
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Chihuahua, Alejandro Lazzarotto, adelantó que, en próximos días propondrán en conjunto con transportistas la ampliación del horario del transporte público, en especial el que circula en la zona centro de la capital.
“Hemos visto que las universidades públicas han puesto transporte propio para acercar a sus estudiantes al centro pero estamos hablando que salen los alumnos en muchas de las ocasiones a las 9 de la noche y el camión se cierra entre 8 y 9 por ello, la idea de hacer una propuesta para que se extienda hasta las 11 o 12 permitiendo que el centro tenga vida pero también, que tenga la conectividad correcta los capitalinos que usan el primer cuadro de la ciudad como punto de conexión”, expresó.
Por último, detalló que, se ha reunido con 4 personas involucradas en el sector transportista para luego buscar tener un acercamiento con la Secretaría de Gobernación a fin de exponer y dialogar por qué se busca esta expansión de horas de servicio.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
