres y niños, quienes milagrosamente resultaron ilesos pese a la violencia del ataque.
Agentes municipales y ministeriales acordonaron el área mientras peritos levantaban múltiples casquillos percutidos de grueso calibre y realizaban el levantamiento de los cuerpos.
Este nuevo hecho sangriento confirma el recrudecimiento de la violencia en Cuauhtémoc, donde la presunta alianza entre las dos facciones criminales ha detonado una ola de ejecuciones, ataques armados y ajustes de cuentas. La presencia de corporaciones estatales, federales y militares sigue sin contener la ofensiva del crimen organizado, que actúa con total impunidad incluso ante la presencia de elementos de seguridad.
La ejecución de un miembro activo de la Guardia Nacional evidencia la gravedad del escenario que enfrenta la región: una guerra abierta entre grupos delictivos en la que la población civil queda en medio, desprotegida y vulnerable.